Manuel Fernando Estévez Goytre

 

Aunque nací en Granada, actualmente vivo en Alicante. Tengo cincuenta y siete años y estoy divorciado. Tengo dos hijos, un chico con treinta años y una chica con veinticinco.

Nací en Granada en el seno de una familia de clase media. Allí residí hasta 2015, fecha en la que me trasladé a Alicante por motivos sentimentales. Estudié Bachiller Superior y el antiguo curso de orientación universitaria (COU). A continuación hice el servicio militar obligatorio, lo que era la antigua mili, en el cuerpo de Infantería de Marina de Cartagena, donde estuve dieciocho meses. Cuando me licencié, mis padres me aconsejaron pasar por la universidad, pero por aquello de independizarme pronto y ganar algo de dinero preferí prepararme una oposición a la Administración del Estado. Como obtuve un buen número tuve la posibilidad de elegir destino y me quedé en Granada, en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, donde estuve cerca de veintiséis años que se dice pronto. En 2015, después de un tiempo intentando que me dieran una plaza en Alicante, conseguí una comisión de servicio en la Jefatura Provincial de Tráfico, donde sigo prestando mis servicios. Sí, soy uno de esos funcionarios serios que se dedican a renovar permisos de conducir y hacer cambios de titularidad de vehículos. En cuanto a mi vida literaria, tengo ocho libros circulando por las tiendas (seis novelas, una colección de relatos y un ensayo histórico).

Aficiones: Mi principal afición es la lectura. Quien me conoce sabe que siempre voy con un libro en el bolso. Paso horas y horas leyendo y pasaría más si tuviese más tiempo. Por otra parte, no entendería un mundo sin música, mi pasión desde mi más tierna infancia. Creo que mi gran frustración es no haber sido músico. También me gusta caminar, he hecho kilómetros como para dar la vuelta al mundo varias veces y actualmente, a mi edad, el cuerpo me pide marcarme unas metas que llevaré a la práctica cuando me llegue la jubilación, para lo que me quedan menos de tres años. Y la escritura… ¿Qué sería de mí si no escribiera? Seguramente sería un tipo vencido por el aburrimiento al que no satisface ninguna otra actividad. Si no fuera por la música y la literatura…

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Creo que los rasgos más sobresalientes de mi personalidad son la timidez y la sencillez, aunque también tengo una gran capacidad de reflexión. Pienso mucho las cosas antes de dejarlas salir al exterior. Creo que unas palabras fuera de contexto pueden hacer mucho daño a otras personas y a ti mismo.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor/a: Siempre me había llamado la atención el mundo de la escritura. Empecé escribiendo relatos sin orden ni disciplina. Solo escribía lo que se me presentaba. Solían ser textos cortos, de una o dos páginas sobre personas que mi ex mujer y yo conocíamos. Después las leíamos y nos reíamos juntos. Tenía más de veinte relatos archivados en un disco flexible, de los antiguos. Un día lo introduje en el ordenador y me di cuenta de que había perdido todo. El trabajo no aparecía por ningún lado. Más adelante, ya divorciado, encontré el momento para tomarme en serio eso que se llama escritura. Creo que el motor de arranque fue el tiempo que tenía. A mis hijos los veía solo los fines de semana y mi trabajo como funcionario se limitaba a las mañanas. Así que cogí pluma y tintero y me puse a la faena. Cuando empecé a escribir El señor de Gran Capitán, mi primera novela, nunca pensé que se fuera a publicar, pero el libro cayó en manos de un escritor alicantino que me animó a editarlo. Incluso me presentó a su editor, que no puso inconveniente en sacarlo a la luz. Desde entonces no he dejado de escribir.

Don Quijote de La Mancha

Autores preferidos y por qué: Hay cientos. Me gusta mucho Alberto Méndez, tal vez por la honestidad con que cuenta las historias y el compromiso con la sociedad y consigo mismo, además de la frescura de su estilo, claro está. También me gusta Italo Calvino por ese humor ácido que maneja, tan mediterráneo, tan italiano. Y entre los más conocidos me quedaría con Carlos Ruiz Zafón. Considero La sombra del viento una de las obras imprescindibles de la literatura castellana actual. Me encanta Ildefonso Falcones. De él me quedo con la capacidad de seducir al lector desde las primeras líneas. También he bebido de la fuente de Almudena Grandes y de otros muchos.

Tu obra favorita de otro autor: No sé si decir que El Quijote es la obra cumbre de la literatura en castellano sería un tópico, pero es la realidad. Lo tiene todo. Para mí es el libro de libros. Es lo que el lector, no solo del siglo XVII sino de todos los tiempos, necesitaba. Cervantes creó unas escenas tan fieles a la realidad de la época y unos personajes tan potentes que no ha sido capaz de desplazarlo ningún otro escritor desde aquellos tiempos.

Tu obra favorita de las que has escrito: Me pones en un compromiso. Si tuviera que elegirla por la calidad diría que la última, El aroma de la esperanza, una novela con la que he conseguido perfeccionar mi estilo. En cuanto a otras razones, elegiría dos: Toda la verdad sobre Patricio Cervilla, una obra ambientada en la Guerra Civil con la que obtuve el premio Onuba en su VII edición. Me introduje de tal forma en la mentalidad del protagonista y me impliqué tanto en la estructura y en la creación de los personajes que llegué a emocionarme varias veces mientras la escribía. Con La sangre sobre las azucenas, en la que cuento la historia de Muhammad V de Granada, también lo pasé realmente bien. En general tengo muy buenos recuerdos de todas mis novelas, pero quizá sean esas las que más he disfrutado.

Tu estilo literario: Está claro que lo mío es la narrativa. He escrito novelas y relatos de muchos estilos, pero como siempre he sido amante de la historia, asignatura que se me daba muy bien en el colegio, me tira más la novela histórica.

Una cita de un autor que te guste: Quiero dejar todo escrito para explicar a quien nos encuentre que él también es culpable, a no ser que sea otra víctima. Quien lea lo que escribo, por favor, que esparza nuestros restos por el monte. Elena no pudo llegar más lejos y el niño y yo queremos permanecer a su lado. (Alberto Méndez, Los girasoles ciegos).

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Actualmente estoy centrado en una novela histórica ambientada en la Guerra de la Independencia que llevará por título El hijo del impresor. He pasado mucho tiempo leyendo y reuniendo documentación para lograr una mejor ambientación, no solo de los hechos históricos, sino también de las costumbres, de lo que se llevaba en la época, lo que se comía, cómo se vestía… Para mí es tan importante o más que los acontecimientos históricos en los que descansa la novela.

Algo sobre tu manera de entender este mundo: Concibo el mundo como un todo del que formamos parte. Creo que los seres humanos somos pequeñas células de algo mucho más grande que se llama Tierra, que a su vez forma parte de algo gigantesco que es el Universo, una inmensidad que aglutina todo lo que existe. Pero también creo que hay otra inmensidad que desconocemos tanto o más que el propio Universo, que es nuestro interior. En él habita todo un mundo biológico que ni siquiera alcanzamos a comprender.

Tus proyectos inmediatos: Como ya he dicho, me hallo inmerso en la escritura de una novela ambientada a principios del siglo XIX. En lo personal estoy al borde de la jubilación, por lo que en un par de años mi vida cambiará mucho y tendré más tiempo para dedicar a la escritura.

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