Raúl García Camacho

Foto Raúl García Camacho

Raúl García Camacho

Mi nombre es Raúl García Camacho. Tengo 45 años. Soy el mayor de tres hermanos y padre de un adolescente de 15 años.

Nací en Bilbao, el 1 de Junio de 1972, a escasos 350 metros de lo que es hoy el impresionante museo Guggenheim mundialmente conocido. En aquel  Bilbao sucio e industrial de los años 70 y hoy totalmente reconvertido en ciudad turística, cómoda y bonita.

Estudié electricidad, pero esa profesión no me gustaba demasiado. Así que decidí estudiar delineación. Eso si que me gustaba ¡dibujar! Me pasé 16 años trabajando en una ingeniería eléctrica. Pero la vida quiso que no seguiría por ese camino, y tras varios años saltando de un trabajo a otro me di cuenta de que trabajando no se hace dinero. Quizá por eso, acudí a una canalizadora en busca de respuestas. Y vaya que si me las dio (aunque en un principio no supe verlas).

Hubo en mi vida una persona importantísima en mi vida, de la cual aprendí muchísimo. Tras compartir mi vida con ella durante cinco años, creo que una vez que hizo su trabajo conmigo, tuvo que seguir su camino. Gracias M. Eres un ángel. Siempre te querré. Pero toda esa rabia que llevaba dentro me estaba matando y tenía que sacarla. No se me ocurrió mejor manera que sacarla fuera de mí que escribiendo…

Mis aficiones:

Entre mis aficiones, o hobbies, como yo las llamo, están la literatura. Hacer ejercicio. De adolescente jugué varios años a balonmano. Nunca conseguí meter un solo gol. Es ahí cuando me di cuenta de que los deportes de equipo no eran lo mío. Así que decidí a practicar deportes individuales. Ahora me dedico a caminar durante horas, correr y practicar baloncesto.

También me apasiona el mundo del cine. Poder participar en películas de cine como un simple figurante me parece una actividad divertidísima,  la cual me ha hecho conocer a mucha gente y actores. Y  verme en la gran pantalla para mi es…

Libro Una vida pasada de Raúl García CamachoOtro mundo que me apasiona es el de la energía universal, el Reiki y todo lo relacionado con el crecimiento personal. Después de asistir a varios cursos, talleres y charlas sobre este tema, conseguí descubrir lo que fui en otras vidas. Una de ellas fue  plasmada en esta novela Una vida pasada.

Y las piedras. A parte de coleccionar piedras de edificios y construcciones históricas (Lago Ness, rio Nilo, pirámide de Keops, Alhambra, muro de Berlín y muchos otros lugares que no voy a nombrar, porque no está permitido recoger piedras…), me encantan las gemas. Lo creas o no, las piedras transmiten tienen mucho que decir.

El rasgo más sobresaliente de mi personalidad…

Me defino como una persona tímida, sobre todo tranquila. He oído decir muchas veces que transmito mucha calma, a veces demasiada. Sencillo y ahora decidido. Tolerante y respetuoso. Doy muchísimo valor al respeto. Una persona que falte el respeto a otra no es digna de mí. Per supuesto, no soy perfecto, ni quiero serlo, tengo mis defectos y virtudes como todo el mundo. Pero sobre todo soy  imaginativo. Con gran cantidad de ideas para futuros proyectos.

Motivos para ser escritor:

Nunca me planteé ser escritor. Creo que eso llegó a mi vida por sorpresa. Siempre tuve varias metas en mi cabeza: la primera fue ser padre. Otras fueron participar en una película de cine y escribir un libro. Pues bien, no se si tarde o temprano, conseguí cumplir esas metas entro muchas mas. Decidí escribir mi primer libro, primero para superar un reto autoimpuesto por mi mismo. Y segundo, para que mi hijo pueda decir a sus nietos  “Este libro lo escribió mi padre”. Por lo tanto soy un escritor novel, primerizo, debutante… Pero como todos los escritores saben, una vez que te pica el gusanillo de la literatura, ya no puedes parar.

Obras y autores favoritos:

Lo creáis o no, no soy mucho de leer novelas. La mayoría de los libros que leo son relacionados con el crecimiento persona, misterio e investigación. Me gustan autores como Javier Sierra, Javier Iriondo, Louise L. Hay, Eckhart Tolle, Napoleon Hill, etc…

Es probable que basándome en ellos, parte  de mi escritura siempre tenga algo de misterio y fantasia.

Mi obra favorita es El Kybalión, escrito por tres autores que decidieron permanecer en el anonimato, y que desde siempre se les ha llamado,  “Los tres iniciados”. El kybalión es un documento del S. XIX que explica el funcionamiento de las siete enseñanzas del hermetismo, atribuidas al alquimista y ocultista Hermes Trismegisto. Estas siete causas son: Mentalismo, Correspondencia, Vibración, Polaridad, Ritmo, Causa y efecto y por último, Género. O lo que para mí es lo mismo: El como, el por qué  y el para qué suceden las cosas de la vida.

Mi obra favorita, de las mías: 

Una vida pasada.

Con respecto a mi estilo literario…

Me gusta escribir novela histórica. No digo que sea nada fácil escribir obras ambientadas en hoy en día, en la actualidad. Pero me parece más apasionante tener que documentarme sobre la época, la historia, el tiempo y los lugares de lo que estoy escribiendo. Antes de escribir nada, me paso semanas documentándome sobre lo que voy a narrar, a fin de no cometer ningún “gazapo histórico”. Además, como ya he comentado, todo lo que tenga siglos de historia, me atrae.

Una o varias citas:

La amistad no requiere frecuencia. El amor si. (Nacho Duato, bailarín)

O la última frase de Una vida pasada (Raúl García Camacho)

En la actualidad estoy trabajando en…

En otra vida fui fraile. Quizá por eso me fascinan los castillos, iglesias, catedrales, conventos y monasterios. Al entrar en ellos siento su energía, su pasado, su historia… Actualmente me encuentro redactando lo que será mi segunda novela: El fraile cobarde. Un fraile del S. XVII enamorado de una joven, pero que debido a sus votos de castidad y pobreza, provoca en él tal arrepentimiento que al final de su vida arremete contra la iglesia católica. Una novela que promete polémica…

Con respecto a mi manera de entender el mundo…

Entiendo que este mundo está movido por el poder, el dinero y la posesión. Si el ser humano le movería el amor, el respeto y la tolerancia, el dinero y las posesiones pasarían a ser simplemente bienes materiales. Pero mientras se dé más valor a lo material que a lo sentimental, seguiremos viviendo como hasta ahora.

 

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