Sahelices del Payuelo, León, 1948.
Tras el bachillerato inicia estudios de Teología en el Estudio Teológico Agustino de Valladolid. Posteriormente estudia Filología en la Universidad Central de Barcelona, compaginando los estudios con trabajos a tiempo parcial en Barcelona y Bonn para sufragar la carrera. Durante un año ejerce como profesor ayudante de Español y corrector de estilo en Londres. A su regreso, catedrático de Enseñanzas Medias en diversos institutos de Barcelona y Madrid. Ganador de algunos premios de relato corto Tras la jubilación retoma el análisis, sin prisas y sin dogmas, de una larga acumulación de notas sobre la Biblia y el Corán. Le ha tocado vivir una muerte con resucitación posterior en el quirófano, experiencia que no le ha convencido de la resurrección prometida por los Libros Santos, pero sí de la urgencia de aportar su granito de arena para construir un cielo para el hombre en el Más Acá. Es autor de No parece Revelación de Alá, publicado en esta misma editorial.

ISBN: 979-13-88195-68-6
ISBN digital: 979-13-88195-69-3
Depósito legal: M-13266-2026
Número de páginas: 198
Formato: 150×230
Autor: Leoncio Riol Fernández
Sinopsis: La Biblia lleva siglos proclamándose Palabra de Dios. Este libro se limita a leerla. Lo que encuentra cualquier lector sin adoctrinamiento previo es un texto extraordinario y contradictorio a la vez: extraordinario porque contiene pasajes de genuina sabiduría moral; contradictorio porque esos pasajes conviven con órdenes de exterminio, regulaciones de la esclavitud, tasaciones de seres humanos por sexo y edad, y un dios que castiga hasta la cuarta generación los errores que él mismo ha fabricado. La honestidad de una religión no debería medirse por su insistencia en ser dueña de la verdad, sino por su afán en encontrarla. En ese camino, las tres religiones mosaicas suspenden estrepitosamente. No parece Palabra de Dios no es un ataque a los creyentes que buscan a Dios con honestidad, que son la inmensa mayoría. Es una serie de preguntas que le surgen al autor al leer los textos sin sujeción a dogmas: ¿puede un Dios Omnisciente contradecirse a sí mismo? ¿Puede un Dios Misericordioso ordenar el asesinato de los niños primogénitos de Egipto, regular la venta de hijas, bendecir el proxenetismo de Abraham o condenar al fuego eterno a quienes no pudieron creer porque Él les cerró el corazón? ¿A quién beneficia mantener esas contradicciones como verdades eternas? El horizonte del libro no es la destrucción sino la construcción: el de una espiritualidad que no necesite el miedo para sostenerse, que no requiera intermediarios para acceder a lo divino, y que esté a la altura de lo que el homo novus lleva siglos esperando: que entre todos le permitamos llegar. Porque creer en Dios no es lo mismo que creer en lo que los hombres dicen de Dios. Y tal vez sea hora de empezar a distinguirlos.
Género: Ensayo. Teología. Filosofía.
Háblanos un poco de ti
Fui profesor de enseñanzas medias y puse en ello todo lo que supe. Ahora, jubilado, tengo el tiempo y la libertad que siempre quise para leer con espíritu crítico, sin aceptar dogmas de ningún tipo. Una especie de segunda vida intelectual.
¿Qué podremos encontrar entre las páginas de No parece palabra de Dios?
Una lectura personal y honesta de unos textos plagados de errores, contradicciones y pasajes que resultan difícilmente compatibles con la idea de un dios justo y misericordioso. Los abordo con la misma disposición crítica con la que leería cualquier otro texto que pretenda dictar pautas de comportamiento humano. No hay ni una sola página que no me suscite asombro.
¿En qué ingrediente reside la fuerza de este libro?
En la sinceridad absoluta. En señalar sin rodeos lo que un dios justo y misericordioso no puede razonablemente pedirnos ni imponernos, y en atribuir las peticiones e imposiciones más injustas a intereses humanos muy concretos. Nada de reverencias innecesarias: solo lectura limpia.
¿Qué quieres transmitir a través de este libro?
Que gran parte de lo que encontramos en el Antiguo Testamento responde a los privilegios que la casta sacerdotal de los levitas reclamaba para sí misma. Y que en el Nuevo Testamento late el afán de construir una religión fundada en Jesús de Nazaret, pese a que él nunca quiso fundar ninguna. En ambos casos, la pregunta es la misma: ¿a quién beneficia esto?
¿Cómo describirías tu trayectoria como escritor desde la primera publicación hasta esta última?
He ganado algunos premios literarios de relatos cortos, aunque hasta ahora solo había publicado un pequeño libro sobre didáctica del inglés. Este es, por tanto, un salto importante. Además de No parece palabra de Dios y No parece revelación de Alá, tengo en prensa dos libros de relatos. Llego tarde a la publicación, pero llego con bastante equipaje.
¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Por qué lo elegiste?
El último secreto, de Dan Brown. Lo elegí porque prometía explorar las ciencias noéticas y la naturaleza de la conciencia desde un ángulo nuevo. No voy a criticar al autor ni al libro, pero sí confieso que esas presuntas revelaciones sobre la conciencia me decepcionaron. Esperaba más sustancia.
¿Y ahora qué? ¿Algún nuevo proyecto?
Sacar adelante las publicaciones que tengo pendientes es la prioridad. Y seguir inventando cuentos para entretener a mis nietas, que es quizás el proyecto más exigente de todos.
