Valentín Martín Casero – El juego de las trece Auroras

 

Portada del libro El juego de las trece auroras. Editorial Adarve, editoriales de España

Poder de la mente

La demencia senil de Gaudencio Diosdado, alias «Tío Barruntas», azora su mente y le lleva a confundir las antenas de televisión, que comienzan a aparecer en los tejados del pueblo, con exóticos árboles que traen malos presagios. La llegada de la «tele» a la casa donde vive con la familia de su hija acabará precipitando su muerte. Tras ella, el autor de la narración descubre, gracias a su poder omnisciente, el gran secreto del Tránsito: la muerte de cada hombre resulta ser un fenómeno cíclico que llega después de la repetición exacta de la misma vida. El universo es un juego que se crea y destruye con la inexorable exactitud que requiere su Creador. Solo una alteración, por mínima que sea, pondrá fin al juego. La mente del muerto, antes de su evanescencia, comienza a recodar momentos placenteros de su vida, que reforzarán la clonación de esos actos en la siguiente vida; cuando la misma materia vuelva a forjar la misma alma. En el momento post mortem, Gaudencio comienza a recordar una tarde de septiembre en la que tiene un encuentro amoroso fortuito con la hija del amo, justo la víspera de la boda de la joven. Luego, todo se complica…

Valentín Martín Casero (Salamanca, 1964). Durante su infancia y primera juventud reside en Vallesa de la Guareña (Zamora), donde su madre ejerció de maestra. Más adelante, estudia en las Universidades Laborales de Cheste y Zamora y posteriormente cursa Magisterio en la Escuela Normal de Salamanca. Su primer destino como profesor de Educación Física fue la localidad de Mohedas de Granadilla, residiendo por esa época en el pueblo de su mujer, Palomero. En la actualidad reside en Plasencia (Cáceres) e imparte clases en el Aula de Adultos de la localidad vecina de Malpartida de Plasencia.

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