Temuco, Chile, 1971.
Residente en el sur de Chile, estudia en un colegio católico antiguo donde comienza a amar la literatura. Egresa en la enseñanza media en la década de los ochenta para más tarde estudiar en la Universidad Austral de Chile licenciatura en Letras. Librepensadora, en su mundo personal existen muy pocas reglas. Escribe casi a diario porque le fascina y también trabaja como profesora de Lengua y Literatura en Temuco. Para ella, la literatura es oficio y fiesta, su alegría más tenaz.

ISBN: 979-13-88411-06-9
ISBN digital: 979-13-88411-07-6
Depósito legal: M-17719-2026
Número de páginas: 258
Formato: 150×230
Autor: Patricia Toledo M.
Sinopsis: Siglo XXV: el atentado contra Daniela Ferrero Artés, la mega estrella del arte del Silencio, provoca su huida en compañía de su amigo, el hacker Francis Days. Travesía que los conduce hasta La casa rebelde, una familia compuesta por nobles renegados donde los personajes comienzan a entender la intrincada red de mentiras que sostiene tanto sus vidas como la continuidad del reino más poderoso de la Tierra. Unas horas antes del atentado de Daniela, la población mundial ha sido sacudida por la alarma planetaria, advirtiendo que el infalible Registro Histórico ha sido adulterado. Todo ello después de aparecer en los medios una imagen pública de la familia real. Comienza así la intriga acerca de las razones del atentado y se plantea una cuestión fundamental: ¿cuál es el secreto que oculta la aparición del rey en los medios? Esta obra nos muestra una sociedad que ha avanzado hacia el progreso y la armonía ecológica y humana. Una sociedad en la que prevalecen valores pacíficos y espirituales promovidos por una monarquía extensa que se ha forjado en el continente más joven y rico del mundo. Esta utopía es puesta en tela de juicio y se encamina hacia la macabra revelación de una manipulación secreta y todopoderosa.
Género: utopía / ciencia ficción
EL FRAUDE
Entrevista a Patricia Toledo M.
Háblanos un poco de ti
Soy una mujer chilena de 55 años que ha vivido siempre en el sur de Chile y que ama la literatura desde la infancia. Mi padre era un gran lector y solía leerme cuando era niña. Además, tras la muerte de mi abuelo, heredamos buena parte de su biblioteca, donde había clásicos, poesía y mucha literatura española. Esos libros despertaron en mí un interés que fue creciendo con los años y que nunca me ha abandonado.
También soy profesora y he trabajado durante muchos años en liceos y preuniversitarios de la Región de La Araucanía. La educación es otra de mis grandes vocaciones. Me encanta la energía de los colegios, el contacto cotidiano con tantas personas y esa sensación de estar siempre rodeada de vida. Actualmente soy directora de un liceo y disfruto mucho esta etapa más madura de mi trayectoria profesional.
Soy, además, madre de Fernanda, una joven psicóloga que se especializa en Psicología Comunitaria y a quien dediqué El fraude. Tenemos una relación muy cercana y sus observaciones fueron muy importantes durante la escritura de la novela, porque es una mujer muy lúcida y brillante.
Me considero una persona sociable, alegre y activa. Tengo una vida llena de trabajo, responsabilidades, amistades y proyectos, pero siempre encuentro un espacio para escribir. A los 55 años siento que estoy viviendo una etapa especialmente productiva, entusiasta y creativa de mi vida.
¿Qué podremos encontrar entre las páginas de El fraude?
En El fraude encontraremos una historia de misterio, aventura y ciencia ficción ambientada en el siglo XXV. Es un mundo profundamente transformado por la inteligencia artificial, una tecnología que imagino como uno de esos grandes hitos capaces de modificar para siempre la vida humana, como antes lo hicieron la electricidad, la imprenta o Internet. La novela explora tanto las posibilidades extraordinarias que podría ofrecernos como los riesgos que surgirían si su poder terminara concentrado en pocas manos.
El libro también juega con una pregunta inquietante: ¿qué ocurriría si nuestra memoria, nuestra historia o incluso la vida que creemos real fueran una ilusión? Desde el título, El fraude, comienzan a abrirse distintas formas del engaño, algunas evidentes y otras mucho más profundas. Sus significados se insinúan desde el comienzo y terminan de revelarse recién en las últimas líneas. Mi intención fue escribir una novela de lectura fluida, entretenida y llena de sorpresas, pero que, después de cerrar el libro, también pudiera dejar algunas preguntas dando vueltas en la imaginación del lector.
¿En qué ingrediente reside la fuerza de este libro?
Creo que la fuerza de El fraude reside en el equilibrio entre un futuro muy imaginativo y una historia cercana, rápida y entretenida. El mundo del siglo XXV está construido con muchos detalles, pero no es un escenario frío ni distante: está habitado por personajes intensos, divertidos, contradictorios y profundamente humanos.
Hay misterio, aventura, humor, amor, secretos familiares, luchas de poder y giros inesperados. Mientras todo eso ocurre, la novela va dejando aparecer preguntas sobre la inteligencia artificial, la verdad, la memoria y la propia existencia, pero sin detener la acción ni volver pesada la lectura.
Esa era justamente mi intención: que el lector entrara por la historia, se encariñara con los personajes, disfrutara del viaje y, casi sin darse cuenta, se encontrara pensando en asuntos que nos afectan hoy y que podrían transformar profundamente nuestro futuro.
Pero debo hacer una advertencia: en esta novela nada tiene un solo significado. El título va adquiriendo nuevas capas a medida que avanza la historia, y el verdadero fraude solo puede descubrirse al llegar hasta el final. Quizá, entonces, el lector comprenda que no estaba únicamente observando el engaño desde fuera.
¿Qué quieres transmitir a través de este libro?
Quise partir de una sospecha tan inquietante como entretenida: que todo puede ser un fraude. La historia que aceptamos, los recuerdos que nos construyen, las imágenes que vemos, el poder que se presenta como legítimo e incluso la realidad en la que creemos estar. La novela juega con esas capas, no para entregar una respuesta definitiva, sino para invitar al lector a desconfiar, descubrir y volver a mirar.
En el centro de ese juego está Historia, una inteligencia artificial que llega a conocer y controlar casi todos los sistemas del mundo, pero que encuentra en la humanidad un problema que no puede resolver. Los seres humanos son contradictorios, frágiles, crueles, creativos y, muchas veces, completamente ilógicos. Saben que van a morir y, aun así, inventan propósitos, comienzan nuevamente, se vinculan y arriesgan incluso su propia existencia por otros. Historia puede leerlos, imitarlos y reproducir sus mundos, pero nunca termina de comprenderlos; quizá por eso la IA desarrolla un extraño amor por la humanidad.
Quise plantear estas preguntas dentro de una novela joven, ágil y cambiante, llena de humor, aventura, arte y situaciones inesperadas, porque me interesaba más provocar curiosidad que dictar conclusiones. En el fondo, El fraude pregunta qué queda de nosotros cuando la verdad, la memoria y la realidad pueden ser manipuladas.
Aunque, tratándose de un libro con ese título, quizás tampoco sea prudente confiar completamente en lo que su autora asegura que quiso transmitir.
¿Cómo describirías tu trayectoria de escritora desde la primera publicación hasta esta última?
El fraude es mi primera novela publicada oficialmente, por lo que representa mi debut como escritora. Antes de ella, algunos de mis cuentos aparecieron en un periódico local y en compilaciones vinculadas a concursos literarios en los que obtuve premios o menciones honrosas. Mi trayectoria ha sido, por tanto, más bien silenciosa, pero la escritura siempre ha estado presente en mi vida.
La publicación de esta novela constituye para mí un punto de partida muy importante. No siento que haya llegado al final de un camino, sino que recién comienzo una nueva etapa. Pienso seguir escribiendo durante toda mi vida, explorando historias, personajes y mundos que todavía tienen mucho que mostrarme.
¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Por qué lo elegiste?
El último libro que leí completo fue Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena. Me lo habían recomendado y llevaba muchos años con el deseo pendiente de leerlo. Finalmente lo hice y me encantó.
Disfruto mucho las novelas de misterio psicológico, porque se adentran en zonas inquietantes de la mente humana y obligan al lector a dudar de lo que está ocurriendo. También suelo elegir series de ese tipo, así que era una historia muy cercana a mis intereses.
Actualmente estoy comenzando El nombre del viento. Me interesa conocer una obra que ha alcanzado tanta relevancia y observar especialmente cómo está narrada y cómo construye su universo. Creo que una escritora también se forma leyendo: cada libro permite descubrir nuevas maneras de contar una historia y, en esta etapa, quiero seguir aprendiendo de ellas.
Y ahora qué, ¿algún nuevo proyecto?
Actualmente estoy escribiendo algunos cuentos, un género que me gusta muchísimo y en el que me gustaría desarrollar una verdadera mano de cuentista. Estas historias no son precuelas ni secuelas de El fraude, pero sí se sitúan dentro de su universo y me permiten explorar otros personajes, escenarios y posibilidades de ese mundo.
También ha comenzado a aparecer una nueva novela. Mi manera de imaginar los proyectos es muy visual: primero veo imágenes aisladas, casi como escenas de una película o fragmentos de un sueño, con mucha nitidez y con la sensación de que realmente han ocurrido. Todavía no conozco la historia completa, pero sé que esas escenas serán parte de algo que quiero contar.
Por ahora estoy decidiendo qué camino tomará. Quizás tenga características más épicas, tal vez algunos tintes de género negro y posiblemente vuelva a relacionarse con el futuro, porque es una de las temáticas que más me apasionan y, al mismo tiempo, más me inquietan como ser humano. La historia recién comienza a revelarse, y mis planes van por ahí.
