Eduardo Osorio

 

Vivo en una ciudad pequeña en la provincia de Gelderland en los Países bajos desde hace unos 15 años. En este instante tengo 47 años y mi estado civil es divorciado.

Nací en Caracas, Venezuela, y me crie en los Andes venezolanos. Viví los primeros años de mi infancia en la ciudad de San Cristóbal y posteriormente nos mudamos a la ciudad de Mérida.

Desde pequeños nuestros padres nos inculcaron que la lectura era muy importante para nuestro desarrollo personal. Mas fue en mi adolescencia cuando empecé a explorar la biblioteca de mi madre con más ímpetu. De esa manera tuve acceso a mucha información que enriqueció mi mente y mi espíritu. Siempre he sido un ser muy curioso, un ser que se cuestiona a menudo el porqué de todo. Leí libros de muchos autores y estilos literarios. Desde poesía de Pablo Neruda y Julio Cortázar hasta varios libros de Gabriel García Márquez, El hombre que calculaba de Malba Tahan y la Enciclopedia Británica.

Después de haberme graduado de bachiller estudié Economía en la Universidad de los Andes en la ciudad de Mérida, Venezuela. Luego de haber recibido el diploma de economista decidí salir a recorrer el mundo, a encontrarme conmigo mismo, a ver qué me deparaba el destino. Deseaba mejorar mi francés y mi inglés, pues ser poliglota era una de mis metas en esos tiempos, mas también necesitaba salir de mi país para poder madurar, para poder observar al mundo desde otros puntos de vista. Visité países como Canadá, Suiza, Holanda, Inglaterra, Bélgica, la India y Nepal. Hasta que conocí a una chica suiza encantadora en los Países Bajos y me casé. Debido a ello tuve que empezar a aprender el idioma local y a entender cómo la sociedad holandesa funcionaba para así poder integrarme en ella.

Debo decir que aprender un idioma germánico requiere mucha paciencia y mucha disciplina. Son idiomas guturales que no son tan agradables al oído como los idiomas latinos y por ello a veces nos puede costar aceptarlos. Sin embargo, el hecho de que los idiomas germánicos utilizan muchas palabras del francés y también usan el alfabeto romano facilita su aprendizaje. Y como el dinero no cae del cielo, llegó el momento de buscarme la vida y ganarme el pan de cada día en los Países Bajos. Eso fue toda una aventura y casi podría escribir un libro aparte sobre ello. No obstante, luego de haber trabajado en muchas cosas, sucedió algo que mejoraría la calidad de mi vida significativamente.

El mundo de la informática se estaba expandiendo cada vez más rápido, ofreciendo oportunidades muy atractivas a personas que tuviesen un nivel educacional medio/alto. Por suerte para mí, una empresa me ofreció una serie de cursos para formarme como administrador de base de datos y acepté hacerlo pues siempre he tenido afinidad con los ordenadores y a su vez porque mi espalda me estaba empezando a pasar factura por todo el trabajo físico que había estado haciendo para sobrevivir hasta ese momento. Desde entonces he trabajado para varias empresas como administrador de bases de datos y ese ha sido el oficio que me ha permitido costearme la vida.

Por varios años dediqué una gran parte de mi tiempo libre a escribir canciones, a cantar y tocar la guitarra en una banda llamada I-MIND con la que lancé un álbum en inglés en el Reino Unido en el año 2008. Años después me divorcié y al poco tiempo me enamoré profundamente de una holandesa con la que tuve una niña, lo que me convirtió en un padre muy dedicado, muy orgulloso, muy amoroso y muy consentidor. Me concentro mucho en el desarrollo de mi niña como persona. Creo que a los niños hay que orientarlos mucho. Hay que enseñarles desde pequeños a quererse a sí mismos. Hay que darles mucha atención. A mi hija yo le hablo en holandés y en español porque me parece importante que sea capaz de hablar las dos lenguas, el primero porque es el idioma local y el segundo porque es un idioma que se habla en muchos países y es una de las lenguas más hermosas que existen. Me gusta mucho el humor, soy una persona muy alegre, muy positiva, pero también soy serio y disciplinado. No tolero ni la injusticia, ni el racismo, ni la deshonestidad. Me gusta hacer deporte pues me mantiene en forma, saludable y positivo. Creo que cada ser humano tiene una capacidad infinita dentro de sí, pero debe aprender a descubrirla y a desarrollarla para poder explotar al máximo su potencial.

Aficiones: Me gustan los idiomas. Hasta el momento hablo bien cuatro lenguas: inglés, francés, holandés y español. Me gusta tocar la guitarra y cantar. Me gustar leer y escribir libros y me gusta trabajar en el jardín de mi casa. También me gusta armar rompe cabezas y jugar FIFA en el Play Station.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad: Creo que el rasgo más sobresaliente de mi personalidad es la perseverancia. Tal vez no sea la persona que aprende más rápido ni la más lista, pero soy un luchador y no paro hasta no haber alcanzado mis objetivos. Trato de no esconderme detrás de excusas y de alguna manera siempre consigo la fe que necesito para seguir batallando. Ser perseverante no es sencillo. Hay momentos donde todo parece indicar que nos debemos rendir y que hay que tirar la toalla. No obstante, es precisamente en esos momentos donde tenemos que ser fuertes. Es en esos momentos donde podemos marcar la diferencia. Es en esos momentos donde debemos buscar razones que nos motiven. Es en esos momentos donde pienso en el brillo de los ojos de mi hija, en su hermosa sonrisa y enseguida algo muy poderoso me hace limpiarme las lágrimas y levantarme a pelear otra vez. Por otro lado, soy el mayor de mis hermanos y siempre he tenido que cargar con la responsabilidad de dar ejemplo pues soy la punta de la lanza de la familia. Pienso que la perseverancia es el instrumento más indispensable de un ganador.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor: Creo que mi historia es un poco atípica. No soy alguien quien publicó su primer libro en el liceo o en la universidad. Tampoco fui el sabelotodo del salón o el favorito de la maestra o del profesor. En realidad, mis años de estudiante fueron en su mayoría años de rebeldía e irreverencia. Sin embargo, desde los 16 años he escrito poemas y canciones y siempre me ha gustado leer. Decidí escribir un libro porque estoy en una edad donde muchas de las incógnitas que antes me atormentaban han hallado una respuesta. Ahora tengo la experiencia, la paciencia y la madurez suficiente como para expresar lo que pienso a través de una historia. Creo que el mundo necesita que la gente evolucione hacia su mejor versión y creo poder aportar mi granito de arena a través de la escritura.

Autores preferidos y por qué: Isaac Asimov es mi autor preferido por excelencia. Me agrada mucho su manera de escribir y admiro mucho su trabajo por haber escrito libros tan interesantes y tan visionarios. Philip K. Dick es otro de mis autores de ciencia ficción favorito. El hombre en el castillo es la obra que más me gusta de él.

Tu obra favorita de otro autor: Yo robot de Isaac Asimov es una de mis obras favoritas. Me gustó mucho por lo visionaria que fue en su tiempo. En ese libro formula Isaac Asimov por primera vez las tres leyes de la robótica, las cuales determinan cómo los robots se deben comportar con los seres humanos. Es una obra literaria que ha inspirado a muchos autores de ciencia ficción y a muchos directores de cine.

Tu obra favorita de las que has escrito: Hasta ahora solo he escrito un libro llamado Las Andróctonas.

Tu estilo literario: Creo que mi libro encaja en la ciencia ficción. Me encanta la ciencia ficción por su capacidad visionaria y cómo puede afectar el curso del desarrollo de la humanidad.

Una cita de un autor que te guste: «El amor es eterno mientras dura», de Gabriel García Márquez.

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad: Aún no he definido el título del libro, pero es una continuación de mi primer manuscrito.

Algo sobre tu manera de entender este mundo: A menudo me pregunto por qué el mundo es como es. Por qué hay tantos niños sufriendo. Por qué hay tanta desigualdad. Y de todas las explicaciones que mi cerebro ha podido generar hasta ahora, la que más me convence es que este mundo es una escuela que nos intenta preparar para algo más grande. Pienso que nuestros cuerpos son vehículos temporales donde permanece nuestra energía o nuestra alma por algunos años. Y pienso también que una de las cosas más importantes en la vida es aprender a lograr que nuestra mente ocupe la mayoría de su tiempo albergando y generando pensamientos positivos. Este mundo puede ser un paraíso y también puede ser un infierno. La mayoría de las cosas dependen de nuestra actitud ante la vida y sobre todo ante la adversidad. Por supuesto que no podemos escoger quiénes van a ser nuestros padres ni en qué país vamos a nacer. Tampoco podemos escoger no nacer con cierta incapacidad. Pero exceptuando casos muy extremos, pienso que todos podemos lograr que nuestro propio mundo mejore cada día un poco más. Pienso que el mundo aún está muy dividido y que nos falta evolucionar espiritualmente. Estoy seguro de que si la mayoría de los seres humanos viviésemos la vida de una manera positiva, honesta y amorosa el mundo sería un lugar más agradable.

Tus proyectos inmediatos: En estos momentos estoy escribiendo mi segundo libro, pues el primero les ha gustado a muchas personas y pienso que merece la pena el esfuerzo. En lo personal intento cada día mejorarme a mí mismo. Una de las metas más importantes de mi vida es convertirme en la mejor versión de mí mismo, como padre, como colega, como ser humano, como hijo, como amante y como hermano.

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