José Juan Pamblanco

 

José Juan Pamblanco autor de El leve resplandor de la ceniza. Editorial Adarve, publicar un libroSoy funcionario de la Comisión Europea y desde hace unos cuantos años vivo entre Bélgica y Luxemburgo. A punto de cumplir los sesenta, estoy felizmente casado desde hace más de treinta años y tengo dos hijos que, sinceramente, creo que son lo mejor que he hecho en la vida.

Nací en Alicante y estudié Historia en la universidad de aquella ciudad. Mi actividad profesional siempre ha estado ligada al mundo de la edición y de las artes gráficas donde he desempeñado diferentes tareas, desde comercial a diseñador gráfico, pasando por redactor o lector editorial, pero la que realmente ha sido mi actividad fundamental en este terreno, y la que me sigue ocupando la mayor parte del tiempo, es mi labor como corrector de textos, que actualmente llevo a cabo en la Oficina de Publicaciones de la Unión Europea.

Aficiones: Mis aficiones son, en general, bastante corrientes, pero muy satisfactorias. Me encanta leer, viajar, el cine, el deporte (ahora ya más como espectador que como practicante), disfrutar de la naturaleza haciendo senderismo, y además soy un melómano empedernido. Me gusta mucho escuchar música y acudir a conciertos, fundamentalmente de jazz, que más que una afición es una pasión.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: He tratado de ir superando mi timidez a lo largo de los años y aunque nunca se consigue del todo, creo que he avanzado bastante en ese propósito. Me considero una persona tenaz, siempre he luchado por lo que consideraba que valía la pena, y quizá un poco egoísta. Soy también bastante sensible, aunque la vida me ha ido armando con una coraza de escepticismo. Y en general, pienso que una de las pocas cosas importantes a las que se puede aspirar en la vida es a ser una buena persona, aunque incluso eso no tenga demasiada buena prensa hoy en día (si hay un término que odio especialmente es el de “buenismo”, tan en boga últimamente: ¿cómo se puede dar un sentido peyorativo a sentimientos de solidaridad y empatía con los más desfavorecidos?).

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor/a: Como ya he dicho en alguna ocasión, no me considero escritor. Respeto mucho los oficios, como decía el personaje de Fernando Fernán Gómez en La lengua de las mariposas, y ese no es el mío. Yo soy corrector de textos, pero siempre he sido una persona muy aficionada a la literatura y con una clara vocación literaria. Cuando en un momento dado de mi vida se dieron las circunstancias adecuadas, pude acometer la tarea de escribir mi primera novela, sobre una idea que llevaba muchos años rondándome en la cabeza: El leve resplandor de la ceniza, que es la que ha publicado Editorial Adarve recientemente.

Autores preferidos y por qué: Para empezar, no seré muy original: Cervantes y Shakespeare. Creo que cualquiera que se considere escritor debe tener casi como obligación esos dos referentes, aunque decir que me han influido en mi manera de escribir sería demasiado pretencioso por mi parte. Recuerdo una frase de Al Pacino en Looking for Richard, aquella película que hizo sobre el dramaturgo inglés, en la que venía a decir algo así como “diga lo que diga, sé que Shakespeare ya lo dijo antes”.

Aparte de esos dos fenómenos, siempre me ha gustado mucho la literatura fantástica y de terror, sobre todo autores como Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft, Arthur Machen y algunos otros. Y un escritor que siempre me ha fascinado desde bien joven, y que probablemente es de quien más obras he leído, es Robert Louis Stevenson.

Tu obra favorita de otro autor: Es muy complicado decir cuál es la obra que más me ha gustado de todas las que he leído a lo largo de mi vida. Muchas me han influido y me han permitido aprender a conocer un poco mejor los vericuetos de la existencia, pasando a formar parte de mi bagaje vital. Pero puestos a citar una, siendo aún casi adolescente me impactó y me influyó mucho El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de R. L. Stevenson

Tu obra favorita de las que has escrito:  He escrito bastantes relatos cortos, pero El leve resplandor de la ceniza es mi única narración larga así que me tengo que quedar con ella.

Hay también un cuento al que le tengo bastante cariño y con el que gané un concurso de relatos cortos. Se llamaba De fuego y de sombras e iba un poco en la línea de literatura fantástica de la que hablaba antes.

Tu estilo literario: En general no soy muy partidario de las etiquetas en el mundo del arte. Es evidente que El leve resplandor de la ceniza, es una novela de ficción histórica, en tanto en cuanto se sitúa en una época determinada y se basa en unos hechos históricos muy concretos. Pero no me gusta encasillarme. Probablemente mi próxima obra irá por otros derroteros. Al fin y al cabo, la literatura no es más que un intento por llegar a entender algo de la complejidad de la existencia.

Una cita de un autor que te guste: Pues me viene a la cabeza una cita de otro autor al que también admiro mucho: Oscar Wilde, una de las mentes más lúcidas de su tiempo, lo que, por desgracia, no le sirvió para evitar su trágico destino.

El autor irlandés vino a decir una frase que siempre recuerdo y con la que no puedo estar más de acuerdo: “creer es muy aburrido, la duda y la curiosidad son apasionantes”.

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Aunque tengo algunas ideas en la cabeza, el trabajo me roba actualmente demasiado tiempo y me impide tener el sosiego necesario como para enfrascarme en la tarea de escribir alguna obra larga. Sin embargo, siempre que puedo doy un poco de rienda suelta a mi vocación literaria, aunque sea por puro divertimento; de hecho, acabo de terminar un relato sobre el músico de jazz Chet Baker.

Algo sobre tu manera de entender este mundo: Ufff, responder a eso sí que es complicado. Como decía antes creo que una de las pocas cosas que realmente valen la pena en esta vida es tratar de hacer el bien. Más allá de eso y desde una óptica personal creo que al final el secreto de la felicidad, si se puede decir así, reside en las cosas sencillas que le permiten a uno estar más o menos satisfecho con su existencia y sentirse bien. Un paseo, una puesta de sol, una conversación agradable y, sobre todo, estar con la gente que quieres. ¿A qué más podemos aspirar si no?

Tus proyectos inmediatos: Procuro no marcarme metas demasiado altas. En lo profesional, consolidarme en mi situación dentro del funcionariado de la Unión Europea. Creo firmemente que el proyecto europeo es una de las pocas iniciativas políticas ilusionantes hoy en día y absolutamente necesaria para afianzar una Europa más unida, más libre y más solidaria.

En cuanto a lo personal, como ya dije antes, solo aspiro a estar lo más satisfecho posible con mi vida y a ser moderadamente feliz.

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