Lola Monterreal Espinosa

 

Lola Monterreal Espinosa, autora de Isbar y la flecha de la primera luz. Editorial Adarve, colección Biblioteca de Narrativa Breve. Publicar un libroActualmente resido en Almería, donde nací hace 57 años. Estoy casada y soy madre de dos hijos.

Estudié en La Escuela de Artes y oficios y más tarde trabajé en estos centros durante diez años. Por motivos familiares nos fuimos a vivir a Alemania, lugar donde permanecimos once años. Una grata experiencia que ha tenido gran relevancia en mi vida.

Desde pequeña me gustó escribir. Aunque mi trabajo siempre ha estado vinculado al arte y al diseño, en un determinado momento, sentí la necesidad de contar una historia que se forjó en mi cabeza tras conocer a un caballo muy especial, de nombre Redil. Él fue la fuente de inspiración de mi primer libro Caminante y la Estirpe Afortunada.  A partir de ese momento encontré fascinate el hecho de llegar a crear,  mediante la escritura, todo aquello que se pueda imaginar, al igual que ocurre en otras artes. Dar forma a una idea o escenarios, voz y caracteres a personajes o sumergirte en un sinfín de tramas y desenlaces hasta decidir cuál es el adecuado, es algo realmente extraordinario. Soy una persona tímida que me incomodo y bloqueo cuando percibo que me están escuchando más de dos personas y el escribir es para mí un camino de libertad, el cual me permite expresar todo aquello que deseo.

Mi segunda obra, Isbar, se creó observando, analizando y entrelazando situaciones de la vida misma. Es por eso que, junto la fantasía que domina en todo momento, hay un paralelismo de realidad.

Hasta el momento, me he decidido por obras de fantasía y ficción, pero no descarto cualquier otro estilo. Me ocurre igual a la hora de elegir un libro para leer. Cualquier género o estilo puede ser  interesante o seductor, dependiendo de lo que transmita el autor o hacia donde tu ánimo te conduzca en ese momento. Aún así, si tuviera que destacar algo de lo que he leído, los poemas de  Borges siempre me han transmitido algo muy especial.  Al leerlos,  tengo la impresión de que sus palabras se convierten  en imágenes en movimiento, evocando a otras artes como la pintura o música.

 

Comentarios cerrados.