Dedico esta novela a todas las personas que aman el planeta azul, la Tierra; nuestro único albergue de vida.

Resido entre montañas, rodeado de una de las cosas que más me apasionan de este mundo: la naturaleza. Aquí, encuentro cierto equilibrio entre lo natural y lo aportado en este planeta por el hombre.

Nací en el año 1973, muy cerca de la ciudad de Barcelona, en una de sus ciudades dormitorio, junto al mar Mediterráneo. Crecí en el seno de una familia muy humilde, detalle que forjó mi carácter tímido pero que me impulsó a ponerle empeño a las cosas que emprendía y a esforzarme como norma. Así logré los estudios de medicina y especializarme en el área de medicina de laboratorio clínico, actividad que no deja de ser en lo que ocupo mi vida laboral.

De niño, uno de mis entretenimientos no era otro que garabatear cómics. De adolescente componía versos. Un poco más tarde, aún joven, antes de comenzar los estudios universitarios, escribí la novela Reflexiones de cinco jóvenes impulsado por mi afinidad hacia la naturaleza. Tras ella he escrito otras obras, también sencillas. Escribir es otra de mis pasiones.

Entre mis aficiones destacan leer, escribir y el deporte de exterior, sobretodo de montaña. Viajar siempre me entretuvo, así como estudiar lenguas extranjeras, aunque solo sea para chapurrearlas. Pasear con amigos y amigas mientras charlamos, o tomar una cerveza, un café o una taza de té en una terraza de bar soleada, siempre me gustó también. Todo forma parte de esas cosas sencillas que le dan aliciente a uno en esta vida que a veces no es fácil.

El rasgo más sobresaliente de mi personalidad diría que es la introversión y supongo que de ahí viene mi notable capacidad de imaginación.

Cierto es que nunca decidí ser escritor, simplemente escribo porque me encanta. Como bien he comentado anteriormente es una de mis grandes pasiones. Como le dije una vez a una de mis hermanas: yo nunca me aburro, tan sólo debes darme una hoja de papel en blanco y un bolígrafo y tengo suficiente para comenzar a escribir una novela.

Decidí escribir mi primera obra Reflexiones de cinco jóvenes porque consideré que hay necesidad de concienciar a las personas sobre el interés por y el cuidado de nuestro medio ambiente. ¿Y esto por qué? Porque nuestro medio nos cuida y nos provee de lo que necesitamos para poder vivir. Si nosotros descuidamos el medio y lo estropeamos nos estamos perjudicando a nosotros mismos, seres vivos que dependemos estrechamente de nuestro entorno natural.

 

El resto de las obras que he escrito surgieron de manera muy espontánea. Por ejemplo, la segunda, una novela de aventuras dirigida a niños y adolescentes, surgió tras presentar el esquema de una historia para ambientar una gincana en la Facultad de Medicina (Me dijeron que estaba muy elaborada y por la dificultad de llevar la idea a la práctica se rechazó). Yo aproveché el esquema ideado para realizar una novela infantil-juvenil… 

Entre mis autores preferidos están Dan Brown, Antoine de Saint-Exupéry y Julio Verne. El primero, como ya he llegado a comentar en otro lugar, por el dinamismo que transmite a sus obras, obras de acción y en cierta manera de hacer trabajar al intelecto. El segundo por su sencillez y profundidad. El tercero porque durante mi infancia leí casi todas sus obras al encantarme ya la aventura… ¡Y así he sido tan viajero y, en cierta manera, explorador!

Una de mis obras favoritas es El principito de Antoine de Saint-Exupéry. La leí de niño, como tantas novelas que nos hacen leer en la escuela, a veces títulos clásicos pero aburridos. Esta me gustó tanto que volví a leerla algo más tarde. Es corta, tiene momentos de sensibilidad y podemos extraer de ella cierta moraleja.

«Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos», Antoine Saint-Exupéry

De mis propias obras, mi favorita es Reflexiones de cinco jóvenes. La escribí de joven, entusiasmado por el tema de la ecología y comprendiendo la importancia que tiene que el ser humano le devuelva tanto cariño a la Tierra como ella le da a él.

Mi estilo literario se caracteriza mayormente por querer enseñar, hacer reflexionar y concienciar sobre verdades de interés colectivo, en el caso de mi obra Reflexiones de cinco jóvenes, ecología, por medio de una historia de ficción. Así, quizás podría clasificarse como una novela de ficción-filosofía-ciencia.

Actualmente no me encuentro trabajando en ninguna novela puesto que carezco de lo esencial para poder escribir: tiempo.

Entre mis proyectos literarios inmediatos se encuentran el mejorar alguna de mis obras no publicadas con la finalidad de que también encuentre un espacio para el lector.

Para mí, el mundo es el espacio físico limitado que el Creador nos ha ofrecido para desarrollar nuestra vida y disfrutar de ella (el lapso de tiempo efímero que se nos da para ello). El mundo en sí es perfecto. Él dispone de las características materiales y de las leyes físicas y químicas necesarias para que los organismos vivientes (seres humanos, animales, vegetales, etc.) vivamos y podamos hacerlo sin que nos falte nada. ¿Pero cómo se relaciona el ser humano con el mundo y con las otras criaturas que comparten este espacio limitado con él, sean o no otros seres humanos? ¿Respetamos a nuestro mundo y a los seres vivos que comparten espacio con nosotros? ¿Lo conservamos y cuidamos, sabiendo que dependemos totalmente de él… porque no hay planeta B?

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