Licenciado en Sociología por la Universidad de Costa Rica, es autor de los libros de poesía: Poética de la muerte, LIBO, Cabálicas o El mundo es un instrumento musical. También ha escrito las novelas El legado, Los tristes pájaros del parque y La luz de las esferas.

portada Luces y sombras de otro tiempo - Luis Alfaro Vega

LEER PRIMEROS CAPÍTULOS

Háblanos un poco de ti.

Lector empedernido, apasionado por la literatura, ese espejo en el que cabemos todos, y que refleja, mejor que otras vertientes creadoras, el intrincado mundo de los seres humanos. Leo especialmente a los clásicos, me detengo también en autores noveles que aportan nuevas aristas al entreverado universo de las palabras. En cuanto a mi propia literatura, trabajo en soledad, distante de anécdotas de talleres y colectivos literarios.

¿Qué podemos encontrar entre las páginas de Luces y sombras de otro tiempo?

Es un recuento de las principales vicisitudes, dones y escaseces de la sociedad en la que crecí, en la segunda mitad del siglo pasado. Afloramiento de eventos cotidianos que marcan y se inscriben en la sangre de todo individuo: nacimientos, enfermedades, muertes, festividades, ocios. La realidad tiene muchas capas, algunas superpuestas, y siempre es posible encontrar nuevos escenarios, senderos y grutas para el hallazgo de aspectos significativos en la carrera humana, memoria de acciones que aporten y reorienten hacia el futuro.   

¿En qué ingrediente reside la fuerza de este libro?

Escribí los relatos, la mayoría de ellos, desde la visión y perspectiva de un niño-adolescente que se enfrenta al mundo y reacciona ante él con una sensibilidad poco contaminada. Recuento de aspectos básicos de la geografía y de la historia del pueblo y del país natal, y que, en esencia, recogen aquellos rasgos intangibles (sensaciones, temores, visiones, aciertos, dudas) que nos guían, como indeleble huella, por el resto de la vida.

¿Qué quieres trasmitir a través de este libro?

Recuperar de alguna manera las principales virtudes e insuficiencias, de una época que, aunque cercana en el calendario, fue esencialmente distinta al momento actual, que discurre con otro ritmo y otra nomenclatura de prioridades, dominada por la tecnología que envuelve y controla cada uno de nuestros movimientos. Aquellos días tenían una limpieza en lo inmediato, en el tacto y convivencia de todos los días, sabíamos aproximarnos a lo que éramos, y a lo que eran nuestros vecinos, y juntos, contradicciones incluidas, bogábamos hacia un mismo puerto colmenero.

¿Cómo describirías tu trayectoria de escritor desde la primera publicación hasta esta última?

He cultivado con cautela, pero con entusiasmo y dedicación, los géneros de cuento, novela y poesía.

¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Por qué lo elegiste?

Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar. Una novela que tenía pendiente, y de la que se han realizado tantas, notorias y exaltantes reseñas. Un libro magnífico, que sin duda estará entre los inmortales.

Y ahora qué, ¿algún nuevo proyecto?

Tengo en preparación una nueva novela. Asimismo, trabajo con disciplina en la revisión y corrección de escritos anteriores, tanto inéditos como publicados.