
Esta obra está ambientada en pequeñas historias; unas muy reales y otras producto de la imaginación de la poeta.
Todas ellas están contadas desde un sentimiento profundo de respeto y tolerancia hacia unos protagonistas peculiares, haciendo referencia en algunos poemas a la propia vida de la autora.
Los elementos también encuentran su espacio aquí, viviendo y sintiendo desde una perspectiva singular.
Son versos que, si bien no tienen ánimo de demostrar ni enseñar nada, han sido escritos desde el amor e invitan a conmover el corazón, donde quizá las emociones se exalten.
El poemario describe una manera particular de sentir con la que cualquier lector puede sentirse identificado, trazando así un atlas emocional hecho de palabras.
Ana María Belinchón Roche (Madrid, 1973).
Su formación académica se basó en la rama administrativa de formación profesional, comenzando a trabajar a una edad temprana.
Entre sus grandes aficiones se encuentran la lectura y la escritura, aunque siente una especial debilidad por la poesía.
En 2022 publicó su primer poemario, Poemas para soñar, consolidando una vocación literaria centrada en la expresión emocional y la cercanía con el lector.
Con Un atlas que invento, continúa explorando la poesía como territorio íntimo y compartido.
