Myriam Ferreira

 

TMyriam Ferreira autora de Mientras brille la candelaengo 42 años y vivo en Logroño. Nací aquí y aquí sigo teniendo a la mayor parte de mi familia, aunque mis orígenes por parte de padre están en Portugal. Soy la mayor de tres hermanas, con lo que mi casa ha sido un poco al estilo de los Bennett de Orgullo y Prejuicio, no tanto en las cinco hijas, como en el hecho de que éramos muchas mujeres y un pobre y paciente padre.

Por casualidades de la vida, estudié en el que era el colegio más antiguo de Logroño e hice BUP y COU en el instituto más antiguo de Logroño, ambos edificios históricos de la ciudad. Con semejantes antecedentes, solo podía estudiar algo relacionado con la Historia y el Arte, ¿verdad? Así que estudié la Licenciatura en Humanidades en la Universidad de La Rioja e hice mi tesis doctoral allí mismo.

Ahora soy profesora de Historia del Arte en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Llevo aquí 12 años, prácticamente desde que terminé la tesis. Antes trabajé en un poco de todo: desde dar clases en colegios a recoger ciruelas, excavar en un yacimiento, atender al público en una biblioteca, ordenar la documentación de un Ayuntamiento o inventariar los bienes artísticos de las iglesias de La Rioja.

Aunque me he movido bastante, estoy muy asentada en mi ciudad, sigo conservando a muchas amigas desde el colegio, el instituto o la universidad, y seguimos quedando con frecuencia.

 

Aficiones: Mi afición favorita ha sido sin duda leer. Mis padres siempre fomentaron que leyera, aunque algunas veces tuvieron que arrepentirse de ello, porque había veces que me abstraía de todo y se me olvidaba cualquier otra cosa. También me encanta la música, he tocado el piano muchos años, pero solo como afición.

Me gusta mucho la jardinería, tener plantas y ver cómo crecen y florecen; y cocinar, sobre todo la repostería. También la decoración: hace poco me dieron una maleta de 60 años de antigüedad que unos amigos de mi familia usaron en su viaje de novios y ahora es una bonita mesilla en mi salón. En general, me gustan las cosas antiguas y con historia. Otras aficiones son pasear por la naturaleza, conocer nuevos países y, por supuesto, visitar sus museos. Y tomar un café, mejor con buena compañía.

 

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Pues siempre fui la típica niña aplicada, rodeada de libros, con facilidad para los estudios y buena cabeza. Sin embargo, de vez en cuando tengo ideas alocadas. No sé de dónde salen, simplemente surgen y me suelen desconcertar incluso a mí misma. Posiblemente escribir una novela fue una de ellas, pero hay más: ser monitora de tiempo libre (¡cuando a mí me horrorizaba participar en gimkanas!), unirme a proyectos de voluntariado en Hungría, Portugal o Sudáfrica y viajar a diferentes lugares.

Soy tranquila, no suelo perder la calma fácilmente. Me gusta escuchar, y no me suele gustar atraer la atención sobre mí, pero muchas veces la vida me ha llevado a ser más protagonista de lo que me gustaría, y a hablar mucho más de lo que habría pensado. Y lo peor es que, cuando empiezo a hablar, ya no hay quien me pare.

 

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor/a: El colegio en el que estudié fomentaba mucho que participáramos en iniciativas de la ciudad, incluidos los concursos literarios. Participé en varios y gané varios premios, pero con la adolescencia ya no continué. Sí que seguí escribiendo: para mis estudios, mi tesis doctoral, las diferentes publicaciones. Y, en mi papel de “ratón de biblioteca”, puse en marcha y dirigí una revista literaria con niños: hacíamos “entrevistas” a autores del pasado, juegos, adivinanzas, talleres… Eso no era escribir en serio, pero ahora me doy cuenta de que ha sido un excelente entrenamiento.

Curiosamente, aunque sí recuerdo tener como sueño ser profesora, no tenía un sueño concreto de ser “escritora”. Tal vez podía ser una aspiración, un deseo abstracto, pero no algo que me propusiera y por lo que luchara. Escribí Mientras brille la candela porque “necesitaba” poner por escrito una historia que llevaba 20 años rondando mi cabeza: la de los protagonistas de mi tesis doctoral. Una vez que la tenía acabada, la presenté al Premio Hispania de Novela en 2019. Y aquí estoy. La verdad es que todavía estoy procesándolo…

 

Julio Verne

Autores preferidos y por qué: De pequeña crecí leyendo a Julio Verne, y me ha quedado cierta querencia por los autores del siglo XIX: Alejandro Dumas, Charles Dickens, Wilkie Collins… También crecí leyendo las historias de Los Cinco, Puck o los Holister, y desde entonces me gustan las historias detectivescas: Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, Dorothy L. Sayers, Edmund Crispin, Boris Akunin, Henning Mankell, Domingo Villar… Pero la verdad es que soy bastante ecléctica, me encanta leer desde obras de Shakespeare a obras de fantasía como J.R.R. Tolkien o J.K.Rowling.

Creo que lo que más me ha influido de estas obras es la importancia que se da a los personajes. Suelo conectar con una historia cuando los protagonistas me ganan el corazón, más que con historias perfectamente milimetradas, o bien ambientadas, o perfectamente documentadas.

Por otro lado, hay detalles concretos donde se notan las influencias. Una amiga, al leer mi novela antes de publicarla, me comentó que le parecía exagerado que muchos capítulos terminaban con un aviso de catástrofe brutal, y luego ni había tal catástrofe ni era tan brutal. Me eché a reír. Es un recurso de novela folletinesca, y que también está en las novelas de Enid Blyton: un cliffhanger desproporcionado para animar a leer el siguiente capítulo. ¡Y yo lo estaba usando sin haberme dado cuenta! Gracias a su consejo quité unos cuantos, pero alguno quedó.

 

Tu obra favorita de otro autor: Me encanta Los misterios de Oxford, de Dorothy L. Sayers. Más que por la parte de investigación detectivesca, por las reflexiones que incluye sobre la mujer y la vida universitaria con su labor investigadora. Tal vez por ser también mujer y profesora universitaria, conecté mucho con sus reflexiones y he seguido dándole vueltas por mi cuenta. Me hace pensar en lo difícil que es establecer prioridades y poner el corazón en unas u otras cuestiones.

 

Tu obra favorita de las que has escrito: Bueno, solo he escrito Mientras brille la candela. Ojalá en el futuro tenga más para elegir y pueda decidir si esta sigue siendo mi favorita o ha llegado otra a destronarla.

 

Tu estilo literario:  Mi novela es una novela histórica. Sin embargo, la verdad es que no es una novela que incluya descripciones precisas y minuciosas sobre la época en la que está ambientada.  Mi finalidad era dar vida y voz a unos personajes, así que lo que me interesaba era cómo eran ellos y cómo reaccionaban ante lo que les pasaba. Como ya he dicho, me gustan las historias en las que los personajes me ganan el corazón, y así quería yo también escribir.

Tal vez por eso mismo, el protagonismo de la historia lo tiene lo cotidiano. Es verdad que los protagonistas del libro viven situaciones difíciles, que les ocurran cosas graves y que su época está llena de cambios. Pero donde se forjan sus decisiones es en conversaciones familiares, entre mujer y marido, entre hermanos… Ahí se ve cómo es su personalidad, que luego despunta cuando la situación es extrema y todo pasa muy rápido. Por eso, en el libro hay muchas conversaciones y diálogos, porque son los que desvelan cómo es cada personaje.

Por otro lado, tal vez por mi formación artística, veo la novela como un cuadro impresionista. Es un reflejo de mis propios conocimientos sobre los personajes: hay sucesos documentados que conozco perfectamente y muchos de los que no tengo casi pistas. Por eso, en el libro, hay escenas y personajes que están solo emborronados: una mancha, un color, una impresión. Todo pasa muy rápido, dejando solo una idea y un sentimiento. Y, destacando sobre ellas, hay una escena más perfilada que aporta profundidad, para volver luego a las manchas e impresiones.

Y he intentado siempre que hubiera sentido del humor. Escenas simpáticas, diálogos entretenidos, algún personaje que aporte el toque cómico. En este sentido, de vez en cuando el lector puede encontrar personajes famosos del XVIII español que desfilan por la novela como sin querer: los hermanos D’Elhuyar, Goya, Jovellanos. Y espero que su presencia arranque a los lectores esa sonrisa que nos viene cuando encontramos a un viejo conocido.

 

Una cita de un autor que te guste: Pues no es una frase redonda, pero es un detalle que me gustó mucho: releyendo el Quijote hace unos años, descubrí una descripción que Cervantes da de sí mismo, casi sin querer. Al contar cómo encontró el manuscrito de Cide Hamete Benengeli, comenta: “y como yo soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles…”. Me encantó: es la descripción perfecta de un lector voraz. Yo leo siempre todos los carteles de los muros de mi ciudad, y al descubrir que Cervantes era igual tuve un pequeño sobresalto. Desde entonces, cada vez que leo esa frase, siento como una cierta complicidad entre él y yo. Ya que no me pareceré en otras cosas a Cervantes, al menos es bueno saber que tenemos algo en común.

 

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Lo que se dice trabajando en una obra, no estoy ahora mismo, pero sí sueño con proyectos. Me gustaría escribir alguna otra novela protagonizada por los artistas a los que estudio.  Me interesa mucho el mundo de los pensionados, los jóvenes estudiantes que marcharon a Roma o Florencia para dibujar y ver las grandes obras del arte europeo. Para muchos, era su primer gran viaje y su vida cambiaba radicalmente en esa ciudad. He publicado varios artículos sobre estos jóvenes y me encantaría acercarme a ellos desde la novelística.

También me interesa mucho el mundo de las mujeres que quisieron formarse como artistas en el siglo XIX, rompiendo esquemas para recibir formación artística y para poder ejercer como artistas. Es un tema mucho menos conocido y que vamos descubriendo poco a poco, y sería genial sumergirme más en él.

 

Algo sobre tu manera de entender este mundo: He recibido una educación cristiana que me ha ayudado a dar sentido a los distintos aspectos de mi vida, y de hecho sigo yendo a la iglesia y hasta soy catequista de niños. Creo que ese trasfondo me ha facilitado conectar con toda la capacidad expresiva del arte, con sus significados y su simbolismo. Me fascina cómo algunas personas logran plasmar tantas ideas y sentimientos en cosas materiales y dotarlas así de una belleza particular. Eso es algo que me encanta transmitir, y creo que se nota.

Pero no se trata solo de las obras que están en los museos. Me encanta descubrir chispazos de arte y de belleza en la historia de las personas, en las calles, en los edificios y tiendas, en la forma de vestir de la gente, en la publicidad que nos rodea. En nuestra vida más cotidiana. Saber identificar todas esas manifestaciones, dotarlas de sentido y compartirlo con los demás: pienso que a eso se dedica gran parte de mi vida.

 

Tus proyectos inmediatos: La vida como profesora está llena de proyectos inmediatos: nuevos cursos, nuevas asignaturas, nuevos estudiantes… Todo son retos novedosos. En lo literario, espero poder escribir nuevas historias y que puedan seguir resultando interesantes.

 

 

 

 

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