Ingeniero industrial, ha desarrollado su actividad profesional en el control de grandes y muy diversos procesos industriales. En el ámbito literario, ha sido acreedor al premio del V Concurso de Microrrelatos de Destino Placer (2012) y al Premio Arquero de Plata (2018), con El Hípster de la Corte del Emperador. Tiene editados poemas y relatos en diversas antologías y en solitario distintas novelas. Condena Perpetua (2012), Cuarenta años no son nada (2014), El martes será otro día (2017), Historias de Ninay (2020) y Alfonso I El Batallador (2022).

Háblanos un poco de ti

Soy ingeniero industrial por la escuela de Bilbao. Ya jubilado. Desde siempre me ha atraído la lectura y, en consecuencia, la escritura. Desde joven me presenté a concursos literarios de poca trascendencia. Hace doce años edité mi primer libro. Éste es el séptimo, tercero como novela histórica, dentro de cuyo género poseo el premio Arquero de Plata 2018 con «El Hipster de la Corte del Emperador».

¿Qué podremos encontrar entre las páginas de Si Vercingétorix levantara la cabeza?

Algo jamás leído sobre dicho personaje, que sorprenderá a quien lo lea.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de este libro?

En la sorpresa inimaginable que conlleva y que nos hace pensar en lo equivocados que estábamos sobre él.

¿Qué quieres transmitir a través de este libro?

Cómo muchas veces damos por sentado algo de lo que nunca se ha tratado de investigar, porque es lo fácil, aunque no sea lo real.

¿Cómo describirías tu trayectoria de escritor desde la primera publicación hasta esta última?

Pienso que he ido mejorando mi estilo literario, me he marcado metas que nunca intentaría alcanzar cuando me editaron mi primer libro. Y he descubierto en la novela histórica un mundo inimaginable, huyendo desde luego de escribir un libro de historia.

¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Por qué lo elegiste?

«Relatos para no morir» publicado por un sobrino. José Antonio García-Albi. Es un compendio de relatos cortos, disciplina bastante complicada. El «porqué» es obvio.

Y ahora qué, ¿algún nuevo proyecto?

Todos mis escritos han tenido su origen en alguna causa o motivo externo. El de Vercingétorix comenzó después de haber soñado con él, sin saber como ni porqué. Bueno el porqué era porque quería que contase lo que recojo en mi libro. Lo tengo claro.

Días pasados, viendo una fotografía de ¿? Me guardo de que, me ha empezado a rondar por la cabeza mi nuevo libro. Sí, también novela histórica. Perdón no cuento más.