portada Cristóbal de Ponte - José Carlos Guerra

Cristóbal de Ponte no es un relato de ficción ambientado en el pasado, sino una historia veraz convertida en narrativa literaria. Tomando como hilo conductor la vida de Cristóbal de Ponte, José Carlos Guerra recorre los treinta y cinco años posteriores a la conquista de Tenerife por Alonso Fernández de Lugo para mostrar la profunda transformación de la isla. La obra reconstruye la creación de los primeros ingenios azucareros de La Orotava, Daute, Icod y Güímar; los conflictos surgidos durante el proceso de aculturación castellana de los aborígenes y la resistencia de quienes se negaban a perder su modo de vida; y la tensión entre una Corona de Castilla que defendía la libertad de los indígenas cristianizados o en vías de cristianización y un gobernador decidido a esclavizarlos y venderlos. El relato aborda asimismo los orígenes y el significado del culto a la Virgen de la Candelaria, los juicios de residencia con los que la Corona fiscalizó el gobierno de Fernández de Lugo y el eco que tuvieron en Tenerife acontecimientos como el descubrimiento de América, las Comunidades de Castilla o el saqueo de Roma por las tropas imperiales. Una aproximación documentada a una de las primeras empresas colonizadoras europeas y a las luces y sombras de la sociedad que surgió de ella.

Sobre el autor:

José Carlos Guerra Cabrera (Güímar, Tenerife, 1947) es licenciado en Filosofía por la Universidad de Barcelona, licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de La Laguna y doctor en Historia del Arte por esta última universidad. Catedrático de Inglés de Bachillerato ya jubilado, ejerció como viceconsejero de Educación del Gobierno de Canarias durante la década de 1980. Es autor de Canarias hacia la Reforma, Un mercader inglés en Tenerife en el siglo XVII. Biografía de Marmaduke Rawdon, Óscar Domínguez. Obra, contexto y tragedia y Güímar en el fútbol de Tenerife, 1943-1955. En 1986, el Gobierno de Francia lo distinguió como Chevalier dans l’ordre des Palmes académiques y, en 2008, el Gobierno de España le concedió la Cruz de Alfonso X el Sabio.