De padres andinos, sus estudios primarios los cursa en Caín y en Pacanga, los secundarios en los colegios de Chepén y de San Pedro de Lloc y los universitarios en la Universidad Nacional de Trujillo (Perú) y la Universität de Essen (República Federal de Alemania), en las ramas de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.

ISBN: 979-13-88195-04-4
ISBN digital: 979-13-88195-05-1
Depósito legal: M-3340-2026
Número de páginas: 602
Formato: 150×230
Autor: Melacio Castro Mendoza
Sinopsis: El autor relata en esta obra su infancia y parte de su juventud, vividas en un caserío muy alejado de las grandes urbes, en el norte del Perú, situando ante nosotros los años 50 y 60 del siglo pasado, en plena vigencia del gamonalismo. Nos enteramos así de las estrecheces económicas de su pueblo, de los abusos y la arbitrariedad y de la autocomplacencia ejercida por los hacendados y las autoridades. Impacta el realismo con el que el autor logra presentarnos aquel sufrimiento sin caer en sentimentalismos. Su pluma nos convierte en testigos de hechos horribles, aunque predomine el tono jovial y distanciado —producto de una profunda humanidad del autor—, nutrido por la certeza de que las injusticias no pueden ser la última palabra en el desarrollo del Perú. Un libro poblado de multitud de personajes que contribuyeron a formar la personalidad del narrador.
Género: Autobiografía. Hechos reales.
Háblanos un poco de ti
Mi nombre y apellidos son Melacio Castro Mendoza. Nací en uno de los pueblos recónditos de Perú, situado en un valle de la costa norte. Fui el primer hijo de mis padres, Juana Mendoza y Víctor Castro, en nacer en la costa. Mis ocho primeros hermanos nacieron en la región andina de los campos de San Gregorio (San Miguel, Cajamarca). Después de mí nacieron siete hermanos más.
Ajenos a la técnica y a los bienes culturales de lo que suele llamarse civilización, cuando vi el primer vehículo motorizado, a una edad que no puedo precisar, entré en pánico.
Lo mismo le sucedió a las niñas y a los niños que, en ese momento, estaban conmigo.
El miedo, mi gran maestro, se repitió en distintos momentos de mi vida y, al parecer, influyó mucho en el desarrollo de cierta sensibilidad como para, en situaciones de peligro, olfatear y prever ciertos peligros.
Con la ayuda económica mínima de mi mamá, y con mis propios esfuerzos, absolví la educación primaria, secundaria y universitaria. Me gradué en Ciencias Sociales, Historia y Filosofía. Mi primera casa de estudios fue la Universidad Nacional de Trujillo, en Perú, y la segunda, la Universidad de Essen, en la República Federal de Alemania.
¿Qué podremos encontrar entre las páginas de Mi república ignorada?
Lo esencial de Mi república ignorada es la descripción de la forma de vida de la gente que, pese a que paga sus impuestos al estado, vive ignorada en todos los servicios sociales. Lima, en plena república “independiente”, asumió ante ellos la función de una metrópoli colonialista. Cuando a San Gregorio, a Chamán (San Miguel de Cajamarca) y Caín (departamento de La Libertad), llegaron la escuela y los profesores, aprendimos a cantar el himno nacional y a rendirle homenaje a la “patria”. La “patria”, a su vez, a veces se nos confundía con la presencia de un general o de un dictador civil en el gobierno.
Una de las características de la educación oficial es, en Perú, el patriotismo y otra, la religiosidad. Lo uno y lo otro no alientan la observación, el análisis, ni la síntesis. La memoria, y el memorismo, nos convirtieron, y continúan haciendo de nosotros machistas o feministas, dogmáticos e incluso racistas. En educación, en ciencia, en filosofía y cultura general, el estado ha priorizado, y sigue priorizando, a lo privado. De tal manera, somos peruanos y defendemos a “la patria”, confundiéndose muchas veces con la presencia de algún dictador en el gobierno; por lo general, corrupto hasta más no poder.
¿En qué ingrediente reside la fuerza de este libro?
Los ingredientes de Mi república ignorada son, en general, los componentes de la vida de algunos sectores del campo y de las ciudades de algunas provincias.
¿Qué quieres transmitir a través de este libro?
Lo más destacable es el esfuerzo, o los esfuerzos, que hizo mi mamá, una analfabeta, para impregnarme con sus ejemplos prácticos y con su verbo. Le debo a ella mensajes como este: “Estudia y trabaja, hijo, para que el Perú sea mejor”.
¿Cómo describirías tu trayectoria de escritor desde la primera publicación hasta esta última?
Es difícil ser escritor en un país como el Perú y, en general, fuera de él. Poco a poco, el libro ha venido siendo sustituido por las pantallas del teléfono. Se leen muy pocos libros, se ve demasiado propaganda consumista, o se prefieren las diversiones en las que el alcohol e incluso la droga daña la salud y el buen gusto de una gran parte de la humanidad. Me causó mucha alegría ver concentrado, en dos oportunidades, a uno de mis lectores de mi libro La última marinera, en el viaje de un bus de Trujillo a Lima, y a otro, en su traducción al alemán, de Berlín a Essen.
En mi viaje de mayo y junio del 2026 vi a algunos lectores de la región de Ancash, portando mi libro Batallas y sueños de Uchku Pedro. El anterior y este también han sido editados, en Madrid, por la Editorial Adarve.
¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Por qué lo elegiste?
Leí el libro de historia América precolombina. Conquista de América. Formación de los imperios español e inglés. Lo elegí porque es muy necesario profundizar en el conocimiento y reflexión de lo que lo que significó ser un continente independiente, en proceso de desarrollo autónomo y autosostenido, y el impacto de devenir en colonias de Europa.
Y ahora qué, ¿algún nuevo proyecto?
Estoy escribiendo el tercer tomo de versos. En algún momento espero darlos a conocer al público.
