Cristian Javier Villagrán

Mi Nombre es Cristian Javier Villagrán, tengo 33 años y resido en un pequeño poblado a 40 kilómetros hacia el sur de la Ciudad de Guatemala, llamado Palín.

 Desde muy pequeño comencé a sentir interés por las narraciones, recuerdo que mi madre me leía un libro llamado El zorrito abandonado de Irina Korschunow. Cuando aprendí a leer y mi madre no estaba, yo mismo lo leía, me sabía la historia de memoria, todo esto a inicio de los noventa. Recuerdo que mi maestra me prestó algunos libros ya que veía el interés en mí, uno de ellos fue El secreto de la arboleda, de Fernando Lalana, una magnífica historia que me llevaba a imaginar lugares mágicos. Años más tarde, mi catálogo se extendería aun más con lecturas mar robustas, exponentes de la literatura latinoamericana: El canasto del sastre, La historia de un pepe, ambas de José Milla y Vidaure; El señor presidente, de Miguel Ángel Asturias; El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez, solo fueron unas de las que fueron amasando mi creatividad en silencio. Tomando en cuenta que siempre he sido hijo único, regularmente pasaba mis tardes jugando en soledad o sentado leyendo algo para poder distraerme. Los años habían pasado y como si nada ya era un adolescente (2001) en las oscuras vueltas de la vida. Mi abuela, una mujer de carácter fuerte que me enseñó mucho de la disciplina y el orden, murió. Su partida aún me sigue doliendo. Al salir de bachillerato, pensé en optar por una carrera de arte, no eran años fáciles económicamente hablando, mi madre se las vio difícil para poder sacarme adelante durante todos esos años. Consciente de la situación, por más que lo deseara opté por algo más seguro, así en el 2007 inició mi caminata en Ingeniería Química en la Universidad de San Carlos de Guatemala, me conseguí un trabajo como maestro de Artes plásticas y Productividad y desarrollo, con lo que pude pagarme mis estudios. Los años como docente me enseñaron a escudriñar en la difícil vida de la juventud en las áreas urbanas de mi país, tanto talento innato para las artes que simplemente se perderían por la falta de apoyo, capacidades que quedarían en el anonimato del ruido diario de la ciudad. Durante varios años había tenido la idea de comenzar a escribir, nada concreto, párrafos de historias, era una buena señal. Después de haber sufrido una enfermedad pulmonar que me llevó al hospital y casi me cuesta la vida, veo la vida de una forma diferente, la experiencia me hace poner en prioridad aquellas cosas por las cuales vale la pena vivir, lo que te hace feliz. En ese largo tramo de recuperación nacen tres novelas, de las cuales Camino de noviembre es la primera en ser publicada bajo el sello de Editorial Adarve. Actualmente sigo escribiendo, compartiendo el tiempo entre mi profesión como químico y mi pasión, ser escritor.

Vista del Quetzal de Piedra en Palín, Escuintla

 Aficiones: Me gusta mucho jugar al ajedrez, soy un aficionado que aprecia compartir una buena partida con alguien que también lo disfrute. También dedico parte de mi tiempo a la pintura, un talento que siempre se me ha dado y que disfruto enseñar. Disfruto mucho de la jardinería, la paz que transmiten las plantas a los espacios dentro de mi casa, son muy importantes y eso crea un balance creativo que me inspira cuando escribo. Y cómo dejar atrás la lectura, me gusta leer los libros, despacio, entenderlos y tener en mi mente ideas claras de lo que transmiten.

 Rasgos más sobresalientes de tu personalidad: Creativo, disciplinado, tenaz, alegre, decidido.

 Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: Después de pasar muchos años leyendo historias fantásticas de cientos de personajes, comenzaron a venir a mi mente ideas para algunas historias. A veces me quedaba sentado observando algo que pasaba a mi alrededor con mucha atención y en mi mente transcurría una narración de lo que estaba pasando. Creo que a la larga la determinación de querer hacerlo, darles vida a personajes, dotarlos de carácter y crear espacios es algo que he disfrutado desde que creé a mi primer personaje y le di todas las cualidades que consideraba. Me siento dichoso de poder contar historias y que muchas personas se sientan identificadas.

 Autores preferidos y por qué: Edgar Allan Poe, Stephen King, Lovecraft, creo que estos tres influyeron mucho en el género al que por fin decidí inclinarme. Me encantan las historias de terror, el suspenso, las tramas psicológicas. En cuanto a temas narrativos considero que Charles Dickens, Mark Twain y Dostoievski, sus trabajos me han tenido pendiendo de un hilo, queriendo saber más, imaginando todas aquellas escenas que describen, los escenarios propios de su época dan una idea clara de la forma en que se vivía.

Stephen Edwin King, escritor estadounidense de novelas de terror, ficción sobrenatural, misterio, ciencia ficción y literatura fantástica.

 Tu obra favorita de otro autor: Debo decir que tengo dos libros favoritos, no podría decantarme por uno solo. La historia de Lisey de Stephen King, una maravilla para mi gusto, muy completa y de características tan fantásticas que se sienten reales, el trabajo entre los personajes y la trama tan dinámica le da una especie de misticismo muy bien logrado por las manos expertas de un maestro del género. Historia de dos ciudades de Charles Dickens, con una narrativa genial, donde describe tan bien las condiciones de aquella época tan complicada en la historia, el trabajo está tan bien hecho que uno puede ser llevado a través de los diálogos a ese lugar exactamente, esas calles sucias, lugares tan decadentes y los problemas sociales que solo se han transformado con el tiempo.

 Tu obra favorita de las que has escrito: Camino de noviembre apenas es la segunda novela de tres escritas, y la primera en ser publicada. Siento que durante el tiempo que escribí esta novela recorría a diario la ciudad, entre aquellos tumultos de personas, donde debes correr para un lado y para el otro. Las ideas que se forjaron en esos instantes fueron quedando plasmadas en el libro, cada noche le dedicaba algunas horas a la historia. He tomado lo que me gusta del género y lo he mezclado con diferentes aspectos de mi vida, las calles que recorría cuando iba a la universidad, hacia mi trabajo, mi casa. Muchos de los lugares que se describen en el libro en realidad existen, aunque no sean esos sus verdaderos nombres. Siento que de las historias que he escrito es la que más me gusta y por eso me decidí por ella como primera opción a publicar.

Tu estilo literario: Siempre supe a qué género quería dedicarme, la novela negra. Siempre me he sentido atraído por todo aquello desconocido y poco común, situaciones que simplemente no tienen explicación, pero que sin quererlo son parte de tu día a día, cosas que muchos han querido ignorar o prestarles poca atención porque no quieren hacerse preguntas que los lleven a algo más y meterse en dilemas que los pueden poner en una situación poco cómoda. Creo que el género representa un espacio para todos aquellos que nos sentimos atraídos por lo desconocido y que con pinceladas se llenan las historias haciéndolas extraordinarias, una aventura de emoción para nuestras vidas.

 Una cita de un autor que te guste: «Ningún hombre constituye por sí mismo una isla; cada hombre es una porción del continente, una parte de tierra firme; si un terrón fuese arrastrado por el mar, Europa perdería tanto como si se tratase de un promontorio, como si la casa solariega de tus amigos o la tuya propia fuese; la muerte de cualquier hombre me disminuye, puesto que estoy implicado en la condición humana; por lo tanto nunca busques saber por quién doblan las campanas; están doblando por ti».

Esta cita la he tomado del poema Las campanas doblan por ti, de John Donne, inspiración que sirvió a Ernest Hemingway para el libro Por quién doblan las campanas. Una historia sensacional sobre la guerra civil española.

 Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Actualmente me encuentro trabajando en los arreglos de mi tercer libro, el cual acabo de concluir, este lleva por nombre Más allá de los lamentos, una historia sobre aquellas situaciones de nuestra vida que nos cuesta sanar, heridas que llevamos y que con el tiempo algo o alguien las vuelve a abrir. Bajo el concepto de novela negra esta solo es la trama principal, todo esto acompañado de una historia profunda sobre la vida y la muerte que siempre nos pone a pensar en ese momento, además de unos toques oscuros que le dan el carácter narrativo que estuve buscando.

 Algo sobre tu manera de entender este mundo: Después de haber sobrevivido a varias situaciones cercanas a la muerte, sentí la necesidad de vivir la vida enfocado en todas aquellas cosas que sinceramente consideraba de importancia para mi bienestar emocional. Vi a muchas personas morir junto a mí, la muerte es algo totalmente natural, pero que a pesar de esa cotidianidad sigue ocupando espacios muy profundos en nuestra existencia. Considero que las oportunidades que he tenido después de haber estado en situaciones de esta índole me han hecho reconsiderar lo superfluo de nuestros problemas y todo lo que nos pasa, nada es para siempre y tampoco la vida, no quiero llegar a viejo pensando en un «hubiera», creyendo que he tenido una maravillosa vida cuando nunca me di una sola oportunidad de vivirla realmente. Por esa razón no me niego nada que agregue valor a mi existencia, por muy fácil o duro que sea.

 Tus proyectos inmediatos: En lo literario tengo como propósito el lanzamiento de mi segundo libro, y escribir dos que ya están definidos en historia y que estoy seguro disfrutaré mucho escribiendo ya que están basados en experiencias reales, algunas personales que tengo toda la intención de compartir. En cuanto a mis proyectos personales inmediatos, estoy desarrollando investigación acerca del tostado de granos, tales como el café, cacao y otro tipo de semillas para la elaboración de bebidas e infusiones. También estudio lenguaje de señas, como una meta personal.

 

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