José Redondo López

 

Fotografía de José Redondo López, autor de la novela Cartas desde Berlín. Editorial Adarve, Editorial Adarve de España, Editoriales españolas, Editoriales españolas actuales, Editoriales de España, Editoriales actuales de EspañaResido en Palma de Mallorca, aunque tengo muchas ganas de mudarme a otra ciudad, lejos, posiblemente fuera de Europa. Tengo 28 años y estoy soltero.

Nací en Palma de Mallorca. Ya de pequeño, desde los once años, comencé a escribir novelas que aún guardo en disquetes. Siempre me he interesado por la literatura. Leía bastante de pequeño y a menudo dejaba de juntarme con gente para leer. Digamos que tuve una mezcla de sensaciones durante la adolescencia, y cuando crecí un poco más viví la sociabilidad que pertenecía a esa época mientras, en esa, la pasaba leyendo y escribiendo.

Otra de mis pasiones es el deporte. Compitiendo en atletismo, fue mi entrenador quien me dio el empujón para estudiar INEF (actual Ciencias del Deporte). Realicé las pruebas de acceso en Granada y allí comenzó mi aventura, tanto literaria como vital, aunque creo que ambas van ligadas.

Mientras estudiaba, terminaba Aurora, la primera obra en lograr finalizar con un buen sabor de boca y que publicaría años después desde Berlín, cuando me concedieron una beca de estudios y al mismo tiempo comencé a escribir Cartas desde Berlín. Fue en Granada, pocos meses antes de mudarme a Alemania, cuando comencé a realizar un poco de circo contemporáneo. No a nivel profesional, ya que nunca fui a una escuela profesional —bueno, sí, pero asignaturas sueltas— y en Berlín cumpliría un poco ese sueño de participar en algún proyecto circense, incluso actuando —primero en Berlín, más tarde en Niza—. Fue allí cuando me volqué también en dicha obra, sintiendo verdadero amor por la ciudad, por el circo y por todas las experiencias y gente que conocí durante mi estancia.

Vista panorámica de Palma de Mallorca. Editorial Adarve, Editorial Adarve de España, Editoriales españolas, Editoriales españolas actuales, Editoriales de España, Editoriales actuales de España

Vista de Palma de Mallorca

Años después, decidí volcarme en el trabajo, yendo de un sitio para otro —desde los dieciséis años he pasado por varios trabajos, desde sitios de comida rápida, mozo de almacén, dependiente de tienda de ropa, recepcionista, hasta monitor deportivo o informador turístico—, ahorrando para pasar una temporada en Brasil, concretamente en Río de Janeiro, donde curiosamente terminé la obra de Cartas desde Berlín. Allí también acabé la carrera y decidí, al volver a España, estudiar Cine y Televisión ya que quería probar en el mundo de guion de cine y televisión. Desde pequeño soy un amante del cine y las series de televisión y veía que era el momento oportuno, que España se estaba abriendo al mercado internacional en las series y podía ser una gran baza. A pesar de ello, sabía que todo lo que escribía encajaba más con el mercado inglés, norteamericano, japonés o surcoreano.

Me di cuenta de lo duro que es, del sacrificio que debes estar puesto a dar, y todo lo que te pueden quitar. Madrid me consumió mucha energía. Es una ciudad que te puede ofrecer muchas cosas, pero también quitarlas, ya sea a fuego lento o de golpe, y en tus narices.

Tuve buenas experiencias en el mundo de guion, pero ninguna económicamente satisfactoria. Es así, una urbe que más bien parece una jungla donde todos compiten. Agotado de falsas promesas —siento decir esto, pero estuve participando con directores y productores que no me pagaron ni un euro—, decidí volver a la isla, que me recibió muy bien después de diez años y desde entonces no he parado en trabajar. Ahora mismo estoy en el sector de la producción audiovisual mientras escribo mi tercera novela. Aunque no sea el departamento que aspiro, sí que estoy muy contento con todo lo que estoy aprendiendo, con mis compañeros y con el modo de vida tranquilo que llevo después de haber estado en grandes ciudades.

Panorámica de Rio de Janeiro Brasil. Editorial Adarve, Editorial Adarve de España, Editoriales españolas, Editoriales españolas actuales, Editoriales de España, Editoriales actuales de España

Río de Janeiro, ciudad en la que vivió el autor

En Octubre del año pasado tuve la suerte de ser seleccionado como Mención Especial en el Festival Internacional de Cine de Sitges con el guion de mi primer largometraje Nunca nos dormiremos, un guion afilado que habla de temas delicados: qué hacer como madre si asesinan a tu hijo y qué hacer como madre cuando uno de tus hijos es un asesino.

Tengo mucho cariño a este guion y lo sigo moviendo porque tiene potencial. Espero que algún día alguien lo lea con tanto amor como yo he depositado en él durante tres años, desde que llegué a Madrid. Gracias a un profesor que me dio un empujón, este proyecto salió a la luz, gracias a sus consejos.  Tengo fe en que, aunque pasen muchos años, vea parte de ese guion en la gran pantalla.

Así que ahora mismo, más centrado en esta etapa como escritor, pretendo volcarme con Cartas desde Berlín y con dicho guion de largometraje.

Agradecer enormemente a Adarve y a todo su equipo de profesionales. Sin ellos, este proyecto, como otros tantos, hubiera quedado guardado en un cajón acumulando polvo.

Mis aficiones: Deporte, sobre todo el circo y todo lo que tenga que ver con el medio natural, como la escalada, el senderismo. también los idiomas, el cine y las series de televisión, la literatura, la música electrónica. Viajar, creo que no podría estar sin viajar. Más que viajar, me encantaría poder vivir un poco en cada ciudad, en cada país. Es una pena que la vida sea tan corta.

En cuanto a mi manera de ser, suelo ser tímido, lo era más durante la adolescencia, pero poco a poco me he ido quitando esa capa. Me gusta la educación. No hablo de términos como la puntualidad, no somos robots. Pero sí que tengamos sensatez a la hora de actuar. Me gusta la gente que habla sin prejuicios, tolerante, que no le importe caer mal, que sea fiel a sus instintos, a sus gustos. Lo que valoro más de la gente es la honestidad, humildad y la bondad. Me gusta la gente que ayuda a los demás sin esperar nada a cambio. También la gente divertida, la gente que pone humor a cada situación —hablando de humor inteligente—.

No me gustaría vivir sin aspiraciones, sin motivaciones. La gente que constantemente vive en un mismo día. Aún así, que no me guste no signifique no tenga familiares ni amigos así y los quiero tal como son. Es simplemente una cosa que no me gustaría para mí.

Me gusta la sencillez, y odio las agendas y los mapas. Cuando viajo no suelo planear nada —a no ser que haya gente que tenga que visitar—; me gusta la aventura, no me gusta tener todo calculado al dedillo. Creo que la vida es un conjunto de improvisaciones.

Tengo que aprender a disfrutar también de perder el tiempo. Me gusta mucho ser productivo y cuando siento que estoy perdiendo tiempo me llego hasta frustrar. Siempre pienso que lo podía haber aprovechado para realizar otras cosas. Entonces me detengo y pienso que también hay que disfrutar de perder el tiempo, de esos pequeños placeres, y de los vicios. Los placeres y los vicios son necesarios y no hay que tratarlos como algo malo.

Por qué decidí ser escritor: Es una cuestión muy difícil. Ciertamente, me hubiera gustado una profesión más divertida —en el sentido de moverme más—. De pequeño quería ser bombero o arqueólogo especializado en el Antiguo Egipto (egiptólogo), también me hubiera gustado ser artista circense y viajar por todos lados, pero caí en la cuenta de que, siendo escritor, podía vivir todas esas vidas en frente de una pantalla de ordenador, ya fuera nuevo o de segunda mano.

No creo que fuera una decisión, si no más bien una necesidad. Cuando me di cuenta de que tenía que escribir un poco, día tras día, descubrí que ya me había metido de lleno en un laberinto del cual no podía escapar.

Ojalá llegue el día que pueda vivir de esto. No quiero ser famoso, ni ser un top ventas porque quizá ese día nunca llegue y es una pena que en tu vida quieras ser algo y no llegue, debe ser muy frustrante. Simplemente me gustaría que la gente disfrutara con lo que escribo, que les emocionase y poder seguir contando historias —de ser posible, mientras me muevo a otros países, conociendo otros idiomas, otras culturas—. Creo que ese sería mi modo de vida perfecto.

Fotografía de Haruki Murakami escritor japonés. Editorial Adarve, Editorial Adarve de España, Editoriales españolas, Editoriales españolas actuales, Editoriales de España, Editoriales actuales de España

Haruki Murakami

Mis autores preferidos y por qué: Haruki Murakami. Creo que en todas las obras pongo una parte de su alma. Me encanta su representación de mundos oníricos. Sus personajes con pasado oscuro, solitarios. Es el que más me ha influenciado a la hora de escribir. A pesar de todos los elementos surrealistas que utiliza, hay algo que destaca, algo que a veces parece invisible: la sensibilidad a la hora de retratar las relaciones amorosas y sexuales.

Yukio Mishima. Creo que por la vida que tuvo, es un personaje al que admiro en cierta manera, por todo el sufrimiento que vivió. Si me dijeran a qué persona que ha fallecido me gustaría conocer, creo que sería uno de los primeros en la lista.

Carlos Ruíz Zafón. Desde la adolescencia sigo sus aventuras. Crea unos mundos únicos, esa Barcelona oscura, ciudad a la cual amo. Creo que es uno de los mejores autores actuales, tanto en el panorama nacional como internacional. Por no hablar del amor y el carisma que le da a todos sus personajes. Creo que nunca olvidaré a Isabella ni a Marina.

Paul Auster. Me hace viajar a esas ciudades, me hace pensar que nada es imposible, y que haga del día a día, de la rutina, algo extraordinario. Incluso los suburbios de la sociedad, aquellas partes donde nadie es perfecto.

Laura Gallego. Creo que creó una trilogía de fantasía digna de estudio y de ser vista en la gran pantalla. Espero que algún día alguien realice esa adaptación al cine o, al menos, que sea leída en más países. Está al nivel de grandes obras de fantasía, tanto clásicas como contemporáneas.

Herman Koch. Me gustaría leer más de este hombre. Solo leí La Cena y se convirtió en una de mis obras preferidas. Esas dos familias, esos diálogos sin escrúpulos. Creo que me ha influenciado a la hora de concebir personajes así, sin escrúpulos, incluso que sean hijos de puta. Hay algo incondicional hacia lo tóxico, y es posible que sea apego.

Alessandro Baricco. A pesar de que a veces con su literatura me pierdo, creo que recrea situaciones que permanecen en el corazón de por vida. Por ejemplo, Oceano Mare, esa barca, esa gente, esa relación con el mar. Su amor al infinito, a la vida de las vidas.

Ai Lijima. Es curioso. Estando en Granada, en una Feria del Libro, compré su obra Platonic Sex de segunda mano. Era su biografía. Ella fue actriz porno y luego presentadora de televisión, incluso cantante y activista contra el VIH. Desde que leí su obra, me encandilé con su manera de narrar sus vivencias. Comprobé su dolor pero, sobre todo, el amor por la vida. Tiene frases que guardo escritas como si fueran piedras preciosas.

Banana Yoshimoto.  Kitchen, su primera obra. Hay algo de ella que me encandiló, fue en verdad un personaje secundario —para mí, a menudo en todas las novelas, los mejores—. Ella me influenció con la sencillez a la hora de narrar lo cotidiano.

Portada del libro Las edades de Lulú de Almudena Grandes. Editorial Adarve, Editorial Adarve de España, Editoriales españolas, Editoriales españolas actuales, Editoriales de España, Editoriales actuales de España

Mi obra favorita de otro autor: Es como si me preguntaran por mi película favorita, creo que no podría responder. Pero bueno, como en la lista anterior he mencionado a Haruki Murakami como uno de mis autores más influyentes, elegiré dos de este: Kafka en la orilla y 1q84.

Cabe destacar que hay otro libro que marcó un antes y después en mi manera de escribir y no lo he citado antes: Las Edades de Lulú, de la extraordinaria Almudena Grandes.

Mi obra favorita de las que he escrito: Por ahora, Cartas desde Berlín. Aunque ahora que estoy finalizando Donde nacen las olas, creo que estoy en un eterno dilema.

También tengo un enorme cariño a Aurora y, en cuanto termine la tercera novela, voy a comenzar a reescribirla.

Mi estilo literario: Novela negra con toques de surrealismo.

Una cita de un autor que me gusta: 

«La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla»

(Gabriel García Márquez)

 Obra en la que me encuentro trabajando en la actualidad: Donde nacen las olas, obra que bebe de Aurora y de Cartas desde Berlín, pero alejándose de la novela negra y del thriller para centrarse en un drama durante generaciones, en el descubrimiento de la identidad.

También estoy con el guion de un par de series de televisión; entre ellas Rizoma y La Casa de Ellas.

Algo sobre mi manera de entender este mundo: Creo que, durante la vida, somos un cúmulo de personas, que dentro de nosotros mismos conviven varias y por eso creo que no cambiamos a lo largo de los años, sino que esas personas cohabitan y algunas salen en determinado momento, otras no; a veces, puede haber varias en una misma etapa.

También creo que la vida es una acumulación de experiencias. Tenemos que creer en nosotros mismos, porque nadie lo va a hacer por nosotros, incluso, a veces, ni la propia familia. Por eso es muy importante elegir bien a quién queremos a nuestro lado y a quién no: rodearnos de gente que nos tome en serio. Creo que la vida es muy efímera, pero que dentro de cada vida hay muchas y que debemos aprender a convivir con cada una de ellas, con lo dulce y con lo amargo.

Mis proyectos inmediatos: Publicar mi tercera novela, trabajar como guionista y mudarme fuera de Europa. Ahora mismo tengo la vista puesta en Canadá, en concreto, en Toronto.

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