Purificación Eisman

 

Purificación EismanVivo en Alicante desde el 82 por deseo propio y por consenso. Tengo 68 años, parecen muchos, pero en realidad no es nada si queda por hacer. Llevo casada toda la vida con el mismo señor.

Aunque nací en Granada, desde niña he vivido en Barcelona hasta los 30 años. Allí realicé lo más importante que las personas hacemos a lo largo de nuestra vida: estudiar, empezar a trabajar, casarse y tener hijos. Esta es la razón por la que un sentimiento especial me une a Barcelona. En mi caso, todas estas cosas las realicé como si el mundo se acabara, rapidito; es decir, entré a trabajar en Telefónica con quince años (aunque hoy suene a explotación infantil, estamos hablando de finales de los 60), me casé muy joven y fui madre de dos hijos, también muy joven.

Como no tuve tiempo material para formarme mejor, más adelante estudié Trabajo Social compatibilizando mi jornada laboral y siendo representante sindical durante varios años.

Me prejubilé en la misma empresa, también muy pronto. Pude dedicarme entonces a escribir artículos de opinión, publicados en varios medios, sobre política internacional, económica, social y sindical, como responsable de comunicación del sindicato anarcosindicalista al que pertenezco desde el 86. En este sentido, para mí, siempre ha sido una necesidad escribir sobre cosas que me importan y me pican por dentro. Como soy una ilusa idealista, y creo que otro mundo es posible, he trabajado para transformarlo, aunque inútilmente, es verdad. Pero esta etapa fue para mí todo un aprendizaje desde cualquier punto de vista, en especial desde la escritura, por la necesidad que subyacía en mí y que no podía realizar por falta de tiempo. Esta actividad hizo posible que haya explorado ahora en la escritura creativa, descubriendo una vocación que venía en mi ADN. Mi madre, con una formación precaria, escribía, nos recitaba poesía y nos contaba cuentos. Mi hermana mayor, fallecida en 2017, dejó infinidad de escritos que he tratado de recuperar. Después de tantos años de trabajo invertidos en esta vida, creo que lo que más satisfacción me produce es la escritura creativa.

Aficiones: Naturalmente, mi mayor afición es leer y escribir. Estrechamente ligado a estas aficiones el cine y el mundo de la interpretación están a continuación. Me gusta ver películas en pantallas comerciales, he asistido a estrenos siempre que he podido, me produce satisfacción pagar mi entrada. Esto ha sido posible hasta que la pandemia nos lo quitó, y deseo que cuanto antes se recupere esta actividad con la normalidad de antaño, porque hay que conservar los cines como un valor, y porque forman parte de nuestra historia. Me he negado a ver series, a engancharme en las plataformas de Neflix y demás, porque entiendo que están acabando con los cines y los buenos guiones. Pero también me gusta pasear por ciudades nuevas, callejear, descubrir lugares y practicar yoga y taichí por razones de salud física y mental.

Rasgos más sobresalientes de tu personalidad: Me resulta incómodo expresar algo sobre mí porque entre otras cosas no seré objetiva. Por otro lado, no creo que pueda suscitar algún interés, ni decir algo interesante porque me considero bastante corriente. En cualquier caso, me parece que responder a estas preguntas, de algún modo, una queda reflejada.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritora: Escribir, era desde siempre mi vocación en la clandestinidad, un deseo que algún día cumpliría. Cuando estas inmersa en obligaciones, la escritura solo puede ser un hobby. Empecé como he mencionado, escribiendo artículos, comunicados de prensa, ponencias y demás, para mí un periodo fructífero, pero una vez desvinculada de toda actividad, encontré el momento para explorar en la escritura creativa. Necesitaba crear historias, personajes, meterme en su piel, sobre todo en la del hombre, es una experiencia muy divertida entrar en su mente.

Emily Brontë

Autores preferidos y por qué: Me inicié leyendo en el colegio a los clásicos como lectura obligada. Una referencia de esa época que me marcó como adolescente fácilmente impresionable, fue Emily Brontë. Me impactó por su transgresión, considerando la época, por la pasión que derrochaba y por el mérito añadido de ser mujer en el siglo XIX. Otra autora que me ha gustado siempre ha sido la clásica del misterio: Agatha Christie, por el género que tocaba; una fuente creadora generadora de historias con su toque tan personal. Otros autores más recientes, por mencionar a hombres que me han gustado mucho: Murakami, me parece un deleite de la literatura oriental, es original su punto de vista, se mete en jardines, se enreda en zarzas, y hace que leas con la curiosidad de saber cómo acabará, cómo lo resolverá, pero esa parte la deja a tu criterio. Otro autor más joven, Andrés Neuman. En mi opinión, ahora mismo lo más. Combina a la perfección las palabras, unidas hace que suenen a música, aunque él sea un enamorado de la imperfección.

Tu obra favorita de otro autor: Cumbres borrascosas. Menciono de nuevo a Emily Brontë, por cierto, su única obra, porque ahí lo echó todo. Esta novela marcó mi juventud porque dislocó mi teoría idealizada del amor. Destacar la pasión que derrocha, su fuerza y ambientación. Al leerla, sentía en los huesos la humedad del mal tiempo del norte de Inglaterra. Es bestial la transformación del personaje central, ver como pasa del amor más obsesivo, al odio más absoluto.

Tu obra favorita de lo que has escrito: Mi currículo como autora es muy corto, así que debo mencionar Olvidó amanecer. Aunque escriba otras, que ya tengo en mente, a esta novela le guardaré un especial cariño por ser la primera y por haberme lanzado con ella al vacío venciendo mis inseguridades. He arriesgado mucho comprometiéndome en aspectos históricos y sociales con la intención de invitar a la reflexión.

Tu estilo literario: Podría decir que mi estilo se desarrolla en el suspense, un género literario que creo no se me da mal. Escribir con suspense es una experiencia muy divertida. Me he dado cuenta de que me sale casi sin pretenderlo, porque a medida que voy avanzando en el relato necesito crear expectación. Pero trato de ser honesta sin recurrir a trampas facilonas, eso no me gusta porque supone una tomadura de pelo, y el lector y lectora merecen respeto. En mi caso pretendo hacer un juego, una propuesta para que vayan formando sus conjeturas y lleguen a sus propias conclusiones.

El drama es otro género en el que me desenvuelvo bien, me parece a mí. He intentado trabajarlo con solidez, sin sensiblerías, sin recreaciones crueles, burdas o innecesarias, contando una buena historia.

Una cita de un autor que te guste: «El hombre es un lobo para el hombre». Y juro que no he recurrido a internet porque no es necesario. Es de Hobbes, la leí hace muchos años y no deja de recordármela cada día cuando echo un vistazo a la prensa o veo algún telediario. Cuánto horror hay en este planeta. Seguramente siempre ha sido así, peor incluso, pero como hoy tenemos mayor acceso a la información, me escandaliza todo lo que el hombre (en términos sociológicos) es capaz de realizar: traiciones, asesinatos, guerras, crueldades, torturas, violencia en general. Todo realizado por el hombre para el hombre. Me horroriza y preocupa tanta gente primitiva, tan poca evolución.

Algo sobre tu manera de entender el mundo: Como he mencionado más arriba soy una idealista, una soñadora a la que le gustaría vivir en el país de las maravillas, aunque suene a pastelito (puedo desear lo que quiera). Creo en las utopías, gracias a ellas se ha podido llegar más allá de lo posible, y eso se consigue con una mirada profunda, amplia, pensando en grande. Hemos avanzado tecnológicamente llegando a cotas muy altas en muy poco tiempo, en cambio, humanamente, llevamos trescientos mil años empezando todos los días.

Tus proyectos inmediatos: Estoy trabajando para sacar adelante una colección de relatos de género fantástico y dramático, compartidos con mi hermana, espero que pronto vean la luz. También tengo en mente la posibilidad de una segunda parte de Olvidó amanecer. Creo que el perverso personaje central de la obra podría dar más de sí. Estoy pensando sobre ello.

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