José Manuel Chacón

 

José Manuel Chacón autor de El llamado del relox. Editorial AdarvePues, soy del país de los volcanes iracundos, que bordean el mar del caribe.  O como decía Asturias, soy del país “Flor de pascua en la cintura de América”.  Soy de la tierra de los mayas eternos, soy de Guatemala. ¿Mi estado civil?  Tenía un tío que cuando le hacían esa pregunta contestaba: “estoy retirado”, por no decir tristemente separado, pues eso…

Crecí en la casa de mi abuela, ella fue la responsable de llenarme la cabeza de historias fantásticas, de seres míticos que bajaban de las montañas para robarse a los niños y atrapar a los ebrios del pueblo y volverlos locos.  Quizás también ella fue la que me llevó a la iglesia y terminara siendo monaguillo, el chico que luego se robaba las ostias y se tomaba a escondidas el vino consagrado del cura, en complicidad con el sacristán.

Y la penitencia por estos delitos, el sacerdote de esa época el que me regaló las primeras novelas de aventuras, Viaje al Centro de la tierra de Verne y luego vendrían otras que me sacaban de mi Macondo.

No provengo de una familia con dinero, mi familia era de las más pobres del pueblo, de niño me recorrí todas las calles descalzo… Pude llegar a las aulas de la única escuela de mi pueblo con muchas penalidades y la secundaría la terminé gracias a una beca, con otra beca obtuve el título de maestro y con otra llegue a la universidad, donde estudié para docente y luego arquitectura…

Puedo decir que soy un sobreviviente del conflicto armado, que se llevó a muchos de mis compañeros, catedráticos, amigos.   Años terribles para el estudiante rebelde e irreverente contra el statu quo que imponían los gobiernos militares y los extremos se hacían presentes: escuchar música de los trovadores cubanos podría ser suficiente para que te acusaran de guerrillero y fueras parte de los miles de estudiantes desaparecidos…

He laborado como docente, como diseñador, columnista y caricaturista en los medios impresos tradicionales, en dos de los de mayor circulación me han echado con honores, por no coincidir con su línea editorial.  También me he puesto las botas del activismo ecológico, contra la entrega desvergonzada de nuestro territorio a empresas extractivas…

Y entonces escribo, enfundo mis lápices y escribo…  He presentado varios libros de contenido social, acompañado de todos mis muñecos, a manera de contar e ilustrar sus páginas.

Aficiones: Practico algún deporte cuando puedo (soy malo en todos): fútbol, tenis, ciclismo recreativo, ajedrez.   Leer a los cronistas de la colonia, libros de arqueología, principiante en tocar la guitarra (asusto a los vecinos), explorar con detector de metales… Pinto…

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Tengo muchos defectos, soy exigente con lo que hago, me meto en problemas cuando veo algo injusto, no mido las consecuencias y luego me arrepiento, no me callo cuando debería de hacerlo, derramo las de San Pedro cuando veo alguna película, o escucho alguna canción en la radio… Y me cuesta doblar la página cuando todo acabó… Jo!

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: Creo que todo comenzó cuando estudiaba el plan básico y luego en media, me metía a los concursos de poesía y cuento… en el establecimiento donde estudiaba becado, a manera de ganar los premios, especialmente si eran en efectivo a manera de poder mantener mis gastos de estudiante, y así empecé a ganar las salutaciones poéticas a las reinas, los certámenes de la feria, otros… y empezó a gustarme ese oficio, mientras mis mariposas que guardaba en los bolsillos se mantenían respirando.

Al graduarme de arquitecto, mi tesis de investigación sobre una iglesia del siglo XVI me llevó luego a escribir mi primera novela de género histórico: Dos Yglesias, donde combinaba lo documental, el misterio y el romance… con la intencionalidad de dar a conocer el hecho histórico y se valoraran los objetos arquitectónicos presentados.

He de decir que en mi país no hay apoyo ni oportunidades para los escritores nóveles, si quieres publicar algo, lo tienes que hacer con tus propias pistolas, lo que es lo mismo que arrancarles las alas a tus últimas mariposas.

Autores preferidos y por qué: Creo que no tengo preferencia por ningún escritor en especial, pero confieso que me encanta el realismo mágico del Gabo, los temas policíacos de Leonardo Padura y de Agatha Christie, los clásicos como Nietzsche, los cuentos de Cortázar y Arreola, los mundos fantásticos de Borges, los Ulises de Valerio Massino Manfredi, el barroquismo coloquial de Asturias…

 Tu obra favorita de otro autor: Creo que una novela que nos marca a todos los guatemaltecos es El señor Presidente o El espejo de Lida Sal de Asturias, toda es riqueza coloquial, el toque constante de nuestras raíces, su ritmo de tambor de cuero en su poesía que te deja temblando…

 Tu obra favorita de las que has escrito: Es difícil para un escritor, decir cuál es tu trabajo favorito, es como si nos preguntaran cuál es tu hijo o hija favorita. En todas tus obras ríes, lloras, haces el amor, viajas al pasado y hasta mueres.   La obra favorita será siempre aquellas que aún no terminas, que la abrazas, la saboreas, sueñas con sus personajes…

Tu estilo literario: No tengo un estilo literario, supongo. Mi propuesta en una historia debe ser aquella que toque al lector, que lo vaya atrapando en cada capítulo, que lo enrede en su tela de araña y que no lo suelte hasta que lo envenene y lo deje inmóvil por mucho tiempo, en su corazón.

 Una cita de un autor que te guste: El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que temen, muy largo para los que sufren, muy corto para los que gozan; pero para quienes aman, el tiempo es eternidad. De Shakespeare.

 Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Parto de un título, para llevar un centro sobre el que tenga que girar, aunque al final ese título lo cambie, trabajo en La mujer que desaparece, una novela de misterio, amor en tiempos de locura y temblores

Algo sobre tu manera de entender este mundo: ¡Diablos! Es como si me pidieran qué pastilla me quiero tomar, la verde o la roja de una serie de Matrix. Pero haré el intento: creo que no hemos salido de la prehistoria, somos una especie empeñada en destruir nuestro hermoso planeta con sus seres vivos donde nos incluimos, en función de obtener bienes en metálico y en esa búsqueda nos saltamos las cosas que tienen más valor: el amor, la solidaridad, el compartir, el descubrir, la capacidad de asombro por lo hermoso…

Espero que tengamos tiempo para llegar a ser civilizados y poder espantarnos todas esas moscas radioactivas.

Tus proyectos inmediatos: Quiero primero conciliarme con la vida, con mi familia, con las personas que amo y a quienes he amado, intentar doblar un par de páginas.  Y de forma quizás paralela retomar dos proyectos de libros de cuentos y esa novela…  Es difícil en tiempos de la peste tomar ese oficio, pero sé que tengo que hacerlo a manera de catarsis, escribir ayuda…

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