Diego Villamizar Ortega

 

En la actualidad resido en Bogotá, Colombia. Nací en la ciudad de Bogotá hace ya bastante tiempo Se puede decir que he logrado vivir un tiempo que en Colombia ha sido partida por eventos de un tamaño considerable, que han contribuido en la conformación de un carácter y una visión del mundo en el que vivimos. Pienso en que ese contraste entre el tiempo en el que surgí y el tiempo actual me ha permitido reconstruirme permanentemente en una estructura de eventos que tiende hacia el caos y que pienso hay que narrar de alguna manera, aun cuando se piense que se está por fuera del canon. Estudie Administración y tengo dos maestrías, una en filosofía y la otra en finanzas. En Colombia es muy dado que las personas tengan tantos diplomas como sea necesario para cubrir alguna de las paredes de la casa. En la actualidad trabajo en docencia, pero como todo Colombiano, estoy lleno de proyectos que en Colombia nunca se van a realizar, pero que lo estimulan a uno a salir a agarrar un bus para el trabajo.

Aficiones: Vivo en un mundo lleno de fantasías, inventando personajes, tratando de hacerlos realidad en un país en donde todo el mundo está haciendo lo mismo pero nada resulta porque el billete de a cien ya está comprometido para pagar servicios, transporte, el arreglo del calentador o el pago de la cuota del carro. Este es un país en donde la gente deja de soñar porque tiene que hacerle el sueño a algún personaje de la vida nacional. Pero este es un país en donde hay muchas aficiones y en particular las mías tienen que ver con la literatura, el dibujo de personajes de caricatura, el dibujo abstracto y la democracia.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Soy una persona tranquila, inquieta, curiosa, demasiado curiosa, aventurera, que quiere emprender permanentemente, hacer proyectos y lanzarlos hasta que alguno surja. Hamburguesas Voladoras habla de una persona probablemente surrealista que expresa pensamientos de una manera romántica y sensible con un tono humorístico.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: Vengo escribiendo desde muy joven. Probablemente desde los 17 años. Pero los ires y venires de Colombia no permiten tener una carrera en las letras, y si se eleva esto a Latinoamérica pues es aún más triste. O sea que para haber logrado publicar un libro tiene que haber persistido una motivación silenciosa de la que nadie era testigo, pero que logra su fruición con la publicación de este libro.

Autores preferidos y por qué: Me ha encantado los libros base de la literatura universal como Gilgamesh, La Ilíada y la Odisea, la tragedia Griega de Sófocles, Eurípides y Esquilo, La Eneida, Paraíso Perdido de Milton, Hamlet y Ricardo III,  pero igualmente me gusta la Vorágine de Jose Eustacio Rivera, Gabriel García Márquez, Octavio Paz, el rap de EE.UU y el rap Colombiano, Efraim Medida Reyes, y otras fuentes muy asimétricas que no quiero mencionar. Pero la mayor parte de mi influencia viene de música negra norteamericana, del soul, funk y del rythm and blues. Encuentro esta música perfecta.

Tu obra favorita de otro autor: He leído 10 veces la Voluntad de Poder de Nietzsche. Adoro su prosa y su insolencia, su elegancia y su cadencia, adoro la perfección de cada palabra, la fuerza de cada idea. Pienso que la poesía debe ser igual, en el sentido de que en un verso debe ser dinamita.

Tu obra favorita de las que has escrito: He escrito tres obras poéticas: Sangre de Perro, Toda Agua Seca y Hamburguesas Voladoras. La que más me gusta….mmmmm…Toda Agua Seca porque le doy nacimiento a Jofañe y a Bizarre que son dos personajes clave en mi narrativa y en mi mitología.

Tu estilo literario: Me gusta la poesía urbana, lo que he llamado rap, como acrónimo de revolución artística popular, pero que ciertamente tiene una influencia en las imágenes y los sonidos de la calle.

Una cita de un autor que te guste: «Soy como un perro. Nunca hablo, pero entiendo». Jay Z

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Ñeru, un poema del inicio del fuego.

Algo sobre tu manera de entender este mundo: El mundo natural tiende hacia el desapego. La gente aplica mucha fuerza en apegarse, y esa fuerza genera un problema universal que se soluciona a partir de la creación de historias, contenidos, ficciones, mentiras, decepciones, sueños, fantasías, y todo es falso, todo es posible. Nos apegamos porque comprendemos el tiempo, podemos experimentarlo.

Tus proyectos inmediatos: Literario: Maclachi y Nabarro una caricatura que une dos mundos: la aristocracia Europea con la gamineria Bogotana. Personal: No hay por el momento mucho que contar.

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