Entrevista a Florentino Gómez en diario Hoy de Malpartida

 

«No tengo miedo a la muerte, es un paso que tenemos que franquear»

Gómez Martin en diario Hoy de Malpartida Cáceres. Editoriales de España, Adarve

Gómez Martin en diario Hoy de Malpartida

Así declara Florentino Gómez Martin, autor de El vértigo de la eternidad, en la entrevista realizada por diario Hoy de Malpartida, Cáceres. Luego de una exitosa presentación en la IESO Los Barruecos de dicho municipio, el autor responde a una serie de preguntas acerca del intenso y existencial contenido de su novela que consta de treinta capítulos que repiten, como un mantra, los miedos de vivir y la búsqueda del sentido de la vida. A través de una visión personal y madura, Gómez Martin nos cuenta su experiencia con la vida, la muerte y el túnel que lleva al más allá; experiencias personales y ajenas que, de alguna u otra forma, ha sentido también propias. El autor busca dar respuesta a la constante pregunta ¿qué hay más allá de la muerte?, justificando que tanto amor, amistad, generosidad y demás sentimientos y actitudes presentes en esta vida han de tener una continuidad en la o las vidas siguientes, planteando así que la reencarnación es parte de nuestro constante y eterno aprendizaje para una mejor vida, y que la muerte es un paso más por dar, el cual debe ser recibido y bienvenido, con la frente en alto y, sobre todo, con el corazón y la consciencia tranquila.  Además, el autor hace referencia a las ansias de ser escritor que se manifestaron desde que era un niño, agradece a su profesor de Lengua Castellana y Literatura de la escuela por haberle incentivado a ello y recuerda sus publicaciones en la revista mensual del Centro Luz de Redención.

La lectura continuada de El vértigo de la eternidad suele producir en el lector deseos extraños de mundos azules, imposibles de pintar con los colores del arcoíris. Otro efecto para el lector asiduo es, que tiene la sensación real y la realidad sensacional «del vértigo por la eternidad» que fácilmente se puede adivinar al asomarse al pozo de los recuerdos y contemplar en sus aguas límpidas el cielo azul con nubes blancas bailando al ritmo del universo en expansión.
El lector tendrá la oportunidad de dejarse caer en una sublime puesta de sol, de una sinfonía de colores al atardecer de un día cualquiera, en un cielo rasgado de nubes.
Aprenderá a subir y navegar sobre una nube, de algodón blanco y muñido, en las alas de la ilusión y la fantasía como Heidi en las montañas nevadas de los Alpes suizos. Sencillamente es… ¡El Vértigo de la eternidad!

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