Es doctora en Filosofía, psicotraumatóloga, docente en IFIV en España (Instituto de Formación e Investigación-acción sobre la Violencia y Promoción de la Resiliencia). Vive en Bélgica y dedica su vida profesional al estudio de las experiencias traumáticas y la comprehensión del sufrimiento humano. A través de los relatos y de las vivencias de las personas invita a reflexionar sobre los desafíos de la resiliencia y las posibles vías de sanación y de apaciguamiento. Es autora de diferentes artículos y libros sobre el testimonio y las experiencias traumáticas. Paco, su padre, falleció el 11 de noviembre de 2018, pero ella continúa dando vida contra el olvido.

portada La historia de Paco, un niño de la Guerra Civil - Mari Carmen Rejas-Martín
editorial adarve La historia de Paco, un niño de la Guerra Civil – Mari Carmen Rejas-Martín

LEER PRIMEROS CAPÍTULOS

¿Qué podremos encontrar entre las páginas de La historia de Paco?

La historia de Paco, un niño de la Guerra civil española trata de describir lo más fielmente posible, las experiencias vividas por Paco (Francisco), mi padre, su partida de Madrid, que lo separará de sus padres en julio de 1936 cuando estalla el conflicto, su llegada a Bélgica en 1939, donde es acogido como exiliado y donde residió.

¿Podemos afirmar que, en esta narración, la experiencia y el mensaje que nos ofrece Paco, ochenta años después de su partida de Madrid, no tuvo consecuencias para él y de manera global, para los que conocieron el mismo destino?

Veremos que el mensaje expresado a lo largo de este texto es mucho más que la simple narración de su historia.

Como lo escribe el Doctor Jorge Barudy, en el Epilogo, La historia de Paco ilustra que los más afectados por las guerras y en particular por la guerra civil española, producidas por el mundo adulto, fueron los niños y niñas. Estos constituían el grupo más vulnerable, porque eran sujetos, en desarrollo, dependientes de los cuidados y los buenos tratos del mundo adulto. Fueron adultos los que provocaron un contexto de violencia generalizado, que irrumpió traumáticamente en sus vidas, con un cumulo de amenazas, agresiones, y el desamparo resultado de la desprotección. A esto se sumó la pérdida de sus cuidadores y la desorganización de sus tejidos sociales, tanto el familiar como el escolar, así como la desorganización de sus vecindarios con la ruptura de la rutina cotidiana, fuentes extrafamiliares de nutrientes sociales y afectivos. En una guerra los niños y las niñas son víctimas de la incapacidad de los adultos para resolver sus conflictos sin hacer uso a la violencia y son de estos mismos adultos ellos y ellas dependen para obtener los nutrientes, la estimulación la educación necesaria para asegurarse un desarrollo físico sano, una mente sanamente organizada para desarrollar una personalidad altruista y las competencias necesarias para hacer frente a las adversidades inherentes a la infancia.

Este libro es un testimonio de las consecuencias traumáticas de una guerra en la infancia, al mismo tiempo un tratado sobre los traumatismos psíquicos infantiles.  La historia de Paco es la de un niño entre miles, afectados por una guerra, es un testimonio, que tiene el valor científico porque es el resultado de la observación participante de la hija de Paco, Mari Carmen, ahora adulta (Jorge Barudy).

¿Qué quieres transmitir a través de este libro? ¿En qué ingrediente reside su fuerza?

La historia de Paco ilustra además que a pesar de los traumas que se acumulan en la trayectoria de vida de alguien esto no es totalmente determinista porque la potencialidad de la resiliencia puede florecer gracias al abono del afecto y la solidaridad humana.

Aún, el olvido es imposible.

Memoria, recuerdo, olvido, silencio, culpabilidad, incomprensión, se entrelazan en este fragmento de historia entregada por Paco. Las separaciones y los reencuentros son el leitmotiv. El dolor exacerbado se vuelve una obsesión, acosa continuamente no dejando vivir en paz y eso, a pesar de los artificios o tentativas fabricadas para alejarlo; suele suceder que ese pasado impide al individuo ver el presente, como resultado del volumen que representa en su mente, de la especie de posesión que vive polarizada entre el pasado y la construcción del futuro, vivido todo ello como en una especie de obsesión persistente.

Tales son, entre otras, las consecuencias y las huellas en la memoria, que la barbarie de la guerra puede dejar en cualquiera de nosotros: aquellas producidas por esos terribles derrumbes de la historia humana.

En este Opus encontraran unas “pruebas” de una parte de todo el trabajo que hicieron los educadores, acompañantes, profesores, en las “colonias-escolares”, especialmente en la Colonia Escolar “Pueblo de Cuba”, en Sitges, donde residió mi padre como muchos niños durante la guerra.

¿Cómo describirías tu trayectoria de escritor desde la primera publicación hasta esta última?

Me es difícil separar mi trabajo de escritura de mi profundo interés

durante mi vida profesional hasta el día de hoy, al estudio de las experiencias traumáticas y la comprehensión del sufrimiento humano. 

A través de los relatos y de las vivencias de las personas invito a reflexionar sobre los desafíos de la resiliencia y las posibles vías de sanación y de apaciguamiento.

Paco, mi padre, falleció el 11 de noviembre 2018, pero continúo dando vida contra el olvido.

Y ahora qué, ¿algún nuevo proyecto?

Si, estoy en otro proyecto de escritura hace ya un tiempo.  Aún, es demasiado temprano compartir el sujeto.