Natural de Sevilla, es profesora de Geografía e Historia en Educación Secundaria y Bachillerato. Su máster en Cooperación al Desarrollo muestra cómo su vida se encuentra vinculada, en un sentido amplio, a las Humanidades, hallándose profundamente implicada en la educación para el desarrollo y confiando en el poder de esta para transformar la vida y el mundo.
Soy de Sevilla, aquí nací, crecí y estudié, y tras muchos años trabajando en Extremadura, años muy importantes y decisivos en mi vida, he vuelto a casa, y aquí vivo y desarrollo mi profesión, que es mi vocación. Siempre quise ser profesora, enseñar y contar historias, del mundo y del alma. Dedicarme a la educación, al tiempo que necesitaba expresar cuanto bullía en mi espíritu y en mi corazón. La pasión por el ser humano, su conocimiento, su historia, y el trabajar con y para la infancia, y los jóvenes, han marcado siempre mi rumbo. Así estudié Geografía e Historia y pronto busqué el camino hacia la enseñanza, así como el del desarrollo humano. Y hoy soy lo que soñé por ello, profesora de Secundaria y Bachillerato, y lucho cada día por dar lo mejor de mí.
Entre mis aficiones destacan, además de escribir y leer, el dibujo, la música, el cine, el arte, la astronomía… Me gusta asistir y escuchar charlas y conferencias, ir a museos, exposiciones, conciertos, pasear por la historia de los lugares. Me persigue una perenne búsqueda de conocimiento que va ampliando mis intereses y aficiones.
El rasgo más sobresaliente de mi personalidad diría que es el compromiso, conmigo misma, con desarrollar quien soy y por qué creo y siento que estoy en la vida, con mi sentido de propósito, mis creencias, y con las personas a las que quiero dedicárselos.
Decidí ser escritora… o, mejor dicho, decidí escribir, porque siempre he tenido la profunda y desbordante necesidad de expresar todo lo que mi mente, mi corazón y mi espíritu sentían, pensaban, intuían…, y escribir era, y es, el poderoso canal para ser cuanto no podía ser de otra forma. Y he escrito desde siempre, desde que recuerdo, y tengo numerosos relatos, cuentos, ensayos… hasta llegar a mi novela.
He leído mucho a lo largo de mi vida, y en cada etapa me han influido unos determinados autores y unas determinadas obras que han marcado mi evolución personal. Han sido tan variados como inquietudes he tenido, así desde investigaciones de misterios, a narrativa histórica, de fantasía, o tratados de psicología, teología o filosofía. Mencionar, por cuánto me han marcado, desde Michael Ende, con “La Historia Interminable” y “Momo”, la narrativa de Patrick Rothfuss, hasta Rafael Navarrete, Leonardo Boff o Jon Sobrino. Ensayos de investigación del CES, como “Del Gólgota al Sepulcro”. Y en estos últimos años mi vida se ha visto muy influida por toda la obra de Hurtado Simó.
Otra de mis obras favoritas, el libro que más veces he regalado, es “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés. Creo que esta autora consigue mostrar y hacer realidad el poder de las historias para cambiar todos los mundos. Desde el sonido de sus palabras hasta lo más profundo de sus significados sacuden y estremecen y transforman, diría que es una llave para la libertad de ser quienes somos. Y seguiré regalándolo…
De mis propias obras mi favorita es mi novela, “Camino a Edesa”. El proceso de escribirla fue vivirla al mismo tiempo, iba descubriéndola al tiempo que iban irrumpiendo las palabras en el papel. Fue como si la historia ya existiera, como si hubiera estado siempre ahí, y yo solo tenía que transcribirla.
Mi estilo literario me gusta caracterizarlo como narrativa histórica. Ya he mencionado que siempre me han gustado las historias, conocerlas, contarlas y escribirlas. Por mi profesión y mi formación, la Historia de la Humanidad define en gran medida mi inspiración, y siento que, al contar historias de otras épocas, la propia realidad del ser humano, la esencia que no cambia con el tiempo, se puede mostrar bajo prismas, magias, colores y símbolos distintos, haciendo visible muchas veces lo que el presente hace invisible.
Actualmente me encuentro trabajando en varios proyectos literarios, de narrativa histórica. Algunos se muestran ante mí como retos apasionantes, uno de ellos especialmente pues quiere responder a inquietudes y necesidades que veo en mi alumnado cada día.
Mis proyectos inmediatos incluyen estar cada día en un instituto, en sus pasillos, aulas…, es un proyecto, un reto continuo. Cada día, cada hora es un proyecto, tan apasionante como arduo y complejo, y siempre nuevo e inacabado…
«Quisiera que mis circunstancias no fueran la causa de la pérdida de mi libertad.»
Para mí, el mundo…, pero ¿qué mundo?, ¿de qué mundo queremos hablar?, ¿el de las noticias? ¿el que vive en nuestro interior?, ¿el mundo de un aula?, ¿el mundo de la literatura?
¿Dónde está la verdad en ellos?
Mundos hay millones, como seres humanos existen, como dimensiones de la existencia, como del universo… Pero en todos reconozco una necesidad que entiendo común, imperiosa y trascendente, se quiera ver o no, se quiera atender a ella o pasar como ciegos y sordos: la búsqueda y el encuentro con lo que es y significa en verdad el Amor.
