Javier Samper

 

Javier Samper, autor de Oscuras luces de septiembre. Editoriales actuales de EspañaOriundo de Villena (Alicante), vivo actualmente en San Vicente del Raspeig (Alicante); ciudad a la que llegué por cuestiones de trabajo sobre el año 2006 y donde decidí finalmente establecerme por mi cuenta. Actualmente vivo con mi pareja desde hace más de cinco años, y desde hace tres con Blue, mi pequeña perra yorkshire (#elperroloro).

Nací el 17 de julio de 1978; por tanto, tengo 40 años. Demasiada edad para lo que mi mente me dice que siente…

Siempre me he considerado una persona con mucha vida interior. Creativo y de pensamiento rápido. Siempre he sido de aquellos que prefieren pasar desapercibidos. Muy trabajador y honesto (y algo «pitufo Gruñón»). Disfruto de la soledad y el silencio, no me agobia para nada ese estado. Digamos que hablo cuando debo de hacerlo, pero me encuentro más cómodo escuchando a la gente y quedándome en un segundo plano, o tercero. Todo lo contrario a mi vida actual, que trabajo en un centro escolar e incluso he formado parte de equipos directivos, con lo que he tenido que asumir actitudes de liderazgo y control de situaciones. Grandes aprendizajes que te hacen madurar.

Comencé mis estudios universitarios «jugando» a ser arquitecto técnico, pero no finalicé ni el primer año de carrera. Casi ni estrené la calculadora científica… Pronto vi que aquello no era para mí y, de repente, sentí que mi motivación se encauzaba cada vez más hacia el entorno escolar, por eso acabé haciendo Magisterio en la Universidad de Alicante. Con mucho esfuerzo y dedicación, ahora me dedico a la docencia desde el año 2003, y los que me quedan…

San Vicente del Raspeig. Editorial Adarve

Vista de Plaza España en San Vicente del Raspeig

No sabría decir en qué momento comenzó esta vena literaria en mí, aunque sí es cierto que la potencié más desde

que me vine a vivir a San Vicente del Raspeig. Quizá fuera simplemente por la edad que tenía o la situación. Tengo el recuerdo de participar en algunos concursos escolares de escritura y dibujo, de ganar pequeños premios escolares o de ser seleccionados pequeños textos míos para el periódico de la escuela, pero no fue hasta el comienzo de mi vida laboral cuando comencé a escribir diferentes tipos de textos tanto de índole adulta como infantil. Primero por el mero hecho de escribir y más tarde con la intención de que la gente los conociera. Tengo muchos personajes guardados en el cajón. Una pequeña familia que quizá algún día vaya poco a poco saliendo a la luz; con Oscuras luces de septiembre ya han salido los primeros a la palestra. A ver si con suerte, Darío, Paloma y compañía le abren la puerta poco a poco a los demás, sobre todo a los de mis cuentos infantiles, que me haría especial ilusión que se dieran a conocer algún día.

Mis aficiones: La verdad es que mis aficiones están muy diversificadas y el tiempo no da para todo. Siempre he entendido que el tiempo de ocio sirve para muchas cosas, con lo cual me gusta usarlo para muchas actividades diferentes. Me encanta jugar al tenis, yo no sé qué sería de mí sin ese deporte. Lo practico desde pequeño. Diría que es mi principal afición. Además, me gusta escribir. Pues sí porque, antes que nada, escribir es para mí gran afición. Tienes que echarle muchas horas, porque como no lo hagas… Y leer, por supuesto. Me gusta leer, aunque tengo que reconocer que no devoro libros. Creo que buena parte de la culpa es que escribo mucho y me gusta ir leyendo lo que escribo, por eso me quedo sin tiempo para leer a diario (aunque no será porque en clase estoy leyendo con los alumnos todo el día…). Además, me gusta ver series y películas. Tengo debilidad por las películas de tiburones; no sé por qué, pero película de tiburones que sale, tengo que verla, por mala que sea.

Rasgo más sobresaliente de mi personalidad: Soy una persona solitaria y bastante tímida. Pero una cosa es cómo creo que sea y otra cómo tenga que ser en mi día a día. La vida requiere que a veces se actúe de una manera u otra, a modo de teatrillo, para adaptarte a diferentes situaciones. Me considero una persona social y que no genera conflictos a su alrededor. No creo haber caído mal a mucha gente en mi vida, aunque me vuelvo gruñón cuando algo no me parece justo.

Necesito controlar el entorno en el que me muevo, tenerlo todo previsto de antemano. No me gustan los cambios de última hora y me cuesta asimilarlos en un primer momento; aunque pronto consigo reconducir mi modo de trabajar y me adapto a ello. Eso me hace ser un poco ansioso y andar metiendo prisa a la gente que tengo alrededor. Yo creo que en la propia editorial ya se tienen que haber dado cuenta de ello.

Por último, me encantan los animales. No soporto que les hagan daño.

Por qué decidí ser escritor: Cuando comencé a escribir lo hice por necesidad personal y por motivaciones externas. Me gustaba escribir textos y enseñárselos a parejas o a personas a los que pensaba que les pudieran gustar. Recuerdo que el primer concurso al que presenté un texto fue a uno de un lugar de Alicante llamado Centro 14, que era para autores jóvenes. Pero nada; obviamente, no lo gané. Además, dejé de ser joven, con lo que también dejé de presentarlo allí. A partir de aquellos años comencé a escribir para mí. Generalmente literatura infantil. A mi madre le preocupaba al principio. Pensaba que su hijo se iba a volver loco al tener tantas historias en la cabeza. Menos mal que para eso no le hice mucho caso. Estaría así durante unos tres años, escribiendo por escribir, simplemente para mí y mis amigos. Hasta que un día pensé que mis historias eran interesantes y comencé a presentarme a concursos y a mandar textos a editoriales. Sentía que la gente tenía que conocer mis obras. Y así, hasta el día de hoy, que celebro mi primera publicación con Editorial Adarve.

JK Rowling. Editoriales españolas

J.K. Rowling

Mis autores preferidos y por qué: Mi lectura es muy dispar. No la puedo catalogar de otro modo. Cuando cojo un libro, claramente estoy influenciado por mi estado de ánimo. Eso hace que tanto los autores como las obras que lea sean cada una de un padre y de una madre, pero es que yo entiendo la literatura así. Me gusta tal autor… Pues no, me gusta tal libro. Para mí es así. Suelo ir intercalando literatura infantil con otra más seria. Puedo pasar de Pérez Reverte a Tolkien, de Camilla Läckberg y sus crímenes de Fjällbacka a acabar con Los cuentos de Beedle el Bardo de J.K. Rowling. Creo que el último que leí fue La noche soñada de Maxim Huerta; pero los dos anteriores habían sido de fantasía, seguidos de Laura Gallego. Así soy yo. Así funciona mi coco y así es la biblioteca que tengo en casa. Tengo clarísimo que me gusta la fantasía, por eso disfruto mucho con la propia Rowling, con clásicos como Peter Pan de Barrie, La historia interminable de Michael Ende o Charlie y la fábrica de chocolate de Roald Dahl. En este tipo de literatura aguanto más los libros eternos de cientos de hojas. Para otra literatura, prefiero libros más cortos, que me aporten las experiencias de la lectura de manera rápida, sin temor a que me canse antes de terminarlo.

Mi obra favorita de otro autor: Quizá, si tuviera que regalar un libro, sería Los renglones torcidos de Dios de Luca de Tena. Me sorprendió mucho, tanto el desarrollo como el final, pero no voy a contar más. Y ya con el paso al cine parece que está demasiado masticada, pero la saga Millenium del malogrado Stieg Larsson me tuvo pegado al sofá, libro en mano, durante mucho tiempo y muy enganchado.

Portada del libro Los renglones torcidos de dios. Editorial Adarve de España

Tu obra favorita de las que has escrito: Actualmente sólo tengo una obra publicada; con lo cual me quedo con Oscuras luces de septiembre que es una novela de ficción entretenida e intrigante a partes iguales. Estoy seguro de que a los lectores les va a generar buenos ratos de lectura.

Mi estilo literario: Cuando comencé a escribir Oscuras luces de septiembre pensé que estaba escribiendo novela negra por el fondo que contenía la trama. Sin embargo, conforme avanzaba y ponía mi propia forma de ser a lo largo de los diferentes capítulos, me di cuenta de que el manuscrito iba perdiendo oscuridad y ganaba en ficción y entretenimiento. Un día se me ocurrió que había encontrado un nuevo género en esta obra y lo autodenominé Thriller folclórico. que es un término que, aunque no exista, creo que me viene de perlas en este caso. ¿Una historia policíaca con un crimen de por medio mientras que se suceden diferentes desfiles y actos de las fiestas de Moros y Cristianos? Si es que era perfecto. Así que lo definí así. Ridículo, pero muy mío. Por eso siempre he puesto en aviso a los devoradores del género policiaco y la novela negra. No debéis buscar eso. Oscuras luces de septiembre es otra cosa, hay que entenderla de otro modo no tan profundo. Pretendo entretener al lector.

Mi escritura se basa en párrafos bien cerrados y regados con diálogos muy ágiles y vivenciales, cargados de momentos ácidos e irónicos. Creo que he conseguido crear en cada situación la atmósfera necesaria para que el lector se imagine en la escena y se sienta partícipe de cada una de las situaciones. El lenguaje es correcto pero coloquial, porque la línea argumental así lo requiere, pero más serio, por ejemplo, que en la literatura infantil que también suelo escribir. Por último, considero que la música es importante en la literatura, por eso me gusta meter canciones que puedan ayudar a crear el ambiente que necesitan algunas escenas concretas.

Una cita de un autor que me gusta: Podría buscar alguna frase o cita que fuera fantástica, intensa y altamente motivacional, pero sería algo forzado. Lo que sí recuerdo bien es una frase que me dijo un amigo hace un tiempo y que es: «Tú nunca dejes de escribir». Creo que es fantástica porque habla al mismo tiempo del concepto de ilusión, de esfuerzo y de la necesidad de sacar al exterior todas las emociones que uno pueda tener, te sientas como te sientas.

Obra en la que me encuentro trabajando en la actualidad: Actualmente sigo centrado en la literatura para el público adulto. Recientemente he acabado otra novela de ficción en la que estoy ultimando detalles. Y, en la retaguardia, ya tengo pequeñas ideas que van asomando y pueden concretarse en una nueva novela el año próximo.

Algo sobre mi manera de entender este mundo: Este mundo no va bien encarrilado. Creo que el sentido común ha salido a pasear de las mentes de las personas. El egoísmo se está asentando como la base de todo planteamiento y actuación. El ansia de poder se está llevando por delante el sentido de la humanidad. Falta sentido altruista y solidario. Lo hay, ciertamente hay muchas personas que se dedican a facilitar la vida de los demás, a gran escala y en actos sencillos, pero la lucha es demasiado frustrante y parece un muro infranqueable. No me gusta la política, me da pereza pensar en ella. Conlleva una discordia y un aire altivo que me superan. Se lo dejo para otros con ansias de poder.

Yo quiero entender el mundo de una manera más sencilla. Vive y deja vivir, actúa y deja en paz a los demás. No pidas más de la cuenta y cede lo que sea necesario. El mundo y la vida debería ser más sencilla. Trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Quiero que mi vida se rija por el principio de la tranquilidad. A mi vida solo le pido paz y serenidad, conmigo mismo y a mi alrededor. Salir de casa a pasear con tu perra y pararte con tu pareja a tomar una cerveza en la terraza de un bar. Charlar un rato, quererse y respetarse. Irse de viaje, ver alguna serie, leer, sonreír, hacer deporte. Ganar al tenis, o perder, da lo mismo. Bueno, no da lo mismo. Mejor ganar el partido. En fin, la vida. Solo, en pareja o con familia. Para qué más, no hay que pretender ser más que nadie.

En cuanto a mis obras, mi pretensión es muy básica. Son buenos textos, quiero que la gente los conozca y los disfrute. No me gustaría tenerlos metidos en el cajón de por vida.

Mis proyectos inmediatos: Pretendo seguir escribiendo y tocando puertas para que mis obras salgan a la luz.

En mi vida personal no me planteo cambios de momento. Aunque no hay duda de que llegarán. Creo que estoy bien como estoy. Hay que saber disfrutar con lo que se tiene y si se puede mejorar, pues intentarlo al menos.

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