Victoria Meseguer Villanueva. Torrevieja, 2004. Actriz, modelo y escritora española, es también estudiante de Traducción e Interpretación de idiomas. En lo novelístico, debuta con esta su primera obra, tras la publicación de su primer libro Cartas a la luna / Letters to the moon, un poemario bilingüe en inglés y español inspirado en Kafka. La novela que aquí se presenta parte de una historia verídica que aconteció en el seno de su familia y que lleva en su cabeza desde los 14 años, tomando forma novelada cuando circunstancias de su vida la empujaron a escribir. Incondicional amante del cine, alberga la esperanza de algún interpretar sus propios guiones y poder ver sus obras en la gran pantalla.

Actualmente resido en  Madrid, pero soy de Torrevieja (Alicante). Tengo 20 años, y nací el 31 de diciembre de 2004, y parte de mi familia es de un pueblo de Albacete llamado Alcalá del Júcar.

Nací el 31 de diciembre de 2004 en Torrevieja (Alicante), y desde los 10 años comencé a formarme en interpretación en la escuela de teatro La Cueva de Melpómene de mi ciudad, donde estuve más de 8 años arraigando mi amor por la interpretación y el cine.

A los 17 años por razones económicas no pude ir a estudiar interpretación en Irlanda, tras haber sido aceptada en la Technological University de Cork. Y tuve que quedarme un año cursando traducción de idiomas de Francés en la Universidad de Alicante. Y en ese año, para tratar de despejar mi mente de mis planes redireccionados comencé a escribir mi primera novela «Cartas de un soldado». Y al acabar el primer año me fui a Francia a trabajar, y una vez estando allí me enviaron la propuesta de publicación de la novela de parte de la Editorial Adarve.

Tras volver de Francia me mudé directamente a Madrid continuando mis estudios universitarios de manera online para poder así dedicarme a lo relacionado con mis pasiones, la escritura y la interpretación. Y en mi primer año viviendo en Madrid escribí y se publicó mi primer poemario bilingüe en inglés y en español llamado «Cartas a la luna» con la Editorial Cuadranta. Y meses más tarde al fin vio la luz mi novela «Cartas de un solado».

Actualmente a mis 20 años de edad, me encuentro en Madrid continuando mis estudios, trabajando como modelo y actriz y en el proceso de creación de diferentes guiones tanto cinematográficos como teatrales con el fin de representarlos, grabarlos y actuar en ellos.

 

Entre mis aficiones destacan el deporte y el cine. Podría tirarme días subiendo montañas y hablando y viendo cosas relacionadas con el cine y las historias. Creo que he profesionalizado de cierta manera la mayoría de mis aficiones, asique en mi tiempo libre diría que en su mayoría soy una persona que ama pasar el tiempo con su gente.

El rasgo más sobresaliente de mi personalidad diría que son mis ganas por hacer, no concibo la vida como algo que te pase, sino como algo que debes hacer que pase. La felicidad no alcanza al que no está en movimiento. Soy una persona muy extrovertida y muy poco vergonzosa, supongo que eso también es una suerte que me ha dado la vida a la hora de actuar frente a ella. No concibo el rechazo como algo malo, sino como redirección, soy bastante positiva. Pero si le preguntaran a mi familia supongo que también señalarían mi impaciencia, algo que, aunque no me guste admitir, también forja mi carácter.

No sé muy bien por qué decidí escribir, simplemente un día empecé, creo que era una manera de querer hacerme escuchar. De dejar constancia de mis pensamientos y mi mente por escrito, una manera de decir «Vicky estuvo aquí». No necesito pensar en el arte o la escritura como algo independiente o ajeno a mí, hay gente a la que simplemente le sale hacerlo, no me he pasado la vida renegando de la idea de Dios para ahora crearme uno solo porque quiero o sé contar historias.

Entre mis autores preferidos están principalmente mujeres guionistas, como Phoebe Waller-Bridge, Itsaso Arana, Isabel Coixet… Y también Albert Espinosa, porque lo llevo consumiendo desde pequeña y ha sido de los que me metió en la cabeza esa idea de que todo lo que sueñas se puede construir. Y en cuanto a las mujeres simplemente considero que reflejan muy bien la profundidad de complejidad del concepto de vivir en su totalidad, y su tono tanto reflexivo como nostálgico y real es algo a lo que aspiro poder transmitir en mis escritos. Considero que plasman el entendimiento de la vida de una manera mejor reflejada que la vida misma a veces. Siempre me he sentido entendida en ellos.

Una de mis obras favoritas es «Los nombres propios» de Marta Jiménez Serrano. Es una obra que narra la vida completa de una protagonista, y la presencia de las personas que ama en los periodos de su vida. Me parece una obra que refleja en su plenitud, el amor, el error de vivir y la presencia en la totalidad de la palabra. Considero que también es una carta de amor preciosa a la abuela de la escritora y a su vida. Pasas por su infancia, su adolescencia, sus errores y pensamientos y su vida adulta todo desde una perspectiva brusca y nostálgicamente real. Además, la autora utiliza muchísimos juegos lingüísticos divertidos de leer. Pero he de confesar que solo la he leído una vez, la leí en un periodo de mi vida clave y considero que releerla le quitaría cierto poder, o que tal vez cambiaría mi visión de ella de alguna manera, asique prefiero quedarme con el recuerdo.

De mis propias obras, mi favorita supongo que aún no la he creado considero que todas serán mis favoritas según la época que representen en mi vida, pero desde luego se siente como elegir entre mis hijos. Pero por ahora creo que diría mi primera novela «Cartas de un soldado», al fin y al cabo, fue mi primera obra y la que me añadió otra etiqueta más a mi vida, la de escritora, y la que me enseñó que todo lo que está en la mente de uno puede hacerse realidad. Sin embargo, cuando las releo hoy en día, tanto «Cartas de un soldado» como «Cartas a la luna» veo mucha inocencia reflejada desde la mente de aquella chica de 18 que fue la que las escribió, pero para ella eran grandes, y lo que escriba ahora lo es para mi también, aunque con 30 años tal vez lo vea diferente desde la lupa del tiempo. Asique yo creo que diría que todas y ninguna, pero sin duda a «Cartas de un soldado» siempre le tendré un cariño especial.

portada cartas de un soldado victoria meseguer

Mi estilo literario se caracteriza en su profundidad diría yo, la pesadez de pensamientos dirían algunos, pero no concibo el arte como otra cosa que no sea reflexión o introspección dentro de un contexto. Supongo que mientras haya obras tristes la vida no lo será tanto. También veo muchas referencias internas, aunque a veces no me de cuenta, a autores que he consumido toda mi vida, como pueden ser Kafka, Albert Espinosa… Me atrae más la novela, pero también me dejo guiar siempre por lo que me pida el cuerpo en el momento. El cuerpo sabe muchas cosas antes que la mente siempre, y eso es algo que llevo por lema. El instinto es algo muy poderoso. Asique supongo que mi estilo es lo que me vaya diciendo mi instinto. No quiero definirlo o encasillarme, eso lo limitaría.

Actualmente me encuentro trabajando/escribiendo una novela que por ahora se trata de lo más personal respecto a introspección que he escrito, ya revelaré el título más adelante. También estamos ensayando una obra de teatro llamada «¿Qué papel?» en Madrid que he escrito junto a un compañero para actuar nosotros en ella y representarla en la capital. Es una obra que reflexiona sobre conceptos como el arte y la inspiración y como nos relacionamos con ellos. Y por último, me encuentro rehaciendo un guion de una película de ensayo en el que llevo trabajando ya varios años y que pretendo llevar a cabo tanto actoralmente como de dirección y guion si todo se da de la manera correcta.

«Tu abuela un día no fue tu abuela. Haces buenas preguntas. Aprendes a preguntar con ella, y ella aprende a narrar contigo. Te gusta hablar con la abuela porque se dirige a ti como una persona mayor. ¿No eres, acaso, una persona mayor»? ¿Se puede tener más de siete años? Según tu experiencia, no». Los nombres propios, Marta Jiménez Serrano

Entre mis proyectos inmediatos se encuentran principalmente acabar cuarto de carrera y trabajar para poder permitirme un máster. El estudiar estudios superiores, por mucho que digan que no, es un privilegio que se puede llevar a cabo bien si puedes permitírtelo. Así que este año se va a tratar en su mayoría de estudiar y trabajar para poder acceder a ello.

En cuanto a nivel literario y artístico me quiero centrar en poder perfeccionar el guion del largometraje previamente mencionado y en la obra de teatro que estamos ensayando. La novela que estoy escribiendo es algo que llevo más en un segundo plano cuando tengo ratos libres y me apetece. Y mientras tanto continúo haciendo todos los castings actorales que mi representante me hace llegar. Hay tiempo para todo cuando lo haces con ilusión.

Para mí, el mundo no tiene una manera correcta de entenderse, porque honestamente considero que no lo entiendo, solo lo experimento. La vida y el mundo están hechos para experimentarlos y vivirlos lo mejor y más sanamente que se pueda dentro de las posibilidades de cada uno y sin hacerle daño a nadie, sea lo que sea que signifique eso para cada persona, en vez de entenderlo. El tratar de entender todo solo te va a llevar a la frustración. Ahora pienso así, pero a veces me pregunto cómo una persona puede creer saberlo todo a los 16 y nada a los 20, si solo han pasado 4 años.

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