Miguel A. Castro

 

Miguel Angel Castro autor de La serenidad y las palabras. Editorial Adarve. Publicar un libroDesde hace unos años, resido en el Ayto. de Oleiros, una zona residencial muy cerca de A Coruña. Tengo 54 años, estoy soltero. Vivo en pareja, con una compañera que lo es todo para mí. A ella le toca el difícil reto de aguantarme cuando me bloqueo y no soy capaz de escribir una sola línea que valga la pena. Su entusiasmo y optimismo son una fuente de energía para mí. Tengo un hijo de una relación anterior. A ellos está dedicada mi novela “La serenidad y las palabras”.

Nací en A Coruña, en enero de 1967, el tercero de cuatro hermanos.  Me crie en una casa llena de libros y con muchas enciclopedias de arte. De niño pasé muchas horas hojeando láminas de cuadros y esculturas. Descubrí muy pronto la lectura, a la que me aficioné enseguida dado mi carácter introvertido y solitario. Pero como en aquella época los niños nos criábamos en las calles, también pasé muchas tardes dándole patadas a un balón. Con los años me fui a estudiar Geografía e Historia a la universidad de Santiago de Compostela, licenciándome en Arqueología y Prehistoria. Durante unos años recorrí diferentes partes de España en diversas intervenciones arqueológicas. En la universidad y en mis trabajos arqueológicos me volví más sociable, e hice muchos amigos, algunos de los cuales aún conservo. También tuve algunas novias, una de ellas me enseñó los rudimentos de la fotografía, a la que me aficioné hace mucho. Con otra hablaba mucho de literatura y de música, y nos intercambiamos muchos libros. Algunas de estas personas se convirtieron en personajes de “La serenidad y las palabras”. En una ocasión una de estas novias y yo nos enamoramos de lo lindo, y como ella vivía en A Coruña, yo dejé de andar trabajando de arqueólogo por España adelante. Decidimos ir a vivirnos juntos y yo entré a trabajar en una entidad financiera, en la que todavía sigo.

Aficiones: Principalmente la lectura y la escritura. Aunque debo decir que la lectura me ha acompañado toda mi vida. Con la escritura he pasado largos períodos sin tocar una hoja en blanco. También me gusta mucho la fotografía. Y perderme por los rincones de España, sobre todo por pueblos pintorescos, rutas artísticas… Y observar, sobre todo observar.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Fundamentalmente la tenacidad. Soy muy constante y no me desanimo fácilmente. Tengo buena capacidad de trabajo, así que puedo dedicarle mucho tiempo a algo si voy a conseguir un buen resultado. Y soy una persona sencilla, de trato fácil. Me gusta la vida tranquila, detenerme en las cosas cotidianas, los pequeños placeres diarios.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: La escritura, en mi caso, llegó como consecuencia de la lectura. Fui muy precoz leyendo. Me fijaba en cada estilo, en cómo se expresaban los diferentes autores. Las palabras tienen magia, y según cómo se empleen impactan de diferentes maneras en el lector. Esa química me llevó a emborronar algunos papeles de versos y narraciones cortas, y ver cómo reaccionaban algunas personas al leerlas. Pero la verdadera razón por la que empecé a escribir fue mi timidez. En un papel todo cabe, no hay cortapisas, se puede llegar muy lejos y decir todo aquello que no se sabe expresar hablando. La escritura es un viaje de la imaginación.

Jorge Luis Borges

Autores preferidos y por qué: Autores favoritos tengo unos cuantos. Citaré a algunos. Reservo un lugar especial a Manuel Mujica Lainez. La desbordante imaginación y el tratamiento del lenguaje de este autor argentino son toda una referencia para mí. El modo en el que crea atmósferas literarias son un ejemplo narrativo que no pierdo de vista. Creo que algo de su obra hay en “La serenidad y las palabras”. Otro autor es Jorge Luis Borges. En mi novela hay espejos, bibliotecas y laberintos en diferentes contextos. Está buscado a propósito. Gran admiración merece por mi parte John Dos Passos. El manejo de cada personaje,  el perfil humano y psicológico que traza en cada uno de ellos y el  desarrollo de la acción me parecen magníficos. Me hubiera gustado que “La serenidad y las palabras” tuviese un aire a su “Años inolvidables”, pero estoy lejos de su técnica narrativa. Y si hay algo de poético en mi manera de narrar, se lo debo fundamentalmente a Rosalía de Castro. La utilización de símbolos, el carácter intimista, las referencias a la tierra y culturas gallegas, son muy propias de esta poetisa y novelista gallega del XIX.

Tu obra favorita de otro autor: Pregunta con respuesta difícil. Con mi larga trayectoria de lector podría citar muchas obras de las que soy ferviente entusiasta. Dependiendo del momento podría responder tal o cual novela, y respondería con sinceridad todas las veces.  Pero como es de recibo contestar someramente a la pregunta, voy a citar “Memorial del convento” de José Saramago. Por todo lo que es: la historia, los personajes, el desarrollo, el final, el lenguaje, la fantasía, lo sensible… Me resulta una novela muy envolvente, para dejarse llevar.  En este aspecto contaré una pequeña intimidad. Terminé de escribir “La serenidad y las palabras” una tarde de mayo, a eso de las siete. y en cuanto puse el punto y final, sentí ese desasosiego que dicen algunos autores que se siente al finalizar una novela. Rellené ese vacío releyendo “Memorial del convento” durante las dos horas siguientes.

Tu obra favorita de las que has escrito: “La serenidad y las palabras”

Tu estilo literario: Me gusta la narrativa de ficción. Escribo muy a gusto en este género. Lo importante es narrar con soltura, con libertad,  y trasmitir verosimilitud. Y sobre todo, en mi caso, me gusta abordar la narración dejando que la imaginación juegue su importante papel.

Una cita de un autor que te guste: Sí, la fraseología es abundante. Elijo esta de Bukowski: “Nadie que escriba algo que merezca la pena puede escribirlo en paz”. Creo que define muy bien lo que es el trabajo del creador.

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Estoy empezando a trabajar en una nueva novela. Todavía está en fase de documentación y estructuración.

Algo sobre tu manera de entender este mundo: Es muy sencilla y se resume en el dicho: vive y deja vivir. Creo que la base de la vida y de la sociedad es el respeto mutuo por el otro. Haz la vida que quieras vivir, y deja que los demás también lo hagan. Todos tenemos derecho a nuestra cultura, nuestras ideas, nuestra religión, nuestro amor. Respetemos en lo esencial a la diversidad cultural humana  en el amplio sentido del concepto, y el mundo será un poquito mejor. Sueña con lo que quieras soñar, e invita a los demás a que también sueñen.

Tus proyectos inmediatos: En lo personal mi proyecto más inmediato es preparar la presentación de mi novela “La serenidad y las palabras.” Es en lo que más pienso estos días. Y en lo literario poder empezar en breve con el texto de mi nueva novela, y esperar que mi compañera de viaje en la vida pueda soportarme en los momentos de bloqueo y en los desconciertos inherentes a la escritura creativa, con la alegría y el cariño que la caracteriza.

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