Charo Mejía

Charo Mejía, escritora. Editoriales de España, AdarveSoy madrileña de nacimiento,  pero llevo quince años viviendo en Cáceres. Me instalé recién casada y aquí han nacido mis dos hijos. Muy orgullosa de esta gran ciudad, aunque de vez en cuando sienta deseos de volver a mi tierra. Nací en una familia muy humilde, en los años setenta. En esa época pasamos por muchas penalidades: el paro, quedarnos sin casa.. Éramos cuatro hermanos y yo la mayor, así que crecí demasiado deprisa, poniéndome a cuidar niños ya con catorce años. Estudié lo poco que pude, aunque no llegué a terminar. Debido a la inestabilidad de una familia desestructurada he visto sufrir malos tratos y violencia de género por lo que me independicé muy temprano. Mi vida la he dedicado a trabajar en hostelería, hasta que me casé y trasladaron a mi marido.  Al principio me costó dejar a mis amigos, una ciudad nueva, volver a hacer amistades, fue duro, pero me quedé embarazada de mi primer hijo y la forma de pensar y ver la vida cambió. Decidí que lo mejor para él y luego para su hermana era fijar nuestra residencia en Cáceres.  He luchado mucho por cumplir este sueño que ahora se hace realidad.

Caceres, España, Charo Mejía. Editoriales de España, Adarve

Cáceres, España

Mis aficiones:  La principal, y creo que más importante, es que me encanta leer. Esta afición fue inculcada por mi padre; desde bien pequeña recuerdo que le gustaba leer las novelas del oeste que caían en sus manos. Aunque no hubiera luz, se apañaba con una vela y se tiraba horas y horas. También me gustan muchos las labores, sobretodo el punto de cruz, y hacer canastillas de bebé. De hecho, desde bien pequeña, mi hija ha llevado las camisetas, diademas, coleteros, etc.,  que yo le hacía. Otra de mis aficiones es embarcarme en diferentes actividades, me encanta poder ayudar y suelo tener, como dicen todos, la cabeza rulando todo el día a ver qué se me ocurre. Por norma general suelo ayudar tanto a mis hijos como a su entorno para poder llevar a cabo lo que ellos me proponen. Desde un campeonato de peonzas, o de cubos de Rubik; estoy disponible para lo que ellos o sus compañeros necesiten.

Rasgo más sobresaliente de mi personalidad:  Llevo un tatuaje con la palabra que, creo, es mi mayor característica, la perseverancia. Muchas veces no hace falta saber, si no desear, ponerte manos a la obra y confiar en ti mismo. Suelo ser tímida, me cuesta mucho abrirme a los demás y suelo caer mal al principio, cuando me conocen ven que no es así. Pero eso me paraliza muchas veces.

Por qué soy escritora:  Desde muy pequeña que escribo, sobre todo relatos cortos. Me tranquiliza, me gusta crear personajes y la poesía, pero ante todo me gusta ayudar y sé que muchas veces las palabras correctas pueden calar en las personas. 100 páginas para olvidarte es mi primera novela, y me costó decidirme, más bien decidieron los que la leyeron.  No me considero de momento escritora, me queda mucho por recorrer y aprender.

Mis autores preferidos: No tengo autores favoritos de un género específico, me encanta leer y lo que caiga en mi mano lo devoro. Los que sí más me han influido son Julia Navarro, Matilde Asensi, Dan Brown, Javier Sierra y no me puedo olvidar de Megan Maxwell ni de Elisabeth Benavent, mucho menos me puedo olvidar de mis dos escritores extremeños, Purificación Claver y Alberto Navalón.

Mi obra favorita de otro autor: Sin dudarlo, Los pájaros no cantan en Madrid de Alberto Navalón.  Para mi fue un antes y un después, es como digo, una de las personas que más ha influido en mí a la hora de escribir. Solo con el hecho de decirme que persiguiera mi sueño, me hizo ver que podía conseguirlo.

Mi obra favorita de las que he escrito: Como digo arriba, 100 páginas para olvidarte es mi primera novela,  y ha sido un placer poder crear a Carla y a los personajes, los cuales han sido y son parte de mi vida ya que, cuando hablo de ellos, lo hago como si fueran de carne y hueso.

Mi estilo literario: Se podría decir que es novela  romántica; el odio paterno, filial y la relación con David hacen ver que puede considerarse así. Aunque con ella también se puede llegar a ayudar a muchas personas que sufren y han sufrido los problemas de Carla.

Una cita: “El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo”, de Gustavo Adolfo Bécquer

Obra en la que me encuentro trabajando en la actualidad:  Me quedé con muchas ganas de que a uno de los personajes se le conociera más profundamente, pero era el libro de Carla y no quería que el mensaje se trastocara. Ahora es el momento de Daniela y mi segundo libro va para que los lectores sepan todo lo bueno que desprende ella para mí. Está ya en marcha 100 páginas para recordarte.

Mi manera de entender este mundo: Muchas veces quiero que “paren el tren, me quiero bajar”. Es difícil entender este mundo y comprender a todos los que en él convivimos. Me aterra hasta dónde puede llegar la mente humana para tener poder y riqueza. No comprendo cómo se puede hacer daño a personas indefensas como son los niños, muchas veces hasta para perjudicar a los propios padres y no se dan cuenta del daño que les hacen, tanto a nivel físico como psicológico.

Mis proyectos:  Mis proyectos a corto plazo son seguir escribiendo mi segundo libro y evidentemente mis enanos y la promoción del primer libro. En septiembre empezaré con unas charlas para concienciar  sobre la violencia de género y el abuso a menores, ya que es un tema que muchas veces debe ser tratado desde las aulas, para fomentar primero la concienciación y dar seguridad también a quienes en un momento dado estén pasando por ese tema. Siempre hay una salida.

 

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