Nace en una localidad al sur de Extremadura, donde vive cerca de su familia con su perro Thor. Diplomada en Magisterio por la Universidad de Extremadura, después cursa la licenciatura en Psicopedagogía y varios másteres. Apasionada de los animales, estudia también Auxiliar Técnico Veterinario, actividad que ejerce actualmente. Voraz lectora desde pequeña, se inspira en sus muchas lecturas a la hora de escribir la obra que aquí se presenta.
Resido en Badajoz, compartiendo aventuras con mi pareja y con Thor, mi perro, que aporta pelo, alegría y bastante personalidad al día a día. Tengo 35 añitos y sigo mirando la vida con ilusión y una buena dosis de imaginación.
Aunque en lo literario siempre he tenido un mundo propio dentro de la cabeza, lo cierto es que mi camino profesional ha sido de todo menos aburrido. He estudiado y trabajado en ámbitos muy distintos: desde Magisterio hasta técnico veterinario, profesión en la que ejercí durante cuatro años, hasta llegar a la orientación educativa, que es a lo que me dedico actualmente. Vamos, que he ido sumando experiencias, aprendizajes y unas cuantas historias por el camino.
Escribir siempre ha formado parte de mí de una forma u otra. Salvaje comenzó a tomar forma cuando estaba en el instituto, aunque se quedó esperando su momento durante bastante tiempo. Fue hace unos años cuando, reuniendo fuerzas, ilusión y también un poquito de vértigo, decidí terminarla. Y así empezó esta aventura maravillosa que me ha regalado la escritura.
Soy una apasionada de la naturaleza, así que el senderismo siempre va conmigo. También disfruto mucho del yoga, la lectura, el cine y el teatro, esos pequeños grandes refugios en los que siempre encuentro inspiración. Y, como soy una persona bastante inquieta, también me gusta probar cosas que me saquen un poco de lo habitual, como la escalada y el trapecio, que es mi última locura… y de la que me estoy enamorando cada día más.
Creo que uno de los rasgos que más me define es que soy muy trabajadora y persistente. Cuando me ilusiono con algo, me entrego de verdad e intento hacerlo lo mejor posible. Me gusta implicarme, cuidar los detalles y no rendirme fácilmente, sobre todo cuando siento que algo merece la pena.
Quise ser escritora porque es un sueño que me acompaña desde siempre. Desde muy pequeña sentía esa admiración enorme por mis autoras favoritas y fantaseaba con poder hacer algún día lo mismo que ellas: dar vida a historias, dejar volar la imaginación y convertir en palabras todas esas escenas que nacen dentro de ti y que, de alguna manera, sabes que merecen estar fuera.
Me emociona pensar que esos mundos y personajes que un día solo existieron en mi cabeza puedan llegar también a otras personas, ilusionarlas, acompañarlas y hacer que se identifiquen con ellos. Para mí, ahí está una de las cosas más bonitas de escribir: crear universos nuevos en los que otros también puedan sentir, crecer y soñar
Tengo muchos autores favoritos y, además, bastante variados. Dentro de la novela romántica, les tengo un cariño especial a autoras como Julie Garwood o Karen Marie Moning, que me han acompañado en distintas etapas como lectora. Y, entre voces más actuales, también disfruto muchísimo de autoras como Ruby Dixon o Ali Hazelwood.
Supongo que eso deja bastante claro que mis gustos dentro de la romántica son amplios y diversos. Me gusta moverme entre estilos distintos, descubrir voces nuevas y disfrutar de historias que, aunque muy diferentes entre sí, siempre consiguen hacerme sentir algo.
Creo que la mayor influencia que han tenido en mi manera de escribir está, sobre todo, en la construcción de sus personajes masculinos. Hay un tipo de protagonista que siempre me ha atraído especialmente como lectora y que, de una forma u otra, también ha dejado huella en mi escritura: hombres fuertes, protectores, maduros, con gran dominio de sí mismos y con las ideas muy claras.
Me interesan especialmente esos personajes que se mueven en esa fina línea entre lo correcto y lo incorrecto, y que quizá nunca cruzarían ciertos límites… salvo cuando se trata de alguien que de verdad les importa. Creo que esa mezcla de intensidad, contención y lealtad es algo que siempre me atrapa, y sin duda también influye en la forma en la que doy vida a mis propias historias.
Sin duda, mi saga favorita es Fever, de Karen Marie Moning. Tenía todo lo que yo buscaba en una obra: pasiones oscuras, una protagonista fuerte, aventura, misterio… Fue una de esas lecturas que me atrapó por completo y me hizo seguir pasando páginas con esa mezcla de emoción y necesidad de saber más.
Realmente me enganchó como saga de una forma en la que pocas lo habían conseguido hasta entonces. Tiene una intensidad y una atmósfera muy especial, y creo que por eso se quedó conmigo como una de esas historias que dejan huella.
De momento solo he escrito Salvaje, así que no puedo elegir entre varias, pero tengo claro que siempre va a ocupar un lugar muy especial para mí, y seguramente será una de mis favoritas pase lo que pase. Es la historia con la que he comenzado esta aventura, la primera en la que he creído de verdad y la que me ha acompañado durante un camino muy importante, tanto personal como creativo. Sus personajes fueron los primeros con los que conecté de una forma profunda, y por eso siento que Salvaje ya forma parte de mí. Llevo dentro mucho de lo que he vivido, de lo que he aprendido y también de todo lo que he ido descubriendo sobre mí misma a través de la escritura y la publicación de Salvaje.
«Es curioso cómo, cuando todo parece más oscuro, los momentos de belleza aparecen en los lugares más inesperados»
Salvaje se encuadra dentro de la ficción romántica, o lo que ahora se conoce como romántasy, un género que une romance y fantasía de una forma muy especial. En sus páginas se mezclan la naturaleza, la pasión, la magia, los dioses y la aventura, dando forma a una historia intensa y envolvente.
Es una novela pensada para quienes disfrutan de esos mundos en los que lo emocional y lo fantástico caminan de la mano, y donde el amor, la fuerza de la naturaleza y lo sobrenatural laten con mucha intensidad.
Ahora mismo estoy trabajando en una nueva historia vinculada a ese universo, porque me ocurrió algo que creo que a veces es maravilloso en la escritura: me quedé completamente fascinada por algunos de los personajes secundarios de Salvaje. Su fuerza, su personalidad y todo lo que intuía en ellos hizo que no pudiera dejarlos atrás.
Así que, para seguir desarrollando este mundo que tanto significa para mí, los he elegido como protagonistas de la obra en la que estoy trabajando actualmente. Siento que ahora son ellos quienes me llevan de la mano en esta nueva aventura, y la verdad es que está siendo un viaje precioso.
En lo inmediato, mis proyectos literarios pasan por seguir disfrutando de todo lo que está trayendo Salvaje: su promoción, las nuevas puertas que está abriendo, los eventos y, sobre todo, las personas maravillosas que estoy conociendo en el camino. Más que correr hacia el siguiente libro, ahora mismo quiero saborear este momento, vivirlo con calma y disfrutar de todo lo que supone ver crecer una historia que ha significado tanto para mí.
En lo personal, mi proyecto más bonito sigue siendo compartir la vida con mi pareja, mi perro y mi familia, que están siendo un apoyo inmenso en cada paso que he ido dando con Salvaje. Poder vivir esta aventura rodeada de ellos, de su cariño y su confianza, lo convierte todo en algo todavía más especial.
