Pablo López Romano – La heredad del señor

Portada del libro La heredad del señor de Pablo López Romano. Editorial Adarve, Editoriales de España

Paisaje de Extremadura

Los forasteros que llegaban a la comarca de Los montes, un lugar que siempre estuvo en el fin del mundo, a orillas del Guadiana y a los pies de los Montes de Toledo, tenían la sensación de que el camino que les había llevado hasta allí fue trazado para que nunca tuvieran la osadía de volver a andarlo en el sentido contrario y se quedaran en ese territorio para siempre. El siglo XX llegó también, como un forastero más, a La Heredad, el corazón de la comarca. Al principio apenas se dejó notar, asomando tímidamente en las vidas de los dueños de todo y en las vidas de los que no tenían nada. Luego, al igual que en toda España, arrasó esta tierra con cambios que nadie era capaz de entender. Unos quisieron evitarlos y a otros se les desbocó la impaciencia por hacerlos realidad. Llegaron la República y la Guerra Civil. Las heridas de los que sobrevivieron permanecieron abiertas muchos años y dejaron cicatrices que no se borraron hasta varias generaciones después. Esta obra narra la historia de los Venecia, los Cifuentes, los Calatrava y los Garrapata, que es la historia de los jornaleros y los caciques, de los maquis y los guardias civiles, de los que salieron adelante y los que se rindieron, de los que perdonaron y los que no pudieron perdonar, de los que olvidaron y los que nunca supieron qué debían olvidar y qué recordar. Es la historia de un paisaje ficticio de la Extremadura más desmesurada y real.

Pablo López Romano, de familia extremeña, nace en Madrid en 1960 y es economista de profesión. Cuando era niño pasaba los veranos en el pueblo de sus padres, herrera del Duque, Badajoz. Allí escuchaba historias de amores truncados, de odios viscerales, de hazañas ejemplares de secretos inconfesables, de aventuras inauditas y de traiciones cobardes que contenían toda la grandeza y toda la miseria del ser humano. Aquellos recuerdos inspiran el universo del que surgen sus relatos. En ellos, personajes históricos conviven con personajes de ficción, comparten espacios inventados y reales, sufren y gozan hechos sacados de los libros de historia y de su imaginación

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