José Luis Ortega Basulto

 

He vivido en muchos países, actualmente resido en Guatemala, país maravilloso con mucha vida histórica sobre los Mayas. Llevo veinticinco años como escritor. En estos momentos me encuentro libre como paloma.

Nací en Ciudad de México y luego me crie en la tierra de mi abuelo, Olmeca Tlahuica, ahí cerca de donde nació Zapata en el estado de Morelos. Soy egresado de la UNAM de donde soy profesor dando la materia de Derecho y Literatura. Sin embargo, desde 1981 soy diplomático de carrera, razón por la que he vivido en varios países.

Aficiones: Me inicié en la fotografía, la numismática, la filatelia y el intercambio epistolar con chicos de todo el mundo a los que visité en 1975 y 1976. Luego me hice a la mar en un trasatlántico por lo que mi madre me puso «pataeperro» por callejero. De ahí me di cuenta que no podía quedarme a vivir en México y que pertenecía al mundo. En 1983 salí en mi primera misión como diplomático a Kingston, Jamaica y no volvía a casa en los próximos cuarenta años. Viajar es lo más importante para mí. En distintos lugares me hice actor de cine, de teatro, compuse canciones y leí y escribí cuentos, novelas, ensayos, etc., hasta el cansancio, ganando en todas estas aficiones reconocimientos en distintos países, inclusive en México.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Valerme por mí mismo ante la adversidad me sirvió mucho. Salí vivo de secuestros, guerras, pandemias, terremotos, volcanes, tsunamis, crimen organizado, divorcios y todas esas calamidades de hoy en día. Como anarquista que soy, no me gusta ejercer poder sobre los demás ni que lo ejerzan sobre mí, salvo pacto en contrario. Amo la paz y me rehúso a la violencia. Soy «ateo no practicante», lo que significa que eventualmente sí voy a misa, rezo, me confieso y todas esas vainas tanto del credo católico, ortodoxo, judío y cristianismo evangélico. Trato de vivir en sana paz con todas las creencias. Siempre lo he dicho: «A mi casa no entran gais, negros ni judíos. A mi casa entran solamente seres humanos y si ellos se consideran a sí mismos seres humanos, ¡bienvenidos!». Lo que en sí no transo es mi libertad de pensamiento, la que se antepone a todas esas creencias que la quieren sojuzgar.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: Salía de ver un festival de cine internacional en 1994, lo que vi fue basura. Y mi pareja me dijo: «¡Escribe!». Así comencé. Escribí mi primer guion y me mandaron al retrete. Luego escribí mi primer cuento y me nombró la subsidiaria de una editorial de Planeta de España en México como el mejor escritor de cuentos del año 1999 de México. Entonces me dije: «¡Ah, Chingá! No debo ser tan mal escritor». Y de ahí pal real, nadie me detuvo.

Autores preferidos y por qué: Senel Paz de Cuba con su cuento El Lobo, el bosque y el hombre nuevo (premio Juan Rulfo) me enseñó todo. Como lingüista aplicado de la UNAM desestructuré su cuento, utilicé sus estructuras profundas y coloqué una historia funcionalista parecida a la Lolita de Navokov y ¡voilá! Éxito asegurado, de ahí en adelante he ganado varios reconocimientos literarios en México, Brasil, República Dominicana y España.

Tu obra favorita de otro autor: Senel Paz sabe escribir. Te lleva de la mano por un tema bastante difícil sorteándolo de manera magistral. El lobo, el bosque y el hombre nuevo aborda el tema homosexual ni más ni menos que en la Cuba de Fidel. ¡Cosa más grande, caballero! He visitado la isla más de quince veces, mi familia emigró de ahí en 1882 siendo de origen vasco y habiendo llegado a América (vía Panamá) en 1519 (circa) con el adelantado peninsular un tal Pedrerías.

Tu obra favorita de las que has escrito: Antonio Pérez de Hierro, el hijo de Moctezuma que gobernó España en el siglo XVI me significó veinte años de investigación, vayan ustedes a saber si no sueño con que esa obra pegue en España y en México y nos acerque más, le tengo fe.

Tu estilo literario: Me gusta todo tipo de género, ya gané reconocimientos en novela histórica en España, novela romántica en México, cuento en España, Brasil y México; cuento y teatro en República Dominicana. ¿Qué me falta? ¡Ah! Pronto incursionaré en novela negra, de ciencia ficción y biográfica. No me niego a nada. Me gusta escribir historias que nadie se atreve a contar.

Una cita de un autor que te guste: La mía: No dejes que en el cuento el lector te tire al bote en la primera página de lectura y en la novela te mande a la porra antes de la página 25, con tus frases originales agárralo del cuello, no lo dejes escapar y oblígalo a rogarte que no termine la lectura de tan buena que ha de estar.

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Estoy en una novela en la que me ensaño con el personaje del género masculino por engreído, machista e ignorante. Me cuesta trabajo y me tira abajo porque aunque trato de no involucrarme uno deja sus despojos en cada escrito. En mis talleres literarios explico esta técnica literaria de cómo escribir «fin» y morirse en el intento.

Algo sobre tu manera de entender este mundo: Mi anarquismo es de lo más lúcido: no dejes que te gobiernen y no gobiernes a nadie, salvo pacto en contrario. Vives libre sin ninguna atadura y si eso lo llevas al mundo de las letras enseñas a los demás mientras los diviertes, como dijo Cervantes.

Tus proyectos inmediatos: Se rumora por ahí que me van a mandar a trabajar al centro de una hermosa selva tropical rodeada de ruinas mayas, ¿se imaginan el Macondo donde habré de vivir y todo lo que se me va a ocurrir?

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