Publicar un libro. Consejos

PUBLICAR UN LIBRO

Publicar un libro. Imagen de rotativa de edición de libros

Publicar  un libro es el sueño de cualquier escritor

Publicar un libro no es una tarea sencilla. Son muchos los nuevos autores que tratan, a diario, de publicar su libro bajo un sello editorial que merezca la confianza de los lectores. Para colmo de desdichas, cada vez son menos las editoriales tradicionales que se atreven a publicar a autores desconocidos por más que hayan escrito obras de interés.

El panorama es tal que muchos autores se deciden, después de muchas negativas o terribles ausencias de respuesta, por la autopublicación que suele conceder un escaso futuro a una obra por buena que sea y que carece de algo tan necesario como distribución, corrección o promoción.

Sin embargo y por fortuna, aún queda algún hueco por donde algunos autores tienen la fortuna de colarse. Editoriales que aún apuestan por obras de calidad aunque provengan de la pluma de autores desconocidos. Se cuentan con los dedos de una mano y dentro de muy poco ni eso.

La mala noticia es que no vale con haber escrito un libro cualquiera. Lo primero que debe tener presente un autor a la hora de tratar de publicar un libro es que se le va a exigir mucha calidad literaria. Publicar una novela de tantas puede permitírsele a un autor consagrado pero jamás a un escritor en ciernes. Son muchos los autores que pretenden que un editor invierta fuertes sumas de dinero en obras mediocres, sin estilo ni fuerza narrativa y lo podemos entender, pero no creemos que nadie cargue con los costes de esa fiesta tan costosa solo porque se le antoje al autor.

Publicar un libro. Libro: Yeshua, un muchacho de Nazaret

Un libro siempre debe ser original

Lo mismo sucede con muchos poetas que quieren participar de la fiesta y publicar su libro de poesía con tan solo algunos versos sin inspiración. No se trata de eso.

Nos vamos a permitir darte algunos consejos en el sentido de publicar una obra como merece para que dicha publicación pueda generar los efectos deseados:

▪ Publicar un libro. Primer paso: una buena obra.

Lo primero que debe hacer un autor que se precie, a la hora de pretender publicar su libro, es estar seguro de tener una obra buena entre manos. Pero ¿cómo saber si estamos ante una obra buena o no? La parcialidad de los autores con respecto a sus libros es legendaria y, por lo general, el sentido de la autocrítica se encuentra ausente de este oficio. Por este motivo recomendamos encomendar a una tercera persona, experta e imparcial, la lectura crítica del libro que se pretende publicar antes de tratar de buscarle editor. En la actualidad hay muchos lectores especializados que se ofrecen a dicha encomienda a través de internet. Recomendamos, así mismo, mucho ojo con los «encantadores de serpientes» que lo único que pretenden es ganarse un dinero a costa de la confianza de autores noveles cuya única finalidad es tratar de publicar un libro en las mejores condiciones.

▪ Publicar un libro. Segundo paso: expectativas realistas.

Una vez convencido el autor de que su libro es digno de ser publicado, le recomendamos que sea consciente de que la de escritor es una carrera que se anda despacio y por una senda tortuosa, ingrata. A diario, los correos de las editoriales se saturan con emails que rezan «la mejor obra de los últimos diez años» o «el nuevo best seller». Es cierto que sus remitentes lo hacen con la saludable intención de llamar la atención de los editores, pero es una mala manera de empezar a buscar editorial puesto que los editores sabemos que los grandes escritores son personas sencillas (o lo fueron, al menos, en sus comienzos).

Sea humilde y regule su nivel de aspiración. Si un primer o segundo libro sirven para darlo a conocer aunque no sea un éxito de ventas, bienvenida sea la publicación. Publicar un libro es muy difícil, venderlo aún más.

▪ Publicar un libro. Tercer paso: buscar una buena edición.

Busque una edición que dignifique su obra. NO se deje llevar por la tendencia actual del «publique un libro y a ver qué pasa». Una edición que se precie debe incluir algunos elementos clave:

  • Corrección de textos: Publicar si corregir es un suicidio literario. Una obra muy buena perderá todo su valor si no es corregida. Sin embargo, son bastantes las editoriales que no corrigen textos antes de publicar. Sin una editorial no va a corregir su obra es mejor que no se plantee su publicación.
  • Maquetación de textos: Claro que se puede maquetar un texto con el procesador Word, de la misma manera que se puede apretar un tornillo con una cuchara o una moneda (todos lo hemos hecho); no queda igual y los lectores saben, perfectamente, que el texto de ese libro no ha sufrido ningún tratamiento, seguramente porque su editor no le ha concedido la menor importancia. Es posible que el libro sea bueno pero incluso así nadie va a valorarlo en su plenitud si el texto no se encuentra corregido.

    Lidia Moncayo El legado del sol y la luna. Editorial Adarve, Editoriales que aceptan manuscritos

    Después de publicar, la promoción de una obra es fundamental

  • Diseño de cubiertas: El editor sabe que si la portada no es buena el libro no llegará a venderse. Si el bombón es delicioso debe ir en el interior de una hermosa bombonera y no cubierto por cualquier envoltorio. El autor debe llevar la batuta en esto pero debe permitir que el autor participe con sus ideas. Cuando ambos estén convencidos de que «esa es la portada» el proceso de diseño habrá concluido y solo entonces.
  • Impresión: Un papel que impida la temida transparencia, unas cubiertas perfectamente nítidas… los lectores saben cuando un libro ha sido publicado a la usanza tradicional y cuando se trata de una autoedición barata.
  • Legalización: Son muchas las editoriales (sobre todo las de autoedición) que no registran sus libros en el Depósito Legal y solo incluyen el ISBN en la contraportada. No lo hacen porque no les importa que el libro se venda sino lo que el autor abona en concepto de publicación de su libro. Los libros perfectamente publicados deben contar con Depósito Legal.
  • Distribución: No basta con publicar el libro e incluirlo en un portal de internet para que pueda venderse. La distribución es un mundo complejo que solo las editoriales serias tienen presente. Es verdad que el libro de un escritor nuevo no va a tener la cobertura de distribución de un best seller, pero debe contar con una distribución acorde y suficiente o los lectores no tendrán acceso a la obra.
  • Promoción: Una obra debe ser promocionada, sea de un autor nuevo o de uno ya consagrado. No es sencillo promocionar la obra de una autor nuevo; en absoluto, pero debe hacerse. En su dimensión más espléndida y en la medida en que sea posible. La editorial debe asumir el trabajo de promoción y luchar porque el libro se dé a conocer. Los resultados serán siempre inciertos (no se puede obligar a un medio de comunicación a sacar una página hablando de un autor), pero el editor deberá procurar promoción a cualquier obra que publique.

▪ Publicar un libro. Cuarto paso: presentar el libro dignamente.

Presentar un libro es más que un ritual. Es como la botadura de un barco: una fiesta para las personas que han creído en la obra y para quién la ha llevado a cabo. Además, durante la presentación de un libro lo damos a conocer a los primero lectores y estos, a su vez, pueden recomendarlo. Es, a l mismo tiempo, una manera excelente de vender y de promocionar obras.

En Editorial Adarve seleccionamos solo obra de calidad para nuestros lectores. Si de verdad cree que ha escrito una obra que merece la pena y que puede estar a la altura de lectores muy exigentes que buscan novedades distintas, puede enviárnosla pulsando en este enlace: PUBLICAR UN LIBRO

En la actualidad, existen numerosas opciones para publicar un libro. A saber:

▪  Publicar un libro en una editorial tradicional: se trata de algo cada vez más restringido a los escritores nuevos. Las editoriales, conscientes de los riesgos que implica la edición de un libro cuyo autor no es conocido, generalmente declinan hacerlo en favor de autores más conocidos. No se trata solo de que la obra sea o no excelente, es más bien una cuestión de riesgo empresarial. ¿Qué hacer teniendo en cuenta este freno? Recurrir a otras opciones que en la actualidad permiten publicar un libro en las mejores condiciones.

▪  Publicar un libro en una editorial de autoedición: No es lo más recomendable, desde luego, aunque si no

Publicar un libro. Portada

Una buena portada es fundamental a la hora de publicar un libro

hay más alternativas puede ser una opción siempre y cuando el autor entregue a la editorial una obra menor y no la mejor obra de su florilegio. Publicar bajo un sello de autoedición puede ser la solución para contenidos que requieran una baja tirada como manuales de empresa, memorias personales, material docente muy particular, etc. Publicar un libro aceptando esta opción no es, pues, ni mejor ni peor; todo depende de la obra que pretendamos publicar. 

▪  Publicar un libro en coedición: Esta modalidad es propia de las editoriales tradicionales y tiene lugar cuando el editor no tiene garantías suficientes de retorno de la inversión. De este modo se garantiza que, al menos, la perdida económica no es tan grande, en el caso de que la publicación no alcance un mínimo de ventas. El autor que pretenda publicar un libro en estas condiciones debe asegurarse, en primer lugar, que se dan las condiciones de edición, impresión, distribución y promoción propias de una edición tradicional. Tradicionalmente, publicar un libro en estas condiciones ha sido la opción inicial de muchos de los autores que ahora vemos en primera línea; una opción más que válida para dar a conocer sus primeras obras al gran público. 

▪  Publicar un libro en internet: Así, sin editorial ni nada más que una obra. Es una opción propia de jóvenes que no tienen intención de invertir en su propia obra, por más que le hayan dedicado bastante de su preciado tiempo juvenil. Se trata de «subir» la obra a uno de los soportes al uso y esperar a que las ventas tengan lugar después de hablar de la publicación a través de las redes sociales. Claro que subir una obra sin corregir profesionalmente, sin maquetar, sin una cubierta realizada profesionalmente, etc. no puede ser garantía de nada. Además, tras publicar el libro, la nula posibilidad de no encontrarse en ninguno de los canales clásicos de distribución como las librerías limita (por no decir elimina) sobremanera las probabilidades de éxito. 

▪  Otras formas de publicar un libro: Existen fórmulas de lo más variopinto para publicar un libro; la creatividad en esto nos sorprende cada día más. Estas fórmulas de publicación de libros cada vez se alejan más de la edición tradicional y buscan, por parte del editor o lo que quiera que sea, un beneficio inmediato que redunda inversamente en el autor de la obra que se pretende publicar. Nuestra recomendación más encarecida es que huya de estas fórmulas y busque una buena edición para su obra; seguro que le ha costado mucho tiempo tenerla ultimada.

Muchas veces, la ambición desmedida e inmediata de los autores les lleva a publicar de la manera más estrafalaria, en ocasiones sin edición alguna y confiando en sus escasas faltas de ortografía, su leve idea de maquetación o los simpáticos dibujos de un amigo para la portada. No existen atajos: busque un buen sello editorial bajo el que publicar su libro, escuche a su editor y huya de quienes le prometan beneficios inmediatos y un éxito fulminante porque las cosas en el competitivo y duro mercado editorial no son así.           

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