Manuel Ruiz Correro

 

Tengo 42 años, y aunque nací en Sierra de Yeguas, un pequeño pueblo del norte de la provincia de Málaga, resido en Villanueva de Algaidas, también en el norte de la provincia de Málaga, por motivos  personales desde principios de año.

Aunque solemos tergiversar nuestros propios recuerdos sin ser conscientes de ello, yo diría que siempre he sido un poco introvertido, usando pocas palabras, quizás por temor a equivocarme. Desde pequeño me ha interesado mucho el porqué de las cosas, ir más allá de lo evidente y crear teorías acerca de los motivos por los que la gente es como es o el porqué de los hechos que ocurren. Probablemente este sea uno de los motivos por los que me gusta escribir: observar el mundo que te rodea, crear teorías, inventar historias, buscar respuestas, divagar también. Al final, yo creo que todo esto me ha ayudado a ir averiguando quién soy.

He practicado deporte desde que tengo uso de razón. Como el 80% de los niños de este país, también soñaba con ser futbolista y jugar en campos atestados coreando mi nombre. Al igual que la gran mayoría de todos esos soñadores, no pasé de jugar en equipos de regional, aunque, modestia aparte, creo que bastante decentemente. Me divertí, sufrí también, aprendí y durante gran parte de mi vida el fútbol fue una parte muy importante de mi vida.

A diferencia de muchos de mis amigos, yo nunca tuve claro a lo que quería dedicarme una vez llegó la temida adolescencia. En esta época fue formándose en mí ese espíritu artístico y analítico que me ha acompañado hasta hoy. Comencé a interesarme por las artes plásticas, sobre todo la pintura y el dibujo y por la lectura, escribía poemas y relatos. Leyendo libros empecé a encontrar respuestas a preguntas que me iba haciendo, y desde entonces no he parado.

Leer, hacer deporte, escribir, pintar, pasar tiempo con mi hija, con mi pareja, mi familia y mis amigos. Yo diría que mi vida se reduce a esto. También me gusta engancharme a una buena serie por las noches o comer un delicioso plato de pasta con tomate y atún o algo de chocolate.

Soy maestro de inglés en la escuela pública de Andalucía desde hace 15 años. Pero antes de llegar a serlo trabajé como peón en la recolección de aceitunas, de cebollas, de ajos. Estuve en Francia recogiendo manzanas. Fui peón de albañilería, socorrista y cargador de paquetes en una empresa de mensajería. Creo que no me dejo nada. Entre medias iba estudiando. Todo esto me ha ayudado, a pesar de que no me han gustado los trabajos y ahora me alegro del camino recorrido. Y es que a veces hay que hacer cosas que no nos gustan para llegar donde queremos.

Practico kick boxing y crossfit, porque necesito sacar ese exceso de energía que hay en mí y me ayuda a concentrarme después.

Este soy yo, más o menos.

Aficiones: Como ya he apuntado anteriormente, me encanta leer, pintar, hacer deporte, sobre todo aquellos que me ayuden a salir de la famosa zona de confort, filosofar sobre asuntos cotidianos, aprender sobre mí mismo y los demás, seguir estudiando inglés, ver buenas series, soy adicto  al chocolate (el que se come). Me gusta escuchar música rock y pop de diferente tipo. No suelo ser muy dogmático en este aspecto y escucho a artistas como Lenny Kravitz, Van Morrison, Queen, The Cranberries, Mecano, Facto Delafe y otros muchos. Disfruto hablando con mi hija de cinco años sobre cualquier cosa que se le ocurra y de la vida sencilla.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Siempre he sido bastante tímido, aunque con el tiempo, trabajo y la ayuda de mi profesión he podido domar este rasgo. Me gusta más escribir que hablar, a lo mejor porque las palabras fluyen con más facilidad. No suelo andarme demasiado por las ramas y perder el tiempo y tampoco que me lo hagan perder. Me gustan las cosas sencillas y sin estridencias.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: Creo que las historias ayudan a comprender y superar ciertos aspectos de la vida. Los libros nos sirven de ejemplo y con sus tramas, argumentos y personajes nos asisten a la hora de entender ciertas características que de otra forma nos sería muy difícil de transmitir. Son ejemplos que nos acercan un poco más a la esencia de lo que somos. Sea lo que sea esto. Escribiendo me voy conociendo y empatizo con diferentes formas de ser. Me ayuda a ser menos tajante.

William Somerset Maugham

Autores preferidos y por qué: Hay varios autores que me gustan y en los que sin querer me fijo a la hora de escribir. Si tuviera que elegir uno sería el autor británico William Somerset Maugham, por su forma de analizar la naturaleza humana y de describir las contradicciones de los personajes. Don Winslow, por su dinamismo no exento de profundidad. Alicia Giménez Bartlett, por como retrata la parte oscura del ser humano. Oscar Wilde por su uso de la ironía.

Tu obra favorita de otro autor: Soberbia, de William Somerset Maugham. Elegiría esta porque para mí refleja maravillosa y cruelmente las necesidades y contradicciones del ser humano. Este autor se basa en la vida del pintor Paul Gauguin para componer una obra que cuestiona la moralidad que sostiene a la sociedad.

Tu obra favorita de las que has escrito: Hasta ahora tan solo puedo decir que mi obra favorita es “Retratos”, ya que es la única que he escrito. Esto cambiará en breve.

Tu estilo literario: No lo sé, la verdad. Si tuviera que catalogarlo, yo diría que transita entre la narrativa contemporánea, tratando de dar preeminencia a los personajes y a sus luchas internas, con pinceladas del género noir.

Una cita de un autor que te guste: “Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe.” Oscar Wilde

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Pues actualmente estoy escribiendo una nueva novela. La llevo bastante avanzada y espero poder terminarla en los próximos meses. Ya tiene título: “El cálido verano”

Algo sobre tu manera de entender este mundo: esta es bastante difícil. Aparentemente el mundo, la humanidad ha cambiado mucho a lo largo de estos milenios, pero lo cierto, a mi entender, es que los estímulos por los que las personas nos seguimos guiando son los mismos ahora que hace dos mil años: poder, dinero, amor, violencia, sexo, familia. Todo esto ha cambiado muy poco en cuanto a su esencia, aunque creamos lo contrario. Se sigue manipulando a las masas muy fácilmente y sin escrúpulos a pesar de que estamos en la sociedad con el grado de educación más elevado de toda nuestra historia. Pensamos que por poder verter nuestras opiniones en redes sociales somos más libres que hace 50 años y que por estar interconectados somos mejores personas. Lo cierto es que, según mi punto de vista, hoy podemos vivir en un mundo menos injusto y más igualitario, pero en el que si dices algo que vaya contra la corriente de pensamiento imperante se te puede tachar de fascista, en el que pensar de manera diferente en cualquier aspecto puede dejarte en el ostracismo, en el que se premia la mediocridad y las apariencias y en el que los sentimientos están por encima de la razón, olvidándonos de que la razón también es un rasgo profundamente humano. A pesar de todo esto, creo que merece la pena vivir la vida como uno quiera. Haz el bien a los que te rodean, sal de tu zona de confort tanto como sea posible y aprovecha tu tiempo.

Tus proyectos inmediatos: En lo literario, sigo con la promoción de la obra en todo lo que está en mi mano, además de seguir adelante con la escritura del segundo libro. En lo personal, sigo formándome continuamente para ejercer lo mejor posible mi profesión, además de convertirme en emprendedor, ayudando a mi pareja en la apertura de un nuevo negocio.

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