Ha desarrollado toda su trayectoria profesional en el ámbito de la educación, ejerciendo primero como maestro y después como profesor de Historia en un instituto. Paralelamente, ha cultivado una sólida vocación artística y literaria que le ha llevado a realizar diversas exposiciones de pintura en numerosas localidades de España. En lo literario, es autor de veinte libros publicados —alguno disponible en Amazon— de diferentes géneros, desde la Historia del Arte: El Greco, los apostolados, la creatividad: Pintar con las palabras (Ed. Edebé) o la poesía: Poemario para un incrédulo.

Nací en un pequeño pueblo de Guadalajara llamado Almadrones en 1955. Al ser tan pequeño, mis padres a los diez años me ingresaron en el seminario donde terminé todo el bachiller. Después estudié magisterio y más tarde psicología en la Complutense.
Haciendo la mili en Canarias (en contra de mi voluntad, todo hay que decirlo), aprobé las oposiciones a magisterio y terminé dando clase primero en La Gomera y después en La Palma.Y fue precisamente en La Palma donde conocí a una hermosa muchacha con la que terminé casándome. Siete años, una etapa muy feliz.
Después vinimos a Madrid donde continué mi docencia en Primaria y después en instituto.
Mi residencia actual está en Loranca, una urbanización nueva de Fuenlabrada, cerca de donde di clases.

Mi afición principal ha sido y es la pintura. Me gusta contemplarla y practicarla. Me puedo pasar horas delante de un cuadro no mirando la temática, sino la técnica: pinceladas, composición, gama de colores… Desde muy joven me manché las manos con el aguarrás y el óleo. He hecho varias exposiciones en diversos lugares de España e ilustrado algunos cuentos. A decir verdad, me gustaría vivir como un fantasma (para no ser visto) en el Museo del Prado, feliz ante tantas maravillas y muerto de envidia al contemplar tamaño despliegue de técnica por los grandes maestros. De hecho, tengo también multitud de copias de cuadros que he hecho de este museo y de otros; es una manera de mejorar la técnica.
Como la editorial me pide que describa mis otras mis aficiones, viajar y practicar la carrera continua yo diría que son las siguientes. Paso varios meses al año cerca del mar, en Galicia los veranos y en Canarias los inviernos. Tengo la suerte de estar jubilado. Y me gusta hacer ejercicio desde hace décadas. Aún puedo correr y disfrutar, especialmente si lo hago cerca del mar.

Mi rasgo de personalidad más destacado yo diría que es la timidez, y como tal el atrevimiento y la introspección. Cualquier tímido que se precie sabe que lo que por un lado te limita, a la vez te empuja. Nunca me ha importado lanzarme a nuevos retos. Por otra parte, mi modo de estar en el mundo me empuja más a buscar dentro de mí mismo que en el exterior. Gran parte de mi obra, tanto literaria como en pintura, tiene este origen. Dentro de uno mismo hay todo un mundo, solo hace falta encontrar el cauce adecuado para que éste aflore.

La forma en cómo llegué a la literatura fue un tanto casual. La Editorial Edebé se interesó por algunas praxis pedagógicas que practicaba en clase. Buscaba entonces despertar la creatividad de los alumnos con una serie de procedimientos de mi cosecha; no copiados de
ningún manual, para que se me entienda. Fruto de aquella experiencia nació mi primer libro en 1999: Pintar con las palabras. Un libro que se difundió tanto en España como en América, pero que guarda a mi parecer algunos aciertos (toda la primera parte) y diversos temas mejorables; especialmente una segunda parte que la editorial me obligó a hacer.
Como fruto de aquella inyección de moral, comencé a escribir como si no hubiese un mañana. Cuentos, novelas, ensayos sobre creatividad… Muchas de las obras de reciente publicación en Amazon tienen este origen. Y otras que aún guardo en el tintero y no sé si algún día verán la luz.
Un tema que quisiera destacar es mi dedicación a la búsqueda de documentos referentes a unos cuadros de El Greco que hubo en mi pueblo. Fueron más de tres años frenéticos. Ello me empujó a escribir un profuso blog: almadronesyelgreco.bogspot.com. Con el patrocinio de la Diputación de Guadalajara se publicó un libro digital sobre este tema. Poco después el Ayuntamiento de Almadrones hizo lo propio, pero esta vez con un hermoso y bien encuadernado libro en papel.

La poesía es algo reciente. La muerte de un ser muy querido me hizo aflorar emociones desconocidas. Los poemarios tienen este origen. Es verdad que después de los primeros titubeos y poemas lacrimógenos, los contenidos han variado hacia otros temas. Creo que me he especializado en la poesía conceptual breve, donde los aforismos son los protagonistas. Y los contenidos sobre la identidad y la conciencia son los que mandan.
Los libros de cuentos y novelas cortas se regodean todos en el humor surrealista y en las situaciones absurdas, tanto los publicados como los que tengo en la recámara. Hay algunas novelitas para alumnos donde además del humor priman también los errores conceptuales. El propósito de estos libros era que los alumnos no leyeran con el piloto automático, sino que se vieran obligados a levantar las manos al encontrar los gazapos. Esta práctica se hizo en las clases con un éxito sorprendente.
Hay además otros libros pedagógicos encaminados todos ellos a desarrollar la creatividad en el aula o en el hogar. Se me antoja que la escritura creativa es una poderosa arma muy poco explorada en el ámbito educativo. Un alumno que escribe es un alumno que termina leyendo.
Tengo un libro con más de cien cuentos sobre la estupidez humana: El idiota y la flor. Algunos de ellos los tenía de hace tiempo y unos pocos son más recientes. Es un tema que da para mucho y me lo he pasado muy bien.

Mi autor favorito, como no podía ser de otra manera, es John Kennedy Toole y su única novela: La conjura de los necios. Añadamos también los disparates surrealistas de los hermanos Marx y las confesiones delirantes de Woody Allen, y verán de qué pie cojean mis escritos.
En la lírica tengo en el altar al gran Roberto Juarroz y su Poesía vertical; un poemario conceptual sobre los márgenes del pensamiento y la realidad.

portada Todo el ayer es mañana - Antonio Redondo

Actualmente me encuentro dándole forma a un poemario conceptual que aún no tiene título para la Editorial Adarbe, colección Verso y Color. Una editorial, todo hay que decirlo, que me ha editado el libro Todo el ayer es mañana con una calidad impresionante, y que me motiva a seguir publicando con ellos.
Desde aquí mi agradecimiento.

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